Las últimas etapas del concurso de emprendedores The Venture, organizado por Chivas, se disputaron en San Francisco, donde la uruguaya Victoria Alonsopérez fue premiada con 150.000 dólares, instancia en la que una enviada de galería estuvo presente

Entre más de dos mil solicitudes de todos los continentes, 16 empresas emergentes —cada una de un país diferente — fueron seleccionadas por la marca de whisky Chivas para participar en su concurso The Venture cuyos emprendimientos tuvieran un impacto positivo en su entorno.

Procedentes de Sudáfrica, Emiratos Árabes, Japón, China, Hong Kong, Tailandia, Bulgaria, Ucrania, Estados Unidos, México, República Dominicana, Colombia, Chile, Brasil y Uruguay, sus 16 creadores se alojaron en San Francisco y recibieron a fines de julio cinco días de capacitación intensa, con charlas de expertos de Silicon Valley alternadas con paseos por la región y entrevistas con el jurado, dado que este concurso tendría luego una segunda etapa, en la que se repartirían 750.000 dólares.


Victoria Alonsopérez al momento de recibir el premio para financiar su proyeto Chipsafer.

El jurado estuvo compuesto por el presidente y director ejecutivo de Pernod Ricard (grupo del que forma parte Chivas) Alex Ricard; el actor y emprendedor social Adrian Grenier (protagonista de la película y serie de HBO “Entourage” y novio de Anne Hathaway en “El demonio se viste a la moda”) que cofundó hace seis años SHFT.com, una plataforma digital que promueve una forma de vida ecológicamente sustentable a través del cine, el diseño, el arte y la gastronomía; Sonal Shah, ex asistente de Barack Obama y creadora de la Oficina de Innovación Social y Participación Cívica de la Casa Blanca, y el periodista Morgan Clendaniel, editor del sitio especializado en ideas e innovación Co.Exist (www.fastcoexist.com) perteneciente a la revista “Fast Company”.

Los mejores cinco. Durante un cóctel en el club The Battery —uno de los lugares de moda en San Francisco— Alex Ricard dio la bienvenida a la prensa internacional invitada y recordó cómo la historia de Chivas está ligada al emprendedurismo social. Los hermanos fundadores, James y John Chivas, fueron en su época emprendedores con conciencia social al apoyar a su comunidad local de Aberdeen (Escocia, principios del siglo XIX) mientras hacían crecer su negocio.


El comediante británico James Corden, conductor de la ceremonia, con el jurado Adrian Grenier y el embajador del concurso en Latinoamérica Oscar Isaac

Ese día también se dio a conocer la lista de los cinco participantes que pasaron a la ronda final, entre ellos la uruguaya Victoria Alonsopérez con su emprendimiento Chipsafer, un dispositivo de baterías autorrecargables que permite rastrear ganado con su GPS y, detecta otros factores que ayudan a advertir alguna enfermedad, como la aftosa. También fueron seleccionados el proyecto de Juan Nicolás Suárez, de Colombia (ladrillos y muebles de plástico reciclado mezclado con cáscaras de café), el de José Manuel Moller de Chile (un sistema de comercialización directa de alimentos básicos no perecederos en pequeñas cantidades a precio mayorista), David Gluckman de Sudáfrica (un detector de incendios apto para asentamientos, pues no percibe el humo sino el calor) y el del japonés Yoshihiro Kawahara (un dispositivo de bajo costo que optimiza la utilización de agua al analizar el estado del suelo).

El pitch final. Al día siguiente el comediante inglés James Corden (“The Late Late Show with James Corden”, CBS), condujo la ceremonia final de premiaciones en el salón de eventos Herbst Pavilion.


Los cinco finalistas: Juan Nicolás Suárez de Colombia, la uruguaya Victoria Alonsopérez, el chileno José Manuel Moller, David Gluckman de Sudáfrica y Yoshihiro Kawahara de Japón.

Los cuatro jurados se instalaron en un escenario en forma de cuadrilátero cual ring de boxeo —de hecho en los avisos publicitarios del concurso el actor Oscar Isaac (embajador de The Venture para Latinoamérica) lo anunciaba boxeando como metáfora de la lucha por un sueño— y los cinco participantes fueron subiendo, uno a uno, para exponer sus proyectos. Del millón de dólares que Chivas ofreció como premio, un cuarto ya se había dividido en los meses anteriores entre los primeros 16 proyectos finalistas, a través de votos del público vía web. La decisión final del jurado fue que no hubiese un único ganador, por lo que los 750.000 dólares restantes se dividieron en: 150.000 para el proyecto uruguayo, 350 para el chileno, 75.000 para el japonés y 75.000 para el sudafricano. La velada culminó con cócteles elaborados en base a Chivas, un show del rapero estadounidense Aloe Blacc y los emprendedores celebrando la oportunidad que recibieron.



Nacido en Guatemala pero radicado en Miami a los pocos meses de nacer, este actor estudió en Julliard y fue nominado al Oscar en 2014 por “Balada de un hombre común”, de los hermanos Cohen. Tendrá su rol protagónico en “Star Wars Episodio VII” —a estrenarse en Uruguay en diciembre— y será el villano de “X-Men Apocalipsis”, cuyo estreno está programado para mayo del año que viene.

En el hotel Vitale, donde la prensa extranjera invitada se alojó durante dos días, galería tuvo acceso a unos minutos de entrevista con el actor, en exclusiva para Uruguay.

El concurso es para emprendedores: ¿en que se considera usted una persona emprendedora?
No me considero realmente un emprendedor, sino, más como un artista, las cosas en las que me enfoco no son necesariamente crear un negocio.

¿Y si piensa en la construcción de su carrera?
Aún así, yo no pienso en términos de “mi carrera”, yo solo hago proyectos que me parecen interesantes, no pienso a gran escala. Ese es un talento diferente, que yo no tengo y me quedo impresionado porque es un talento único. Pero además porque los emprendedores de este concurso no están solo interesados en hacer crecer su propio negocio sino que encontraron una forma de crecer haciendo crecer a sus comunidades. De devolverle algo a la misma sociedad que los hizo exitosos. En esa forma quizás sí me podría definir como emprendedor, en el sentido de ser alguien que fue capaz de alcanzar un cierto éxito y eso no salió de la nada: mi familia, mi escuela, la gente que me rodeó me dio la oportunidad de hacer lo que hago, quizás eso es lo que tengo en común.

¿La misma fe que se pudo apreciar en los 16 participantes respecto a sus proyectos es la que usted tenía en su futuro cuando entró a Julliard? ¿Qué tan importante es creer en los sueños propios, ya sea para ser un actor de Hollywood como un emprendedor de Silicon Valley?
Tú tienes que tener fe en lo que quieres y en que eres capaz de conseguirlo, sin importar que la gente te diga que estás haciendo un muy buen trabajo o todo lo contrario. Esa simple creencia de que estás haciendo lo que tienes que hacer y que es lo único que podrías hacer para mí fue muy importante y me imagino que alguien que quiere innovar, quiere crear algo, tiene que tener esa pasión y creer en sus ideas.

¿Cuál de las ideas le llamó más la atención?
El de México (¡Échale! a tu casa, un proyecto similar a Un Techo para Mi País), aunque no quedó entre los cinco finalistas. Pero había muchos, de hecho el de Uruguay me pareció muy interesante: traking ganado, especialmente cuando ves lo importante que es para su país, cualquier cosa que pueda ayudar a proteger y regular la producción ganadera yo creo que es importante.

¿Cuál sería el mejor consejo que le daría a un joven, ya sea que quiere ser actor o tiene una idea de negocio?
Qué no puede ser dictado por nadie más, que tiene que salir de adentro. Y que no hay tiempo como ahora para empezar, que no esperen a que se cumpla tal o cual cosa para comenzar a seguir sus sueños. Por ejemplo, si quieres ser un cineasta, ahora hay plataformas como Youtube para mostrárselas a todo el mundo. Antes quizás si hacías un cortometraje solo se lo podías mostrar a un par de amigos. Pero tienes que hacerlo si es lo que te gusta, te divierte y te interesa. No enfocado en lo que los demás van a pensar de ti, ni nada de eso.

Como participante latino-estadounidense, ¿cómo ve el panorama para los emprendedores latinoamericanos?
Como parte de The Venture fui a México hace unos meses, vi algunas presentaciones, y creo que lo que están haciendo es genial, ¡porque hay una brecha tan grande entre ricos y pobres! En Guatemala, por ejemplo, se ve tanta pobreza y también tanta riqueza, y encontrar una forma de los que tienen el dinero y el poder le puedan devolver algo a la comunidad, entendiendo que pueden tener más éxito aún si se focalizan en cómo devolverle a su comunidad.

¿Cuáles son sus próximos proyectos en esa área?
Para mí el cambio climático es muy importante, mi hermana es una científica especializada en clima, en Florida, y una de sus grandes metas es que particularmente los latinoamericanos se den cuenta de que ellos serían unos de los más afectados con el cambio climático, principalmente en las ciudades costeras. Yo la ayudo a despertar conciencia sobre eso, ella es parte de un movimiento mundial para personas interesadas en combatir el cambio climático.


Fue asistente de Barack Obama de 2009 a 2011, período en el que fundó y dirigió la Oficina de Innovación Social y Participación Cívica de la Casa Blanca. Actualmente se desempeña en forma particular y es profesora de la Universidad de Georgetown, también en Washington.

Luego de la ceremonia en la que se anunciaron los nombres de los cinco emprendedores que pasaron a la etapa final, galería pudo conversar con ella.

¿Cuál es la materia que enseña?
Estoy haciendo lo mismo que aprendí en la Casa Blanca, trabajo con estudiantes entrenándolos en cómo pensar en impacto social e innovación. También trabajo con el sector empresarial y el gobierno en pensar formas en que ellos puedan actuar en conjunto para invertir en emprendedores y comunidades.

¿Qué pedido o requerimiento especial recibió de Obama?
Antes de que fuera elegido presidente nosotros le dimos la recomendación de que creara una oficina de innovación social, y lo hizo. Él estaba apasionado por crear esa diferencia. Cuando viaja se encuentra con emprendedores. Él les da mucha importancia a las personas jóvenes que quieren hacer una diferencia en el mundo.

¿Cuáles son los principales propósitos de la Oficina de Innovación Social y Participación Cívica?
Trabaja sobre cómo el gobierno invierte en ideas y proyectos que vienen de ciertas comunidades, algo así como lo que se está viendo en esta competencia de Chivas. Para eso trabajamos con distintas agencias, para ayudarlos a encontrar los proyectos que apoyar. También trabajamos con financieros, empresarios y personas de negocios, para ver cómo ellos pueden ayudar a desarrollar la idea en mayor escala. Porque a veces el gobierno no puede aportar lo suficiente como para que la idea crezca, pero la comunidad empresarial sí puede.
Según su experiencia, ¿de qué forma la tecnología puede promover la participación ciudadana?

La tecnología, si la usamos bien, es crítica para la participación ciudadana. Permite que muchos más ciudadanos tengan acceso a la información, participen más en las decisiones del gobierno. También le permite al gobierno saber qué está pasando cuando no está funcionando algo, y estudiar qué debe hacer de forma diferente. Por ejemplo, en 16 ciudades de todo el mundo existe “participatory budgeting”, un sistema que le permite a esa comunidad votar en qué rubros y en qué proporciones desea destinar parte del dinero de su municipio.

¿Cuál de los 16 proyectos que se presentaron le produjo un mayor impacto o sorpresa?
En conjunto, la gran sorpresa es cuánta gente de todo el mundo está encontrando soluciones para problemas de sus comunidades. Y cuántos de ellos están usando la tecnología para lograrlo. Fue muy interesante descubrir cuantos de ellos utilizaron la tecnología para elaborar sus soluciones, así que los 16 participantes demostraron maneras muy interesantes y creativas de solucionar problemas.

Como jurado, ¿qué fue lo que más le llamó la atención del proyecto uruguayo y de su creadora Victoria Alonsopérez?
Su pasión por la tecnología y su forma de entenderla, por ejemplo construyendo un dispositivo de batería autorrecargable. Ella es muy apasionada en por qué está haciendo lo que hace, en marcar una diferencia en su comunidad, en el campo. Y tener alguien realmente comprometido con lo que está haciendo hace la diferencia.

¿Cuál es la mejor forma de promover que el sector empresarial apoye emprendimientos sociales como ese?
Creo que el sector empresarial en general está buscando la forma de provocar un impacto diferente. Antes solía ser donando dinero a ciertas comunidades, y ahora creo que las acciones van por otro lado, como el caso de Chivas. Se proponen participar en buscar soluciones a sus problemas, invirtiendo en personas y proyectos que los solucionen. Creo que más compañías deberían seguir el modelo de Chivas de buscar un impacto positivo para la sociedad, no solamente donando dinero sino invirtiendo en gente e ideas que tengan el potencial de mejorar el mundo. Tenemos que invertir en la próxima generación de personas que pueden cambiar el planeta y estoy contenta de ser parte de eso.

 

Carina Fossati
Invitada por Chivas a San Francisco