Colonización le cedió por 30 años un predio de 531 hectáreas para que construya un parque “multipropiedad”; la zona tiene entre tres y siete millones de toneladas de minerales pesados, entre ellos torio y uranio

Defensa construirá un camping “popular” entre Valizas y
Aguas Dulces si la radiación del terreno se lo permite

escribe José Peralta
Pinos y arena. Muchas acacias que con su sombra brindan reposo y alimento para algunos cientos de cabezas de ganado que pastan, mansos, en el paraje. Maleza y arbustos por donde se mire y allá, a unos cientos de metros, el océano.
Enclavado en una posición privilegiada de la costa de Rocha está el padrón 1.645, compuesto de 831 hectáreas entre los balnearios de Valizas y Aguas Dulces.
Ese padrón ha sido objeto de años de trámites y traspasos entre instituciones del Estado, prospecciones que encontraron uranio y movimientos de la sociedad civil para evitar su “privatización”, así como lugar de esparcimiento y acampada para los turistas poco precavidos que llegan a Valizas y no encuentran alojamiento.
El 27 de febrero el Instituto Nacional de Colonización (INC) le cedió en comodato por treinta años al Ministerio de Defensa una fracción de 531 hectáreas de ese predio, según informó el semanario “Brecha” el viernes 6.
Según el acta de acuerdo, a la que accedió Búsqueda, Colonización le cede a Defensa el predio para crear un parque “multipropósito”, en el que habrá un camping “popular” y se proyectarán actividades productivas (el pastoreo de ganado figura como una de las probables), ambientales y sociales.
El diseño y la propuesta final del parque serán elaborados por ambas partes, explicó a Búsqueda Jaqueline Gómez, directora de Colonización.
“La idea es que se construya una infraestructura básica para seguridad del predio y para el camping. No hay planes de que haya cabañas, como en Santa Teresa, sino que sea un verdadero camping popular, donde lo más costoso sea llegar hasta ahí, pero que las familias de los más diversos ingresos puedan alojarse”, dijo Gómez.
El acuerdo consigna que Defensa tiene “antecedentes de gestión exitosa” de predios similares y pone como ejemplo el Parque Nacional de Santa Teresa, ubicado a 60 kilómetros del padrón recientemente cedido.
Las otras 300 hectáreas fueron entregadas a la Intendencia de Rocha en dos fracciones iguales, una lindera a Valizas y otra a Aguas Dulces, en las que se espera haya un desarrollo inmobiliario.
“Esas 150 hectáreas a cada lado del parque generarán procesos de urbanización que cambiarán totalmente la estructura económica de la zona”, dijo Gómez.
A finales de marzo ambas instituciones se reunirán para comenzar el proceso de diseño del parque y estudio de la zona.
“Aquí lo más importante es que mantenemos un predio muy valioso frente a la zona costera en manos del Estado, con un patrimonio muy rico, y todo lo que genere el parque será reinvertido en el mismo predio. Es una señal muy importante”, sostuvo la directora.



La posición del INC de no fraccionar el padrón y venderlo a privados como “chacras marítimas” (como hiciera en 2012 con un predio en Aguas Dulces) fue una iniciativa celebrada por las organizaciones sociales y varios vecinos de la zona, que prefieren ver un predio militarizado antes que privatizado.
Uranio. Pero ese terreno no solo tiene vacas, arena y vegetación. En su subsuelo hay millones de toneladas de minerales pesados, según una prospección de la empresa estatal Ancap realizada en los años 70.
Laura Fornaro, docente de Química grado 5 y directora de Desarrollo Tecnológico del Centro Universitario de la Región Este (CURE), está llevando adelante un estudio para medir la contaminación radiactiva ambiental en varias zonas costeras del país.
El padrón 1.645 es uno de los lugares a estudio, en particular porque contiene yacimientos comprobados de uranio y torio, que se descomponen en varios elementos más, todos ellos radiactivos.
No está cuantificado en qué proporción existe en esa zona y en los terrenos lindantes el uranio, un elemento codiciado a nivel mundial porque se usa en la generación de energía y la producción de armas nucleares, pero “lo cierto es que existe y está ahí”, dijo Fornaro a Búsqueda.
Varias compañías privadas han solicitado a la Dirección Nacional de Minería y Geología (Dinamige) permisos de exploración en zonas lindantes al padrón 1.645 para intentar delimitar hasta dónde van los yacimientos de arenas negras que contienen el preciado material.
Fornaro dijo que como nadie ha hecho el cálculo de cuánto uranio hay, tampoco se puede saber si es rentable comercialmente.
La concentración radiac­tiva aún no fue medida y para la especialista el tema más importante es, precisamente, “poder estudiar el impacto y hasta qué punto existe contaminación radiactiva” en la zona.
La radiación puede ser dañina por exposición a la fuente o por consumo de elementos contaminados, como animales o agua.
Sostuvo que la viabilidad de instalar un parque popular en ese padrón “dependerá en buena medida de los resultados del estudio”.
“El país sigue adelante sin que esto se note, como si no existiera, y el uranio está allí, junto con otros elementos radiactivos”, agregó.
“Sin necesidad de estudio alguno yo le diría a Defensa que no usen el agua de ese predio, que pongan OSE y que no construyan nada con la arena de ahí”, sentenció.
Consultada al respecto, Gómez dijo que los datos del estudio “serán respetados y tenidos en cuenta” y que si eso implica corregir la gestión “se hará sin dudas”.
Militares vs. privados. Marcos Mato vive desde hace cuatro años en una casa sobre la calle principal de Valizas. Es miembro del Movimiento por la Tierra y de la Comisión de Vecinos del balneario. A pocas cuadras de la puerta de su casa comienza el padrón 1.645.
Cuando supo de la decisión del INC no lo podía creer: “Es justo lo que nosotros pedíamos, casi dos años después”.
La posición de Mato es similar a la de otros integrantes de la organización, que preferían ver esa extensión de tierra en manos de los militares que “siendo privatizado” mediante su venta a privados con capacidad de compra.
“Eso ya pasó en Aguas Dulces, donde Colonización tenía un terreno que dividió en 19 y lo vendió como chacras marítimas a precios millonarios”, dijo Mato.
El padrón 1.645 pertenecía originalmente al Ministerio de Ganadería, pero en 2011 comenzó el proyecto para transferirlo a Colonización, lo que sucedió por ley el 26 de diciembre del 2012.
Alertados por los antecedentes del predio de Aguas Dulces (donde hoy hay partes de playa cercadas con el rótulo de “propiedad privada, prohibido pasar”) los vecinos de la zona se movilizaron para “evitar que esto volviera a pasar”.
Durante la discusión del traspaso, tanto las organizaciones locales como el Movimiento por la Tierra hicieron varias actividades y hablaron con políticos para intentar evitar ese cambio de manos a nivel estatal. Fue en 2011 cuando propusieron que el campo fuera reconvertido en un parque “multipropósito” y natural, explicó Mato.
“Nosotros, ante la posibilidad de que se vendiera a precios millonarios a privados, llegamos a plantear la posibilidad de que esto quedara en manos de Defensa, y hasta tuvimos reuniones con integrantes del Ministerio”, sostuvo.
Con el predio en manos del INC, el Movimiento por la Tierra siguió insistiendo con la idea del parque y ahora la resolución los deja “muy conformes”.
Sin embargo, la contienda continúa: la organización presentó al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) una propuesta, que está en curso, para que considere a una zona que abarca el padrón en cuestión, como un área protegida.
De ser contemplada esa opción, las características del parque “podrían verse afectadas” dijo Gómez. Qué tanto, dependerá de las características del área determinadas por el SNAP, siempre que se apruebe.
“Esto es un gran paso, pero vamos a estar siempre atentos para que el parque no se deforme en otra cosa”, dijo Mato.
Los vecinos de la zona están enterados del “proyecto del parque”, pero no tantos tienen claro que ya hay una resolución oficial del tema. Consultados por la idea de tener un predio militarizado al lado, una de las vecinas fue contundente: “Prefiero tener a un milico con una metralleta atrás de un alambrado que me diga que no puedo pasar por ahí, que tengo que usar la entrada diseñada, a que venga un jardinero y me diga que no puedo pisar ahí porque ‘la señora’ no permite que le pisen el pasto de la mansión”.
Desarrollo. El gobierno local está muy conforme con la decisión. Raúl Servetto, alcalde de Castillos y las localidades de Valizas, Aguas Dulces y La Esmeralda, dijo a Búsqueda que el parque “le aporta varias soluciones a la zona”.
“La primera es una solución de más alojamiento para una zona en constante crecimiento y de la que todos los veranos tenemos que echar gente porque no hay más lugar para ellos. Este plan simplifica eso y da un incentivo muy grande a nuestras políticas de turismo”, dijo.
“También aporta a un mayor desarrollo comercial y urbanístico de la zona”, agregó.
Además, el hecho de que el predio cuente con presencia militar “simplifica un problema creciente en esos balnearios, que es el de la inseguridad”.
“En su momento le pedimos ayuda al Ministerio del Interior y vino la (Guardia) Republicana y ha sido de gran ayuda. Este proyecto colaborará mucho con eso”, sostuvo Servetto.

 

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