Casamiento: Galeano - Pacheco

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Nº1950 - al

El viernes 22 fue un día común y corriente para la mayoría de los uruguayos que se encontraban ultimando detalles para la llegada de la Navidad. Sin embargo, para María Milagros Pacheco y Facundo Galeano fue una de las fechas más importantes de sus vidas.

Los dos se conocieron hace varios años en el cumpleaños de una amiga y hubo una conexión especial. Pero Millie se fue a vivir a Estados Unidos y el posible comienzo de una relación quedó en pausa. Cuando ella volvió, no lo dudaron, empezaron a salir, se pusieron de novios y después de cuatro años y medio de relación decidieron casarse. Millie tiene que viajar nuevamente a Estados Unidos, y esta vez ninguno de los dos está dispuesto a separarse, pues comienzan una vida juntos.

La ceremonia civil fue el miércoles 20 en La Casa Violeta, con una de las vistas más lindas de la ciudad como marco. El matrimonio por iglesia fue dos días más tarde, en la capilla San José de Manga, ubicada en Jacksonville. Los novios son muy creyentes, por lo que para ellos era especial que la fecha fuera cercana a la Navidad. Además, tienen muchos amigos argentinos que en esas fechas podían asistir.

Esa noche, María Milagros llegó en una cachila negra, acompañada de su padre y padrino de boda Jorge Pacheco. Un sendero rojo con velas a los lados marcaba el camino que la novia debía recorrer hacia el altar, donde con mucha emoción la esperaba Facundo. Llevaba un vestido de la diseñadora Laura Sorhuet, confeccionado en satén off white con un chaleco largo de tul bordado.

Terminada la ceremonia oficiada por el sacerdote Enrique Duval, los novios y sus seres queridos se dirigieron al salón Los Olivos en el Regency Park Hotel. Las inclemencias del tiempo causaron un inconveniente. La tormenta derribó la carpa donde se disponía la pista de baile, y los aparatos del dj se quemaron. Pero el accidente no podía estropear la noche. Invitados y empleados del hotel montaron un operativo para que la música y la diversión no faltaran. Fueron a buscar parlantes, una computadora, movieron las mesas del salón para armar una nueva pista de baile y se encargaron de pasar la mejor música para bailar y festejar hasta altas horas de la madrugada.

La fiesta, además, incluyó sorpresas como una coreografía realizada por la familia y amigos de los novios y cotillón muy variado: máscaras, gorros, serpentinas, flotadores de todos los tamaños y artículos navideños, entre otras cosas. Los amigos del novio también sorprendieron disfrazados de Pantera Rosa y las amigas de la novia disfrazadas de porristas.

Los recién casados tendrán dos lunas de miel: primero, una semana de relax en la Riviera Maya, y más adelante viajarán a Europa por dos semanas para recorrer Londres, París, Cannes, Mónaco, Milán, Roma y Venecia. 

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