Yves Klein

Yves Klein en Buenos Aires

Azul profundo

5min
Nº1914 - al de Abril de 2017
Carlos Muñoz

El niño mete el dedo en un gran espacio azul desplegado en el piso. Hay poca gente. No se puede tocar. Las cuidadoras se acercan preocupadas, desorbitadas. Fue un sacrilegio. Es una obra de arte de un artista famoso, intocable. El seguro sale miles de dólares, nunca se toca una obra de arte. Es una obra de museo, de espacio sagrado, única, irrepetible. El gesto del niño provoca envidia en los adultos que deambulan por la sala. Todos quisieran meter las manos en ese gran rectángulo relleno con una especie de tierra azul.

Continúa leyendo, forma parte de nuestra comunidad.