Andrés Lalanne, rector de la Universidad Claeh. Foto: Nicolás Der Agopián

Claeh se convierte en la séptima universidad de Uruguay

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Nº1916 - al de Mayo de 2017

A 60 años de su creación, el Centro Latinoamericano de Economía Humana (Claeh) recibió el reconocimiento como universidad por parte del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y se convirtió así en la séptima institución de carácter universitario del país. En una reciente resolución firmada por la ministra María Julia Muñoz, el gobierno aprobó la reforma de los estatutos de la asociación civil Claeh que ahora pasó a llamarse “Universidad Centro Latinoamericano de Economía Humana”.

Aunque esperada, “la noticia marca la historia de la institución”, dijo a Búsqueda el rector de la ahora Universidad Claeh, Andrés Lalanne, quien informó que la postulación fue presentada al MEC a mediados de 2016.

“Ahora toma la forma de universidad y acepta esas implicaciones sin perder lo de siempre: la persona está en el centro”, escribió Lalanne en un mensaje interno a la institución, el pasado martes 2.

La flamante universidad se suma así a otras seis instituciones universitarias del país, dos de nivel  público —la Universidad de la República (Udelar) y la Universidad Tecnológica (Utec)— y cuatro privadas: la Universidad Católica (Ucudal), la Universidad ORT Uruguay, la Universidad de Montevideo (UM) y la Universidad de la Empresa (UDE).

“Son 60 años de historia. Sesenta años en que hemos forjado una identidad muy nuestra, a escala humana, innovadora, que apuesta al desarrollo de las personas, con compromiso social”, expresó el rector en su nota. Y a este semanario agregó: “Nos convertimos en Universidad, pero no dejamos de ser lo que éramos: una organización civil preocupada por los problemas sociales y con vocación verdaderamente latinoamericana”.

El Claeh se fundó el 11 de setiembre de 1957 con representantes de Brasil, Chile, Argentina, Colombia y Venezuela.

Think tank.

En estas seis décadas el Claeh ha adoptado diversas formas de organización, desde los pioneros “Equipos del Bien Común”, grupos inspirados en la corriente de Economía y Humanismo, promovida desde los años cuarenta por el sacerdote bretón Louis-Joseph Lebret, fundador de ese movimiento en Francia. Luego ONG, centro académico en la última dictadura (1973-1985), con “grados” en Sociología, Economía y Ciencia Política, instituto universitario reconocido formalmente en 1997, y Universidad el pasado 6 de abril.

Actualmente, el Claeh cuenta con tres facultades —de Medicina, de la Cultura y de Derecho—, con sedes en Montevideo, Regional Noreste (Tacuarembó) y Punta del Este (Maldonado). “Ahora estamos enfocados, más que en nuevas carreras, en consolidar las facultades y los posgrados en las áreas de educación y gestión de la salud”, explicó Lalanne.

La nueva universidad mantiene además “fuertes lazos” de integración y colaboración con organizaciones afines en América Latina y el Caribe.

Desde hace varios años figura entre los primeros lugares del ranking de instituciones dedicadas a la investigación y producción de conocimiento 
—orientados a las políticas públicas—, según un informe de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) que incluye a más de 500 centros.

“Esto sitúa al Claeh como uno de los más importantes think tank —centro de pensamiento— de América Latina”, destacó su rector.

En la edición 2016, tres think tanks uruguayos aparecieron entre los 20 más influyentes del continente, según el Global Go To Think Tank Index de la universidad norteamericana. Aparte del Claeh, figuró el Centro de Estudio de la Realidad Económica y Social (Ceres) y el Consejo Uruguayo para las Relaciones Internacionales (CURI).

“Todos los hombres”.

Ingeniero químico y doctor en Química por la Facultad de Química de la Universidad de la República, ex gerente comercial de una multinacional durante 23 años y ex socio de Equipos Consultores, Lalanne (70) es rector del Claeh desde 2011.

En diálogo con Búsqueda, este “emprendedor senior” —también fundador y director de Summa Consultores e ID Retail, y voluntario en organizaciones como Emprecrea de Kolping y Endeavor—, evocó la figura del pionero Padre Lebret y subrayó la vigencia de las ideas del economista y religioso católico francés sobre el “desarrollo de todo el hombre y todos los hombres”.

“Hoy diríamos ‘desarrollo de la persona y de todas las personas’, como proponía Lebret, desde condiciones menos humanas a más humanas, en un ascenso no solo material sino espiritual de la condición humana”, dijo Lalanne.

Aquellos pioneros del “Equipos del Bien Común” —organizados junto a otros grupos latinoamericanos, a iniciativa del Padre Lebret— crearon lo que hoy es la Red Internacional de Economía Humana, coordinada desde Uruguay por el Claeh. También publicaron la revista Cuadernos Latinoamericanos de Economía Humana, vinculada a las ciencias sociales.

Uno de los trabajos más destacados fue “El Uruguay rural”, publicado en 1964.

Después de la dictadura y a iniciativa de Juan Pablo Terra (1924-1991), arquitecto y político del Partido Demócrata Cristiano, el Claeh tomó nuevo impulso en sus investigaciones y enfoques, entre las que destacó un estudio sobre la infantilización de la pobreza, para Unicef.

Así, el Claeh se transformó en un centro académico caracterizado por promover “las ideas demócratas, el libre pensamiento y el pluralismo”, explicó Lalanne. La docencia universitaria ya había surgido en dictadura, veinte años después de su fundación, en 1977.

Ya a comienzos de los años noventa, el Claeh cobró plena autonomía institucional. Ahondó en la investigación de la pobreza y su infantilización e introdujo el paradigma del “desarrollo local”, un modelo de intervención social que mantiene vigencia.

Aparte, publicó estudios sobre la historia del Uruguay, profundizó en los rasgos característicos de la política nacional, sus instituciones y la relación con la región.

También lanzó un fondo editorial propio y comenzó a editar, como continuación de los Cuadernos Latinoamericanos de Economía Humana, los Cuadernos del Claeh —“la revista más antigua de ciencias sociales en el país”—, que se publica hasta hoy en forma electrónica.

En 1997 se creó el Instituto Universitario dedicado a los estudios de posgrado y maestría, que más adelante incluyó las ofertas de grado con la inau­guración de la Facultad de Medicina (2006). Ya en 2010 comenzaron los cursos de la segunda carrera de grado, la Licenciatura en Gestión Cultural, en la Facultad de la Cultura; y en 2011, las carreras de Abogacía y Notariado en la Facultad de Derecho.

Con seis décadas de experiencia académica y una matrícula del entorno del millar de alumnos, la actividad de la flamante Universidad es concebida como un servicio a la comunidad que conjuga políticas de extensión, de investigación, promoción y docencia.

“Eso se ve claramente en Maldonado, donde estamos presentes en todo el sistema de salud y también con consultorios jurídicos móviles para asesorar a localidades menores del departamento. Porque nuestra misión es y será estar cerca y en contacto con la sociedad”, dijo el rector.