Foto: Leo Barzzoni

Colorados aprobaron Código de Ética el mismo día que separaron a Sanabria de su partido por actuar de manera “deshonesta”

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Nº1913 - al de Abril de 2017

Después de un año de intentarlo, el sábado 1º la Convención del Partido Colorado aprobó un Código de Ética y Conducta Política que obliga a sus afiliados a que tanto en la “actividad partidaria” como en el ejercicio de los “cargos públicos o de particular confianza” se comporten con “honestidad, lealtad, probidad, dedicación y eficiencia”.

El texto fue aprobado por los convencionales colorados pocos minutos después de que respaldaran una resolución en la que declararon que el ex dirigente Francisco Sanabria Barrios quedaba “definitivamente desvinculado” de ese partido porque actuó de manera “deshonesta” en su actividad privada al frente de Cambio Nelson.

La propuesta de crear un Código de Ética tenía un año de redactada, pero la falta de quórum necesario para ser aprobada en las anteriores convenciones hizo imposible su votación hasta el último fin de semana. El mínimo que se necesitaba eran 120 votos afirmativos, que se consiguieron recién el sábado 1º cuando había más de 200 dirigentes en sala.

El código tiene 20 artículos. Establece que los afiliados al Partido Colorado no podrán aceptar cargos políticos o de particular confianza que les sean ofrecidos por “gobiernos ejercidos por otros partidos” sin que previamente informen por escrito al Comité Ejecutivo Nacional.

Los afiliados tienen “la obligación de respetar tanto en la actividad partidaria, como en el ejercicio de cargos públicos de cualquier naturaleza, los principios de honestidad, lealtad, probidad, dedicación y eficiencia”.

El principio de “honestidad impone a todos los afiliados al Partido Colorado, que en el ejercicio de la actividad partidaria y proselitista, así como en el ejercicio de cargos públicos, deberán actuar con absoluta transparencia en beneficio del interés público, debiendo evitar cualquier conducta que implique la conjunción del interés público con el privado”, dice el código. “Deberán asimismo, desarrollar una conducta digna y proba en su vida de relación, de modo de no afectar la imagen partidaria”.

Además, los afiliados que ocupen cargos públicos deberán “observar una conducta honesta, recta e íntegra, debiendo rechazar todo provecho o ventaja indebidos, de cualquier naturaleza, para sí o para terceros”.

Por otro lado, se prohíben los acuerdos electorales de cualquier naturaleza que celebren los afiliados al “margen o contra la autorización” que realice la Convención Nacional colorada.

En el Código hay un capítulo final referido al trabajo de la Comisión Asesora de Ética y Conducta Política. Esa comisión, tal como establece la Carta Orgánica, puede aconsejar a la convención la aplicación de medidas que van desde el apercibimiento a la expulsión.

El único artículo que generó debate es el que permite al Comité Ejecutivo Nacional archivar una denuncia cuando la comisión asesora la desestime y aconseje no aplicar ninguna sanción. El convencional Carlos Fedele rechazó este planteo ya que quien debe decidir sobre el archivo de una denuncia es la convención y no el CEN. De todas maneras, el texto fue aprobado.

Fedele participó en la redacción de un proyecto de borrador de Código de Ética anterior que fue presentado en 2010, pero finalmente no llegó a tratarse. El dirigente dijo a Búsqueda que “era más profundo” que el que finalmente se votó.

“Desvinculación” de Sanabria.

En la convención del sábado, los colorados aprobaron desvincular a Sanabria del Partido Colorado. No se habló de expulsión, como sugirió la Comisión de Ética, porque para ello se necesitaban 400 votos a favor en sala, un número de convencionales difícil de alcanzar.

La salida fue aprobar una declaración firmada por representantes de varios sectores, en la que se señalaba que los problemas de Sanabria fueron en el ámbito comercial y “absolutamente ajenos” al Partido Colorado. El cierre de la empresa y la huida del país de Sanabria, “ambientaron injustos ataques” a la colectividad, sostuvieron los dirigentes.

Los colorados afirmaron que la ciudadanía “exige que los partidos políticos tomen medidas drásticas contra los dirigentes que actúan de manera deshonesta, sea en el ámbito público o privado”, y que por esa razón tomaron la decisión de desvincular a Sanabria del partido. Además, se condenó su huida del país y se le prohibió la reincorporación al padrón de afiliados del Partido Colorado.

La discusión de la moción, que fue aprobada por mayoría (hubo dos abstenciones), generó tensión cuando a instancias de la diputada Susana Montaner se mocionó para que se votara el texto y luego se siguiera hablando. Habían hablado hasta el momento tres convencionales. Para el convencional y ex diputado Aníbal Gloodtdofsky, la propuesta de Montaner era una “mordaza” a los demás dirigentes. Su reacción vehemente recibió la respuesta de Miguel Manzi, quien le dijo que se callara y que se fuera a trabajar a la Intendencia de Montevideo. Gloodtdofsky es asesor honorario del intendente frenteamplista Daniel Martínez. Gloodtdofsky se enfureció, avanzó y golpeó a su correligionario. El martes 4, el dirigente envió una carta al CEN pidiendo disculpas.

Minutos después Montaner retiró la moción. Varios convencionales plantearon que no se podía coartar la posibilidad de que los convencionales dieran su opinión. Amadeo Pereyra, de Batllistas Orejanos, dijo que “le hace mal al partido no discutir” problemas como el generado por Sanabria.

El convencional Dante Nieves dijo que Sanabria “dañó” al Partido Colorado y se preguntó: “¿Quién no sabía lo que Sanabria hacía? Todos sabían”. En ese marco, dijo que había gente que tenía la “cola sucia” y que por eso no querían que se hablara más.

Minutos después le respondió Adrián Juri (Espacio Abierto). Dijo que había algunos que debían “sacarse la careta” y recordó que al tiempo que la Convención recomendó en su momento apoyar a Ricardo Rachetti como candidato a intendente por Montevideo, hubo dirigentes que apoyaron a Edgardo Novick, aludiendo de esta manera a Nieves.

José Franzini Batlle criticó al secretario general colorado, Germán Cardoso, porque había dicho en una entrevista en radio El Espectador que no recordaba si Sanabria había puesto dinero en su última campaña electoral. Cardoso rechazó, a su turno, que hubiera dicho eso en esos términos.

Pedro Bordaberry pidió la palabra y dijo que no iba a eludir su “responsabilidad” ya que Sanabria votó dentro de su sector, Vamos Uruguay. “Si quieren un responsable, responsabilícenme a mí, pero no destruyan al Partido Colorado”, dijo.

Bordaberry aseguró que ningún partido está libre de que alguno de sus integrantes se “aparte del rumbo”. Contrastó lo hecho por otros partidos en casos que terminaron en la Justicia con la actitud de los colorados: “El Partido Colorado condenó los hechos. No amparamos a los que delinquen, a los Bengoa, a los Calloia y a los Lorenzo. Nosotros los apartamos”, dijo entre aplausos.