Columna de opinión de EY

DGI “desviste” a las empresas multinacionales

3min
Nº1922 - al de Junio de 2017
Por la Ec. Ma. Belén Dutra y Pilar Sapelli, EY Uruguay

Desde el año 2009 existe el régimen de Precios de Transferencia en nuestro país, y progresivamente ha aumentado la cantidad de empresas que se encuentran sujetas al régimen.

¿Cuál es el cometido de Precios de Transferencia? Controlar que las transacciones que las empresas locales mantienen con sus empresas vinculadas del exterior (es decir con las cuales mantienen cierta relación, de dependencia o de cualquier otra índole), estén pactadas dentro de determinados parámetros normales del mercado, de forma tal de evitar que se erosione la base imponible de Impuesto a la Renta (IRAE).

La normativa prevé una amplia variedad de causales de vinculación entre dos empresas (ya sea por capital accionario, por relación de dependencia tal como único proveedor – único cliente, o por relaciones tales como distribuidor exclusivo, entre muchas otras), y aplica el régimen para cualquier tipo de transacción (de servicios, de productos, regalía, intereses, etc.) que una empresa uruguaya mantenga con una empresa vinculada del exterior. Es importante destacar que no solo aplica el régimen para transacciones con empresas vinculadas del exterior sino también con empresas situadas en países y regímenes de baja o nula tributación, incluyendo los exclaves aduaneros (tanto locales como del exterior). Dicho estudio debe ser detallado en un Informe de Precios de Transferencia anual, en el cual se respalda el análisis realizado para comprobar si las transacciones están pactadas de acuerdo a los parámetros de mercado y las conclusiones arribadas.

Únicamente en caso de superar cierto monto de transacciones sujetas a análisis en el ejercicio (aproximadamente 6 millones USD), se debe presentar el informe ante DGI y completar una declaración jurada (formulario 3001) detallando tipo de transacción, monto, empresa vinculada del exterior que formó parte de la transacción, país desde el cual se factura el servicio o bien y el país desde el cual se presta/recibe dicho servicio o bien, entre otros detalles; y finalmente si corresponde o no un ajuste en el IRAE en caso de concluir que las transacciones no fueron pactadas bajo los parámetros de mercado. Sin perjuicio de lo anterior, aquellas empresas que mantengan transacciones con empresas vinculadas del exterior y no superen el monto antes mencionado, igualmente deben realizar el estudio y conservarlo ante un eventual requerimiento de DGI.

Recientemente, DGI ha lanzado una nueva versión del formulario 3001, el cual es sumamente más detallado que el anterior, profundizando en varios aspectos acerca de la empresa local y de las empresas vinculadas del exterior.

Entre los nuevos datos exigidos en la declaración anual, se deberá detallar la información financiera de la empresa local para el ejercicio correspondiente, así como listar cada una de las entidades vinculadas y, de cada una de éstas, detallar las funciones y/o actividades desarrolladas, domicilio, país y cantidad de empleados; así como ingresar el tipo de vinculación que se verifica entre las entidades según las diferentes causales identificadas en la normativa local.

Respecto a las transacciones mantenidas con las empresas vinculadas del exterior, se solicita mayor información acerca de las funciones desempeñadas por éstas en la operación bajo análisis, sea fabricación, intermediación, entre otras.

A su vez, se solicita mencionar todos los contratos vigentes que el contribuyente tiene con sus empresas vinculadas del exterior, y todos los datos relevantes de éstos.

Otro aspecto a destacar es que se solicita descripción de los intangibles que son propiedad de la empresa local y son utilizados por las empresas vinculadas del exterior, así como a la inversa, los intangibles que son  propiedad de empresas vinculadas y son utilizados por la empresa local. Se realiza un exhaustivo cuestionario sobre la realidad operativa de la compañía con el exterior, entre otras cosas, consulta si se realizó transferencias de personal o si existieron reestructuras empresariales en los últimos 5 años, y si se discontinuó alguna función o línea de negocio en dicho periodo.

DGI solicita detalle, con mayor profundidad, del análisis económico realizado para cada transacción y, si corresponde, cuáles son las políticas de Precios de Transferencia aplicadas.

Es de relevancia remarcar la transparencia a la cual desea llegar la autoridad fiscal al implementar este nuevo formato de la declaración, tanto a nivel del contribuyente local como de estructura empresarial del grupo multinacional de pertenencia. A efectos prácticos, las empresas locales deberán acceder y suministrar información de la operatoria local, así como del Grupo multinacional al cual pertenece.

La perspectiva de DGI ha trasgredido al ámbito doméstico, y la misma continuará en aumento, describiendo la trayectoria extrafronteriza que ha recorrido en la última década, en conjunto con otras disposiciones recientes enmarcadas en la Ley de transparencia fiscal.