El porcentaje de ni-ni mujeres (21%) casi duplica al de los varones (13%)

Dos de cada 10 jóvenes no estudian ni trabajan y 30% de ellos no busca empleo

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Nº1922 - al de Junio de 2017

La generación ni-ni —jóvenes que ni estudian ni trabajan— se estabiliza en Uruguay. El 17% (141.091) de los uruguayos de entre 14 y 29 años de edad no estudió ni trabajó en 2016. El 30% de esos jóvenes y adolescentes (unos 40.000) ni siquiera busca empleo.

Esos son los resultados de un informe elaborado por los ministerios de Trabajo (MTSS) y de Desarrollo Social (Mides), con base en datos recabados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), al que tuvo acceso Búsqueda.

El análisis muestra además, diferencias por sexo. Así, el porcentaje de ni-ni mujeres es más alto (21%) que el de varones (13%), según el estudio, titulado Actualización de datos sobre jóvenes que no estudian en el sistema formal ni trabajan de forma remunerada, que se presentará mañana, viernes 16, en la sede del Instituto Nacional de la Juventud (Inju).

“Como categoría, los mal llamados ni-ni no existen para las políticas públicas. No es que no existan jóvenes que no estudien ni trabajen—hay 140.000 fuera del sistema educativo y laboral en Uruguay—. Sin embargo, son invisibles para el Estado. Esta situación nos interpela y nos obliga a reforzar los programas de inclusión social que atiendan a estas poblaciones estigmatizadas, cuyas realidades son bastante más complejas y heterogéneas de lo que parecen”, dijo a Búsqueda el director del Inju, Santiago Soto.

Soto destacó que la cifra de 17% de jóvenes que ni estudian ni trabajan, aunque alta si se compara con el 15% de los países de la OCDE, es también “una de las más bajas del registro histórico del país”, y “marca cierta estabilidad” en los últimos años.

El informe aclara que ese 17% refiere a jóvenes que no estudian en el sistema formal —aunque pueden estar estudiando en el sistema no formal—, ni trabajan de forma remunerada, si bien pueden realizar algún trabajo no remunerado.

Dentro de ese porcentaje, los autores del estudio distinguen tres tramos: 37% busca activamente empleo; 33% realiza trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, y 30% ni busca empleo, ni realiza ningún tipo de actividad laboral.

Aproximadamente un 20% de estos últimos (8.000 jóvenes) percibe pensión por invalidez.

Casi la mitad de los varones ni-ni (48%) busca empleo, y un porcentaje similar de mujeres (49%) realiza trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.

Edad, sexo, “clima” e ingreso.

El análisis por tramo de edad también resulta relevante para la comprensión de esta población. En la diversas situaciones que “esconde” el término ni-ni, se encuentran adolescentes de entre 14 y 17 años que “no sería deseable que estuvieran vinculados al mercado de trabajo”. Pero “estos jóvenes están desvinculados del sistema educativo y en ese sentido el Estado debería brindarles oportunidades para transitar una revinculación real a la educación”, puntualiza el informe. La ley prevé la enseñanza media obligatoria hasta 18 años de edad.

Para las edades más avanzadas, las realidades también son diversas. Por un lado están los jóvenes que buscan empleo, o sea que lejos de ser inactivos están vinculados al mercado laboral. Por otro, están aquellos que realizan trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.

El porcentaje de jóvenes que no estudia en el sistema formal, ni trabaja de forma remunerada, es similar en varones y mujeres en el tramo de 14 a 17 años.

La categoría Busca Empleo es la que tiene mayor peso entre los jóvenes mayores de 18 años. “Este dato refleja la dificultad que los hombres y las mujeres encuentran para insertarse en el mercado laboral”, dice el informe.

Cuando se analiza el clima educativo de los hogares donde viven estos jóvenes se observa que la mayor proporción de ni-ni se concentra en hogares donde existe un “clima educativo bajo” (28%), y tan solo el 4% de los hogares con clima educativo alto.

Al abordar la situación de los hogares considerando el ingreso per cápita y agrupándolos en quintiles de ingreso, también hay diferencias. El 31% de los jóvenes que viven en hogares pertenecientes al primer quintil de ingresos no estudian ni trabajan. Ese porcentaje desciende a 4% para los que viven en hogares del quinto quintil.

En la presentación del informe ampliado participará mañana Ana Olivera, subsecretaria del Mides; Mónica Grosso, coordinadora del programa Jóvenes en Red, y Soto por el Inju, organizador del evento, junto al Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y la Dirección Nacional de Evaluación y Monitoreo (Dinem) del Mides, y el MTSS.