Foto: montevideo.gub.uy

El Banco de Seguros considera instalarse en Paraguay ante una competencia interna que deja poco espacio para crecer

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Nº1972 - al de Junio de 2018
escribe Ana Morales

La “batalla” de precios que en los últimos años vienen disputando las compañías de seguros instaladas en Uruguay —para captar nuevos clientes o fidelizarlos— está condicionando las ganancias del sector, que redujo sus ventas al inicio de 2018 si se consideran las pólizas que están abiertas a la libre competencia. Con ese escenario, el Banco de Seguros del Estado (BSE) está evaluando cómo instalarse en Paraguay, informó a Búsqueda su presidente, Mario Castro.

“Pensamos que Paraguay es un mercado posible, porque hay algunos clientes nuestros instalados allá, de agro, de finanzas (por las obras de construcción), que han ganado licitaciones y tienen proyectos. Ya estamos inscriptos en la Superintendencia de Seguros de Paraguay como reaseguradores. (…) Pero estamos pensando en instalarnos como compañía (de seguros) también”, explicó.

A juicio de Castro, la actividad aseguradora en Uruguay tiene un “síndrome”, porque el sector “no crece, decrece incluso, y no parece que sea un problema de la economía sino del propio mercado”.

Desde enero el BSE figura inscripto en el registro de empresas reaseguradoras del exterior habilitadas a operar en Paraguay.

Comentó que a pesar de que la economía se expande, aunque poco, la facturación de pólizas en competencia (que son todas salvo accidentes de trabajo, que es monopólica del BSE, y vida previsional, en la que la compañía estatal es la única oferente) se redujo en el primer trimestre del año.  Y consideró que ese fenómeno se debe a que “continúa de manera persistente la competencia por precio”, especialmente en el rubro automóviles. A su entender, es difícil que en esa lucha “alguien dé un paso atrás” y agregó: “No le veo una salida. (…) Las empresas que recién ingresan lo hacen para ganar mercado, las que están lo hacen para defenderse”.

El BSE también resolvió “trabajar el mercado por precio”, porque debe “cuidar los clientes”, aseguró el jerarca. “Siempre definimos el criterio de cuidar las carteras y trabajar lo más cercano posible al precio técnico. El año pasado empezamos con promociones importantes y seguimos en 2018”, agregó.

Concentración.

Castro advirtió que ese proceso podría llegar a conducir a una concentración del mercado de seguros similar a la que en los últimos años experimentó el sector bancario local, en un contexto de mayores regulaciones y menor rentabilidad del negocio financiero.

“Nosotros obviamente no nos vamos a ir, pero como ha pasado con los bancos extranjeros, alguien puede decir: ‘No me interesa el mercado, porque la ganancia no es mucha’, y retirarse. No estoy anunciando nada; digo que es un fenómeno que se ha dado en otra industria muy cercana a la nuestra y que ha ido cambiando. Aquí hay cantidad de compañías de seguros, con bancos más estables y consolidados a escala internacional. (…) No sé si ese va a ser un fenómeno que se vaya a dar en el sector asegurador, pero es posible, es la lógica del funcionamiento económico”, argumentó.

Con un mercado local “bastante peleado” y “muy condicionado por la competencia por precio”, en el BSE se percibe que hay cierto techo para la expansión del negocio. “No le veo mucho margen de crecimiento; en automóviles es muy bajo”, dijo.

Paraguay.

Una población de seis millones de habitantes, crecimiento de la producción a ritmo de 6% anual en los años recientes y el impulso de un conjunto de políticas económicas que persiguen la formalización y modernización de Paraguay, son elementos positivos que el BSE evalúa al pensar en su posible “internacionalización”.

Desde enero el BSE figura inscripto en el registro de empresas reaseguradoras del exterior habilitadas a operar en Paraguay. Castro explicó que desde entonces el banco trabaja con una aseguradora paraguaya (La Consolidada) con la operativa denominada “fronting”. Consiste en que una compañía local instalada en un país emite una póliza que una reaseguradora le pide, y por la cual le cede a esta última el 100% del negocio.

Explicó que el mercado de Paraguay es más pequeño y atomizado: allí actúan 35 compañías que facturan al año unos US$ 400 millones; lo que, comparado con Uruguay, son más del doble de aseguradoras y un tercio de sus ventas. Sin embargo, consideró que el negocio en ese país “está en desarrollo”, al igual que la regulación para el sector. Con las mayores exigencias, Castro estima que se racionalizará y habrá oportunidades interesantes para nuevas empresas.

Luego de haber investigado el mercado paraguayo con el asesoramiento de la consultora CPA/Ferrere —que tiene oficinas en Asunción— y haberse entrevistado con jerarcas de la Superintendencia de Seguros del Banco Central del Paraguay, de otros bancos públicos y funcionarios de los ministerios de Ganadería y Economía, el titular del BSE afirmó que piensan “seguir avanzando” en ese proceso. “Seguramente tengamos que designar gente y tomar la decisión de inscripción, definición de cartera, personal, capital mínimo, de todo… Cosas en las que todavía no hemos avanzado. Pensamos seguir trabajando este año en eso y ver hasta dónde podemos llegar, porque no tenemos experiencia. Y en función de eso, después veremos otros mercados. Pareciera que después de Paraguay viene Bolivia”, adelantó.

Aunque todavía la aseguradora estatal no tiene definidas las ramas que comenzaría a operar fuera de fronteras, Castro enumeró las áreas de “agro, finanzas y vida” como una posibilidad primaria. Tampoco descartó el atractivo que puede llegar a tener emitir pólizas de accidentes de trabajo.

Previsional dará “oxígeno”.

En enero-marzo la facturación del BSE se incrementó 3% en términos reales, en relación con igual lapso de 2017, calculó Búsqueda a partir del balance publicado por el Banco Central (BCU).

Por tipo de póliza, la mayoría tuvo descensos (incendio, vehículos, robo, caución, transporte, rurales, ingeniería, etc.) en ese período. En contrapartida, el principal crecimiento fue en vida previsional (11%), que representó 49% de las ventas totales de la compañía estatal. También se incrementó la facturación de los seguros de vida (12%) y de otro tipo (24%), pero en ambos casos la participación en el total de la cartera es reducida. El BSE es la única que ofrece esas pólizas para el pago de la prestación jubilatoria a los retirados por el régimen de AFAP, desde que las aseguradoras privadas salieron del negocio.

Buscando generar competencia en ese segmento del mercado, el BCU actualizó a partir de enero las tablas de mortalidad que se usan para calcular las rentas vitalicias y creó la Unidad Previsional para que el gobierno emita títulos en esa moneda. Eso permitiría calzar sus reservas con las obligaciones que asumen al pagar pólizas de renta previsional, un problema que ha impactado en los últimos años en los balances del BSE. En efecto, perdió US$ 70 millones en 2016 y US$ 65 millones en 2017, en parte por esa razón.

En enero-marzo la facturación del BSE se incrementó 3% en términos reales, en relación con igual lapso de 2017, calculó

Búsqueda a partir del balance publicado por el Banco Central (BCU).

Con los ajustes regulatorios realizados, en 2018 y 2019 la cartera previsional no tendrá las pérdidas que registró en esa rama en los años pasados, aseguró Castro. “Los próximos dos años vamos a estar relativamente bien, tenemos alguna preocupación sobre el margen de costos que estableció la regulación, pero por el momento consideramos que tenemos cierto oxígeno. Va a andar bastante bien”, evaluó.

Explicó que con la aplicación de las nuevas tablas de mortalidad, el BSE debió hacer un ajuste en su nivel de reservas. Pero señaló que el impacto que tuvo en el balance “no fue importante”, porque el BCU habilitó a hacerlo en tres años, por lo que se irá “amortiguando”.

En general, Castro valoró positivamente los pasos que dio el gobierno para “mejorar la sustentabilidad” del sistema, si bien consideró que “hay que dar alguno más” relativo al costo establecido para operar, que a su juicio es “insuficiente”.

A la hora de evaluar si en el futuro el BSE tendrá competencia en el segmento de renta previsional, Castro sostuvo: “Van a entrar cuando se les asegure la ganancia, hoy (eso) no está”. Y aventuró que cuando estén las condiciones, la competencia será de “no más de dos o tres” compañías.

“Estamos muy confiados en que el negocio será de buenos resultados. No queremos ganar demasiada plata tampoco. Lo que no queremos es perder. Pero dado que es un volumen importante, soy optimista”, concluyó el jerarca.

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