Foto: Presidencia.

El gobierno le comunicó a UPM que no le otorgará ciertos beneficios fiscales que pretendía para instalar su segunda planta

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Nº1914 - al de Abril de 2017

La Semana de Turismo sirvió como un descanso para el gobierno que incluyó una breve pausa en los trabajos hacia la segunda planta de pasta de celulosa que UPM estudia establecer en el país. El lunes 17, una vez terminado el Consejo de Ministros de la mañana, el presidente Tabaré Vázquez y el grupo de ministros involucrados en el tema volvieron a reunirse. El objetivo era superar diferencias y acordar una postura única para trasladar a la empresa , que permitiera continuar las negociaciones hacia la definitiva instalación de la fábrica.

De acuerdo con lo informado a Búsqueda por fuentes del Poder Ejecutivo, en el encuentro se decidió no otorgar a UPM todas las exoneraciones impositivas que reclamaba para la construcción de la planta , uno de los puntos que se mantenían en discusión entre jerarcas del gobierno y sobre el cual es necesario un acuerdo con la empresa. Esa posición ya fue transmitida a las autoridades de UPM en el país, que la comunicaron a los principales ejecutivos en Helsinki, Finlandia , para que decidan cómo continuar las conversaciones.

Luego de que el año pasado la pastera manifestara su interés de tener otra planta en el país, Vázquez anunció públicamente que el 31 de marzo de 2017 era el plazo para cerrar la primera etapa de negociación , que implica a ambas partes acordar lo relativo a infraestructura, medioambiente, condiciones laborales, impuestos y el canon que debe pagar la empresa por construir la fábrica.

A pesar de sucesivas reuniones impulsadas por Vázquez en la recta final de marzo para cumplir con ese cronograma, el gobierno no logró llegar a la fecha fijada a causa de diferencias existentes entre los ministros involucrados en el tema UPM. El ministro de Economía, Danilo Astori , y la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Eneida De León, mostraron reparos respecto a elementos fiscales y medioambientales que la empresa planteó y que algunos de sus pares argumentaban necesario aceptar.

Arregladas esas desavenencias, el gobierno aguarda ahora por la respuesta de la empresa con la intención de entrar en una segunda etapa del proyecto de inversión que implica analizar la logística y comenzar los procesos licitatorios para la infraestructura asociada a la planta.