El recuerdo de galería a Julio César Gard

5min
Nº1943 - al de Noviembre de 2017
Elena Risso *
Foto: Sergio Gómez

Era de los que consideraban que siempre estaba mejor con papeles que con computadora. ¿Le ganó la tecnología? Me sigo aferrando a los papeles. Ando con el portafolio con papeles e incluso en “La hora de los deportes” tengo un mazo. La computadora la uso para archivar cosas importantes.

Tiene más de 12.000 seguidores en Twitter pero no sigue a nadie. ¿Por qué? Porque no, lo tengo como costumbre. Un día me dijeron que tenía que tener Twitter. Me pusieron Twitter y jamás seguí a nadie. Hoy tenía 12.672 seguidores. Y en Facebook tenía hoy casi 5.400 suscriptores. Como amigos rechazo por día cerca de 15 o 20. Miro el perfil y si no me gusta... traté de hacer un Facebook sin insultos.

¿Por qué se sienta en un escritorio al costado en “La hora de los deportes”? Ah, eso se lo tendrías que preguntar a la producción.

¿A usted le dijeron que se sentara ahí? Yo voy adonde me pongan. Si me dicen hoy te toca en mesa, me pongo en la mesa. Si cuando llego tengo la mesita ahí al costado pronta, ta, fenómeno. Vamo’ arriba. Nunca pregunté por qué. Es como el jugador. Nunca pregunto cuándo me sacan y no pregunto tampoco por qué me ponen de titular.

¿Cómo ve haberse convertido en una figura que se hizo conocida fuera del periodismo deportivo y que ahora, por ejemplo, sale en publicidades? En el tema de la publicidad, los que me llamaron el año pasado me dijeron que me habían elegido porque soy una persona que caigo bien en los jóvenes, en los adultos y en los intermedios. No soy un tipo que caiga bien solamente entre personas mayores.

¿Es cierto que le gustaría hacer una película sobre su vida? Sí. fue algo que dije el año pasado. Porque todo el mundo había empezado a sacar libros. Se me ocurrió decir que en vista de que todo el mundo hace libros y cd, voy a tratar de hacer una película. Es una utopía, lógicamente. Vos sabés el costo que tiene hacer una película acá.

¿Y de qué se trataría esa película? Haría un racconto de toda mi vida. quiero que se conozca lo que fui y lo que llegué a ser. Que a veces siendo joven se puede llegar, dentro de esa pobreza, con el estudio que me dieron, a ser alguien en la vida.

¿Es verdad que acertó siete carreras de caballos seguidas? Nueve carreras en nueve en el concurso oficial, cuando era el viejo hipódromo de maroñas. Fue el 11 de noviembre de 1995. Es récord. A mí el turf me apasiona, iba con mi padre desde los seis o siete años.

¿Cómo conoció a su esposa? Fue algo muy particular. Yo trabajaba en informativos de Radio Universal. Un sábado me toca ir a hacer una nota a (el ex presidente de Peñarol, Washington) Cataldi al aeropuerto. Cuando venía por la calle Colonia me paró un semáforo en la esquina de Cuareim. Tenía un coche blanco al lado mío. El chofer de la radio que venía conmigo me dice: “¿Doblamos acá Julio?”. “Sí, doblamos acá”. Y miré para el costado y dije “pah, ¿y esa rubia?”. La que venía manejando era mi señora, iba con la tía. Me moví rápido, saqué una tarjeta y le dije (al chofer) “tirásela”. Me dijo “no puedo”. “Tirásela para adentro igual”. Le tiró la tarjeta y un mes después la que ahora es mi señora, Lola, me llama, diciéndome que había soñado conmigo. Empezamos a salir. Ahora tengo 30 años de casado. Es una mujer divina, Le debo todo. Se dice que los grandes hombres se hacen con una gran mujer. Yo no sé si soy un gran hombre, pero ella es una gran mujer.

Nació un 14 de febrero, el día de san valentín. ¿es romántico? No estoy mucho con el romanticismo.

Va al gimnasio varios días de la semana y se cuida en las comidas. La que me cuida con las comidas es mi esposa. Como lo que tengo que comer. Todo me lo hace mi señora o mi suegra o mi tía.

Está todo el día escuchando programas deportivos. ¿no se aburre? No. En mi trabajo no escucho a nadie. Pero en casa me gusta. Me siento a trabajar en la computadora y pongo programas deportivos. A veces ni corte les doy, pero es algo que escucho de fondo.

Mira murgas por televisión pero no va a los tablados. ¿Por qué? Por razones de tiempo, de comodidad. no te olvides que en la vida de una persona pública, desde el momento que apareciste en televisión, ya perdiste la privacidad. Para disfrutar del espectáculo lo tenés que disfrutar de la mejor manera. Sé que no lo vas a disfrutar porque viene uno, viene otro. a mí me encantaba salir y meterme en las librerías. Llegó un momento en el que ya no pude meterme más en las librerías. Ya no podés ir a un shopping.

En sus vacaciones va a Punta del Este. ¿A qué playa va? Tengo un apartamento en la parada 3. Me gusta la brava, porque no me gusta el calor. del lado de la brava está lindo porque sopla airecito.

¿Cómo elige la ropa para salir al aire? Es mi señora. Siempre me dice “¿qué queres llevar julio?”. “Lo que vos sabés”. Entonces ya me tiene el pantalón, la camisa, la corbata.

Su gran amigo en el periodismo fue Ariel Delbono. Ariel murió pero con su señora Martha seguimos siendo compadres. Con mi señora somos padrinos de Santiago, el hijo. Y tanto Ariel como Martha son los padrinos de mi hijo Diego.

¿Tiene otros amigos en el periodismo? Amigo amigo, Ariel Alsina. Es un amigo de la vida. Siempre digo que no tengo amigos en el periodismo por no ser alcahuete. Si me das a elegir, no me interesa ser amigo de los periodistas. Tengo una muy buena relación con todos. A mí no me interesa que me juzguen los periodistas, que me juzgue la gente. Y por algo tengo tantos seguidores en Twitter y Facebook sin seguir a nadie. Porque inspiro confianza y credibilidad.

¿Las conversaciones tan encendidas con sus compañeros de “La hora de los deportes” son reales? No hay nada programado. Cuando surgen, surgen. Soy un tipo muy espontáneo. No tengo libreto, digo lo que me sale. Puedo errar y acertar. He errado un montón de veces, pero soy humano.

* Nota publicada el 12 de abril de 2012.