Foto: Adrián Echeverriaga

Emiliano Cotelo: "Estoy en un baile grande lleno de desafíos"

3min 1
Nº1943 - al de Noviembre de 2017
Natalia Gold

Es conocido por su rol como periodista y por sus entrevistas, pero en los últimos meses ha tenido que ponerse del otro lado. ¿Lo pone incómodo? Sí, para mí es “incómodo” y en general he dado pocas entrevistas. Lo primero que me pasa es que me cuesta hablar de mí mismo. Yo tengo por costumbre hacer un tipo de periodismo en el que el sujeto Emiliano Cotelo está muy contenido. Aparecen mis opiniones una vez por semana en un editorial y punto. 

¿Siempre trató de mantenerse en esa línea? Hace años que me instalé en ese tipo de periodismo porque me parece que ayuda. Entiendo al periodismo como un servicio público. Soy el vínculo entre el trabajo periodístico y el público y trato de contaminar lo menos posible ese tránsito. No quiero ser yo un personaje en esa historia. 

En junio comenzó un espacio de entrevistas en Telemundo ¿Le cuesta pasar de la radio a la televisión? Me cuesta, porque televisión yo había hecho muy poco y (las de Telemundo) son entrevistas en vivo que no tienen nada que ver con lo muy poco que yo había hecho en su momento. Diría que le estoy agarrando la mano. Creo que he ido aterrizando pero todavía sé que tengo para aprender y para ajustar. 

Su señora, Alexandra Morgan, es periodista y nunca trabajaron juntos. ¿Proyectaron hacerlo alguna vez? Es curioso, porque una de las primeras veces que hablé con Alexandra fue en una entrevista que ella me hizo a mí cuando trabajaba en La Mañana. Así que ese fue un primer vínculo por el lado laboral. Pero desde que nos ennoviamos nunca trabajamos juntos, aunque hubo algunos amagues. 

Usted es agnóstico, su esposa es católica y se casaron por Iglesia. ¿Cómo fue el casamiento? La convivencia siempre ha sido muy enriquecedora porque comulgo con buena parte de los principios del cristianismo. Llegado el momento de resolver nos casamos en una iglesia y se hizo una ceremonia mixta, en la que Alexandra juraba ante la Iglesia y ante Dios y yo me comprometía ante la Asamblea.

¿Criaron a sus tres hijos como católicos? Fueron bautizados y después cada uno de ellos, en la medida en que crecieron y maduraron, fue tomando las decisiones que creía convenientes. Yo no intervine en ese sentido. 

¿Se considera un melómano? En mi casa siempre sonaba música de muy distintos orígenes: clásica, jazz, tango, popular. Mi madre era profesora de piano, entonces mis hermanos y yo aprendimos con ella, aunque yo no seguí. Trabajo escuchando música. Soy aficionado a escuchar discos enteros, en una época con vinilos, después CD y últimamente con Spotify, que es la octava maravilla del mundo.

¿Por qué no tiene redes sociales propias? Nosotros tenemos cuentas de En Perspectiva y con eso, por ahora, para mí es suficiente. Las redes sociales obligan a estar opinando y pronunciándose, y yo en esa no quiero entrar. Hay gente que en las redes sociales termina siendo llevada por una dinámica en la cual hay que opinar y polemizar, buena parte del día, a veces demasiado rápido y con pocos elementos.

Cuando era adolescente hacía cómics, ¿De qué tipo eran? Fue a fines de la escuela y en la época del liceo. Yo tengo como uno de mis problemas la variedad de intereses y de vocaciones. Completé cuatro años de la carrera de Ingeniería hasta que en un momento me volqué al periodismo, y en determinada estapa el dibujo me atrapó. Me gustaba mucho y tomé como referencia a Quino. 

¿En Perspectiva comienza a las 7 de la mañana. ¿A qué hora se despierta? A las 4.30, un poco antes. Me armé un sistema de descanso por el cual de noche duermo cinco horas y en la tarde algo de siesta. Es importante para poder llegar a la noche. Hay un momento, sobre las 18 horas, que me reengancho con el trabajo.

Hace años que está al frente de En Perspectiva, que como programa pasó de El Espectador a FM del Sol y actualmente a Radio Oriental, pero que hoy también es una productora. ¿Se considera empresario además de periodista? Podría decir que en mi caso periodista es igual a empresario. Casi desde el principio mi actividad periodística estuvo contaminada de la actividad empresarial. Fueron pocos los años en estos 34 en los que tuve un sueldo. Cuando empecé a trabajar como periodista, que fue en CX30 en mayo de 1983, la forma de retribución posible era que yo consiguiera un par de anunciantes porque la radio no tenía para pagar. Y ahora estoy metido en esto que es bastante ambicioso. Este es un baile grande lleno de desafíos.