Emiten otro bono en pesos nominales; esperan elevada demanda

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Nº1934 - al de Septiembre de 2017

Agentes del mercado auguran una alta demanda por el nuevo Bono Global en pesos nominales lanzado por el gobierno. También desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) tienen la expectativa de lograr una operación exitosa.

Esta emisión y recompra, con la que busca reforzar su caja y seguir desdolarizando pasivos, fue lanzada el miércoles 6 y se cerró el jueves 7. Fuentes financieras consultadas por Búsqueda dijeron que la emisión del nuevo Global con vencimiento en marzo de 2028 tendrá un piso de US$ 500 millones (para poder ser incluido en el índice de bonos globales de mercados emergentes del banco de inversión J.P. Morgan, conocido por la sigla en inglés GBI-EM) pero que puede llegar, al menos, a US$ 1.000 millones.

Agregaron que la tasa fija nominal del título se ubicaría por debajo de 9%.

“El objetivo de la transacción es seguir aumentando el financiamiento del gobierno en moneda local mientras se diversifica y fortalece la base de inversores” en pesos uruguayos, explicó el jefe de la Unidad de Gestión de Deuda del MEF, Herman Kamil, en una presentación puesta a disposición a inversores globales y locales, el miércoles 6.

Añadió que la operación busca crear otro activo líquido en la parte “intermedia” de la curva de rendimientos en pesos que, además, reúna los criterios para incorporarse en el GBI-EM.

Recordando los principales indicadores económicos, Kamil aseguró que tras una “suave caída” el año pasado, 2018 será “prometedor” en cuanto al volumen de la inversión extranjera. Esto a causa de las “conversaciones finales” con la finlandesa UPM para la instalación de su segunda planta de celulosa en el país, así como por las obras de infraestructura que se planifican.

Agregó que la inflación se mantiene en el nivel más bajo de los últimos 10 años y destacó el rol de las pautas para la última negociación salarial a la hora de “moderar la indexación de los salarios”.

“El gobierno está comprometido con la consolidación fiscal así como en asegurar la estabilidad de las finanzas públicas”, remarcó.

Esta emisión es “otro ejercicio de desarrollo del mercado luego de la emisión histórica que completamos en junio”, señaló Kamil. Entonces el gobierno colocó el equivalente a US$ 1.250 millones por un Bono Global en pesos corrientes con vencimiento en 2022 y una tasa anual de 9,875%; la demanda superó cuatro veces y media la oferta.

Aunque también había habilitado la recompra de títulos (por el Global en unidades indexadas-UI a la inflación a 2018 y con Notas del Tesoro con vencimientos menores a tres años nominadas en UI y pesos nominales), el gobierno recibió unos US$ 1.000 millones en nuevos fondos. A mediados de julio el papel fue incorporado al índice de J.P. Morgan, lo que reactivó su demanda.

Siguiendo los mismos pasos, el miércoles 6 se anunció la posibilidad de participar en la nueva emisión mediante un canje de dos Bonos Globales nominados en dólares y otros dos en UI que también pueden ser entregados por dinero. Los papeles en dólares con vencimiento a 2022 y 2024 se recomprarán con precios de 122,95% y 111,20%, respectivamente, mientras que los en UI con vencimiento en 2018 y 2027 se podrán vender a 102,30% y 109,15%. Se trata de “pequeñas primas” con respecto a los niveles en que esos activos se operan en el mercado secundario, dijeron a Búsqueda fuentes financieras.

La emisión permitirá al gobierno lograr una valuación “más adecuada y eficiente” de la deuda soberana reflejando el riesgo que ven inversores locales y globales, a la vez que apuntalará el desarrollo del mercado de derivados, comentó Kamil. Los fondos que se reciban servirán para “prefinanciar” las necesidades fiscales de 2018 y ayudarán a “fortalecer los caminos de transmisión de la política monetaria”, agregó.

Demanda alta.

Consultados por Búsqueda, operadores del mercado local estimaron que la operación tendrá altos niveles de demanda, sobre todo desde el exterior.

En los últimos meses,fondos de inversión y otros agentes internacionales han adquirido activos bursátiles nominados en monedas emergentes, ante un contexto de tasas de interés internacionales bajas o incluso con rendimientos negativos.

Ante los potenciales inversores, Kamil estimó que los operadores institucionales locales (fundamentalmente las administradoras de ahorro de pensiones) darán al nuevo bono una liquidez “importante”. Sin embargo, fuentes financieras creen que una tasa de interés cercana a 8% es “apretada” y estiman que la inflación “no está contenida” como para asegurar en el futuro los niveles actuales (5,45% en los 12 meses cerrados a agosto). Eso no aseguraría una tasa real “interesante”, dijeron.

Ya a mediados de agosto el gobierno había comenzado a sondear el interés por otra emisión en pesos (Búsqueda Nº 1.931). En colaboración con funcionarios de sus sedes locales, HSBC y Santander Investment Securities trabajan en la estructuración de la operación desde al menos un par de semanas, en conjunto con Deutsche Bank Securities.

Fuentes financieras comentaron que el gobierno apuntó a aprovechar el roadshow realizado a inicios de julio, así como el “buen momento” que se vive en cuanto a la demanda por títulos de países emergentes.

El lanzamiento de esta operación de gestión de la deuda pública se produce en días de cierta inestabilidad en los mercados financieros internacionales, en gran medida por la intensificación de la tensión bélica entre los gobiernos de Corea del Norte y Estados Unidos.

Los precios de las acciones empresariales cayeron en varias de las principales bolsas, si bien luego se dio una recuperación, en general.