Nombre: Julio Trostchansky • Edad:: 45 • Ocupación: Cirujano, presidente del Sindicato Médico del Uruguay • Señas particulares: trabajó en un circo en Europa, de joven usó pelo largo y tres caravanas, le gusta que su casa esté siempre llena de gente

Entrevista - Julio Trostchansky

4min
Nº1910 - al de Marzo de 2017
Carolina Villamonte

¿Cuál es su recuerdo más disparatado de sus años de facultad de medicina?

Era muy habitual que se generaran ocupaciones de los centros de estudios, y tengo el recuerdo muy patente de estar con otros compañeros cocinando puchero como para 100 personas en el despacho del decano o en donde se reunía una cátedra para discutir aspectos de la medicina. Era una cocina con todos los utensilios y las especias. Y cuando volvía la normalidad, en el salón donde ahora había estudiantes y docentes, o donde se reunía el consejo de la facultad, volvía la imagen de la cocina con las ollas y platos.

¿Por qué eligió la cirugía?

Mi padre era un cirujano conocido y me llevó tiempo reconocer que yo quería hacer cirugía. Mientras estaba en el liceo decía que no iba a hacer la orientación medicina. Finalmente elegí biológico y medicina. Empecé y decía que iba a hacer otra especialidad y cuando llegó el momento elegí cirugía. Sin duda, hay una influencia paterna, pero también la elegí porque da la posibilidad de actuar en forma inmediata sobre determinadas patologías, y tengo una personalidad de tratar siempre de resolver cosas. De hecho, dentro de la cirugía me gusta mucho el área de atención a los politraumatizados o a los heridos producto de la violencia civil, como heridos de bala.

¿Cómo es como paciente?

Soy muy bueno. Tuve un siniestro de tránsito hace seis años. Ahí uno ve las casualidades de la vida. Me gusta la atención de este tipo de pacientes, y me vi en esa misma situación, una situación extrema que me llevó a estar ocho meses sin trabajar. Un ómnibus me chocó de atrás y mi auto terminó 200 metros adelante, en la esquina del Hospital de Clínicas, donde yo trabajo, donde mi padre era profesor del departamento de Emergencia. Estuve cuadripléjico durante seis horas, del cuello hacia abajo no movía nada. Lúcido, consciente de todo lo que pasaba. Entre el choque y cuando se detuvo el auto ya fui consciente de lo que pasaba, y pensé como médico, porque me di cuenta de que no podía agarrar el volante. En esos tres segundos me pasaron un montón de cosas por la cabeza, incluso me vi cuadripléjico para siempre. Después estuve ocho meses como paciente, haciendo fisioterapia, con determinada medicación, y cumplí la mayoría de las cosas. Incluso soy de ir frecuentemente a visitar colegas.

¿Se automedica, o deja que su esposa lo haga, que también es médica?

No, con los familiares no actuamos nunca como médicos, jamás. Yo sí me automedico con determinadas cosas banales, y cuando tengo dudas por lo menos consulto telefónicamente con algún colega. Con mi esposa (anestesista) no compartimos lugares de trabajo, y tampoco compartimos médicos. Cada uno se atiende por su lado.

¿Llevan a los chicos (cuatro varones) al control con el pediatra o se manejan ustedes?

Tratamos de cumplirlo, pero con plazos que deberían ser otros. A veces nos damos algunas licencias. Con el niño sano uno a veces se deja estar, conociendo que no hay nada importante.en su casa hay dos perros (bull mastif), un gato y un hámster, y los cuida casi como a sus hijos. ¿cómo se hizo fanático de los animales? No podría vivir en una casa que no tuviera un perro; me acompañan desde chico. Se genera una relación desde niño, de salir a pasear con un perro, de hablarle cuando no hay nadie. Y creo que eso se ha transmitido a mis hijos, ellos son más bicheros que yo; ya han pedido gallina, conejo. En este momento estamos transando por traer un loro. Me parece bueno para  enseñarles responsabilidades. Mis hijos se encargan de sus animales.

¿Cómo se hizo hincha de peñarol?

Herencia familiar. Toda la familia de mi padre nació frente a la antigua sede en la calle Maldonado. Fueron socios e hinchas desde chicos. De hecho, mi tío fue jugador de básquetbol en primera división, y fue técnico y presidente del área de básquetbol. Creo que no hay posibilidad de que alguien de apellido Trostchansky sea de otro cuadro.

Es candidato para las elecciones de Peñarol, que serán en diciembre. ¿Cuáles son las primeras tres medidas que tomaría para combatir la violencia en el fútbol?

La primera medida sería la transparencia del club, generar las condiciones para que estén separados los distintos actores que hoy están en el deporte. No puede haber connivencia entre dirigentes y sectores de simpatizantes violentos. Lo otro sería establecer condiciones para que alguien sea socio; que no tengan antecedentes ni relacionamiento con la violencia en ningún espectáculo deportivo. Lo tercero sería promover condiciones económicas de venta de entradas para llevar a la familia al deporte. Por ejemplo, si un padre saca entradas, que las entradas de sus hijos tengan un valor sensiblemente menor.

Viaja mucho por trabajo. ¿Cómo mata el tiempo en los aeropuertos?

Comprando cosas para mis hijos; me saco la culpa. Empecé a viajar tarde pero después recuperé el tiempo perdido. La primera vez que me subí a un avión fue el día que cumplí 18 años. Antes de entrar a la facultad me fui un año de viaje por Israel, Egipto y Europa. Estuve trabajando en un kibutz, estuve recogiendo tomates y almendras, trabajé en una cafetería, hasta en un circo, en el circo de Sofía, Bulgaria, ayudando a levantar la carpa. Me pagaron 50 dólares por ese día de trabajo y me dieron entradas. Era una etapa distinta de la vida, pelo largo, tres caravanas.