Estudiantes de Ciencias llegaron a la Antártida. Foto: Bettina Tassino

Kilómetros nevados

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Nº1851 - al de Enero de 2016

Ocho kilómetros por día caminó el grupo de cuatro investigadores junto a un representante científico del Instituto Antártico Uruguayo (IAU) durante dos jornadas seguidas en la Antártida. También se subieron a un gomón para llegar a lugares más distantes por agua. Fueron cuatro jornadas en las que científicos de la Facultad de Ciencias, del Instituto Clemente Estable y de la Facultad de Química tomaron muestras y durmieron poco.

Uno de los investigadores que representó al grupo buscó levaduras para un potencial uso en la producción de bioetanol y otro trabajó con el objetivo de identificar bacterias antárticas capaces de oxidar manganeso. El tercer grupo buscó hongos filamentosos que puedan ser usados como antimicrobianos y el cuarto se concentró en bacterias (rizosféricas) que promuevan el crecimiento vegetal.

Tres de los investigadores regresaron el domingo 17 con las muestras que tomaron en la Antártida para continuar su investigación en Uruguay. Uno de los científicos del Clemente Estable se quedó en la Base Artigas para tomar muestras de otros proyectos que no pudieron ir por “un tema de cupos”, informaron fuentes del área científica a Búsqueda.

Escuela.

Ese domingo a la noche llegaron a la Base Artigas, 20 estudiantes y 6 docentes de la Facultad de Ciencias para participar de la segunda Escuela Antártica, a dos años de la primera edición. Viajaron en el avión Brasilia a Punta Arenas y desde allí a la Antártida en el Hércules. Al llegar al aeropuerto gomones chilenos transportaron a los pasajeros a la base uruguaya ya que el transporte terrestre está roto.

Los estudiantes hicieron salidas de campo en las que tomaron muestras de los lagos, el suelo y sedimentos para estudiar “las características físico químicas del agua y de las poblaciones microbianas”, informó a Búsqueda desde la Antártida la docente de la Facultad de Ciencias, Susana Castro. En las salidas de campo también registraron musgos, líquenes, entre otras actividades como la búsqueda de invertebrados polares y el estudio de ritmos circadianos. Ayer miércoles los estudiantes acudieron a la base chilena para participar de seminarios a los que se sumaron rusos y chinos.