Más de cien estudiantes de 30 países participaron en la construcción de la primera escuela sustentable de América Latina, diseñada por el arquitecto estadounidense Michael Reynolds. Foto: Adrián Echeverriaga

“¡Uruguay no cobra entrada a los museos, va a cobrar la recorrida por las escuelas! ¡Insólito!”, dice Florit

Primaria considera “inaceptable” que la ONG Tagma cobre por las visitas guiadas en la escuela sustentable de Jaureguiberry

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Nº1943 - al de Noviembre de 2017

El Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) consideró “inaceptable” que la ONG Tagma, promotora de la escuela sustentable de Jaureguiberry (Canelones), cobre las visitas guiadas al innovador edificio público. “Sabemos que existe el problema. No nos constaba que esto se mantuviera, pero sin duda no es una situación aceptable. Dentro de la escuela las actividades deben ser de carácter público y el cobro no se puede producir de ninguna forma”, dijo a Búsqueda el consejero Héctor Florit.

Tagma decidió este año cobrar entre $ 100 y $ 220 por persona las visitas guiadas en función de la enorme demanda de público (solo en 2016 acudieron unos 30.000 visitantes a conocer la escuela, incluyendo su etapa de construcción), para pagarles el servicio a los guías y “como una forma de mantener el proceso” de la obra, explicó a Búsqueda Martín Espósito, coordinador de la ONG.

Primaria mantuvo contactos con Tagma y con la Intendencia de Canelones para propiciar una salida con personal del área turística. “Nosotros fuimos especialmente duros con este tema y, si se mantiene, habrá que tomar otras medidas, porque no se debe condicionar el ingreso” a la escuela, aseguró Florit.

El consejero habló con el intendente canario, Yamandú Orsi, para encontrar una solución desde el Estado y suspender este régimen pago de visitas. “¡Uruguay no cobra entrada a los museos, va a cobrar la recorrida por las escuelas! ¡Insólito!”.

La de Jaureguiberry es la primera escuela pública autosustentable de América Latina. Abrió sus puertas en abril de 2016 en el kilómetro 80 de la ruta Interbalnearia, en el límite entre Canelones y Maldonado. “Se trata de una obra emblemática, que tiene muchísimo esfuerzo estatal —financiada, en parte, mediante exoneraciones tributarias— y en un terreno donado por la Intendencia” canaria, destacó Florit.

 Zona de grises.

Un promedio de seis grupos de diversas instituciones educativas, sobre todo privadas, visitan la escuela sustentable al mes, aparte de turistas extranjeros y curiosos locales, totalizando un millar de visitantes mensuales. El consejero de Primaria manifestó que “Tagma no puede cobrar el ingreso” a la escuela. “Eso es absolutamente ilegal, porque, entre otras cosas, ellos no son los administradores de ese distrito público”.

“Lo que sucede aquí es una contratación por fuera de la visita, en la cual un colegio contrata el servicio y entonces se asocia ese servicio con la visita, lo que genera una zona de grises en un espacio público. Pero esa no es la mejor imagen para la educación pública”, dijo Florit.

Por eso, insistió, Primaria “explora alternativas” para terminar con esa modalidad de visita guiada paga. “Tagma sabe cuál es la posición de Primaria: no es aceptable que se continúe con esto de ninguna manera. Está todo bien, pero primero es una escuela”.     

El costo de la visita depende del tamaño de los grupos, su procedencia y sus posibilidades económicas, aseguró a Búsqueda Juan Pablo Méndez, responsable de Comunicación de Tagma, y aclaró: “No quiere decir que no se pueda ir a la escuela por otras vías. No es que cobremos una entrada, porque sabemos que eso no se puede hacer, que está mal, ya que se trata de una institución pública. Pero de alguna manera había que organizar las visitas”.

Las vistas son organizadas por talleristas entrenados por Tagma. “Les hacen un recorrido, les muestran todo el funcionamiento del edificio, les ofrecen un taller final y les entregan material didáctico e informativo”, dijo Méndez.

A un mes de terminar el año lectivo “no sabemos si en 2018 seguiremos” con esta modalidad, explicó el vocero de la ONG. Tagma también buscó ayuda en el ámbito público y privado de turismo en Canelones.

“La verdad es que nos cansamos de hacerlo gratis, y encontramos esta modalidad. Son demasiados sacrificios y dificultades que hay que sortear” para mantener la obra en condiciones, apuntó el coordinador de la ONG.