Giuseppe Cipriani, el empresario detrás del proyecto del arquitecto Rafael Viñoly para la remodelación del hotel San Rafael, dijo que están “escuchando” las críticas y dispuestos a “cambiar ideas”

“Siempre hay posibilidad de modificar las cosas”

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Nº1972 - al de Junio de 2018
Entrevista: Carolina Villamonte.

En la noche del miércoles 30 de mayo, en la Junta Departamental de Maldonado, Giuseppe Cipriani, en representación del grupo empresarial de su familia, dueña de la cadena hotelera y del famoso Harry's Bar de Venecia, y el arquitecto Rafael Viñoly presentaron el proyecto con el que piensan remodelar el emblemático hotel San Rafael de Punta del Este y crear en torno a él un centro turístico que incluirá 150 habitaciones de hotel, 120 apartamentos con servicio de hotel, 50 residencias, seis restaurantes, escuela de cocina y hotelería, spa, galería comercial, teatro para 900 espectadores, centro de convenciones, casino, centro de estudios oceanográficos, un puente peatonal sobre la rambla de acceso a la playa y un mirador elevado a 300 metros de altura. De ser aprobada por la junta, la obra tendría un costo de 420 millones de dólares, se haría en cuatro etapas y terminaría en 2024.

Las reacciones no demoraron en llegar cuando de la maqueta se veía sobresalir un rascacielos, a escala, varios centímetros por encima del viejo edificio de estilo Tudor del San Rafael, que en la realidad llegaría a los 300 metros de altura. Arquitectos vinculados a la academia y a la Comisión del Patrimonio se han expresado en contra de este proyecto, desarrollado por uno de los arquitectos uruguayos más reconocidos a escala internacional , con obras imponentes en las principales urbes del mundo. La ciudadanía expresó su rechazo juntando 9.000 firmas en solo 24 horas en change.org.

Con la serenidad que solo puede tener un hombre que parece saber encontrar soluciones a cualquier problema, Cipriani conversó con galería desde Nueva York.

¿Qué opina de la controversia que se generó a partir de la presentación del proyecto del San Rafael?
Nosotros presentamos el proyecto la semana pasada; claramente es un proyecto importante, por el tamaño, por el tamaño de la inversión y estamos escuchando cuáles son las críticas y después vamos a pensarlo. Siempre cuando uno presenta algo después tiene un tiempo para escuchar todas las voces.

¿Pensó que la torre podía provocar estas reacciones?
En la arquitectura de Punta del Este no pasó mucho en los últimos años. Yo creo que presentar algo que sale mucho de lo que son los esquemas siempre genera reacciones, que algunas son buenas y algunas son críticas, pero creo que es bastante normal cuando uno presenta algo nuevo.

¿Hay posibilidad de que el proyecto sea modificado?
Yo creo que siempre hay posibilidad de modificar las cosas, pero siempre hay que ver que las modificaciones tengan sentido.

Lo que más impactó del proyecto fue la torre de 300 metros de altura. ¿Es necesaria esa torre? ¿Por qué se pensó en hacer un rascacielos?
Lo que está aprobado en este lugar son los 120.000 metros cuadrados. Entonces, ponerle una altura normal, que es la de 70 metros que te dan ellos, significa edificar algo muy denso. La única manera es salir en altura.

¿Eso sería para alcanzar la cantidad de metros cuadrados en vivienda que ustedes quieren construir?
Claro, es lo que está aprobado. Después, si uno quiere hacer menos siempre se puede hacer menos. Nosotros no hicimos algo que se sale de lo aprobado.

Dentro de esos metros cuadrados, ¿no se podría crecer en metros hacia los costados?
Lo estamos viendo. Uno escucha todas las críticas y ve. Yo soy amante de Punta del Este, hace muchos años que tengo casa ahí, no quiero hacer algo mal que impacte a Punta del Este, entonces esto lo vamos a ver más en las próximas semanas. Hay que ver también que cuando hicieron el Conrad, las primeras reacciones fueron en contra y al final no pasó nada. No creo que el Conrad le haya hecho mal a Punta del Este.

¿El arquitecto Rafael Viñoly está dispuesto a modificar el proyecto?
Ahora estamos escuchando y vamos a ver qué pasa. Todos estamos dispuestos a cambiar ideas.

¿Cómo es la relación de este proyecto con Viñoly? ¿Usted lo contrató para hacerlo o es socio?
No, es un arquitecto que está elegido para dirigir el proyecto. Yo soy amigo de él desde hace más de 30 años. Lo conocí en el año 85.

¿Por qué lo contrató a él?
Primero, porque me encanta lo que hace, eso es lo más importante, y segundo, porque es uruguayo y tiene una sensibilidad particular por su país también.

¿Qué sucede con el impacto ambiental y este edificio tan alto, eso lo han estudiado? Porque es una de las críticas que le hacen.
¿Qué impacto ambiental?

Que una torre tan alta sobre el mar tenga un impacto negativo en el ambiente.
¿En qué sentido?

Primero, visual.
Visual sí, te puede gustar o no. Que tenga un impacto ambiental no sé lo que significa. Visual seguro que lo tiene, ambiental no. No creo que le haga mal al ambiente.

Se ha hablado en cuanto al proyecto y a la torre de un desarrollo para Punta del Este. ¿Se puede pensar en un desarrollo que vaya más acorde con el entorno?
Siempre hay opiniones distintas y como he dicho antes, hay que escuchar a todos y este es un proyecto que está presentado, no está aprobado. Escuchamos a todos y después vemos. Siempre es importante escuchar las reacciones.

¿Cuánto tiempo hace que vienen trabajando en este proyecto?
Cinco o seis meses.
¿Por qué le interesa invertir en Punta del Este?
Primero, porque creo que es un buen negocio y segundo, porque me encanta Punta del Este, son muchos años que vengo a veranear, desde el 95, es un lugar que me gusta mucho y me gusta invertir en un lugar que me gusta.

¿Y por qué se interesó por el San Rafael?
Primero, porque estaba a la venta. Segundo, porque creo que es el mejor sitio que tiene ahora edificable. Y tercero, porque me gusta la historia que tiene San Rafael, es bastante parecida a la que tiene Cipriani.

El barrio San Rafael es una zona del balneario que precisamente no está muy desarrollada. ¿Cree que con este proyecto le van a dar un impulso?
Yo estoy seguro de que sí.

¿El edificio del San Rafael como arquitectura le resulta interesante?
Yo creo que es muy distinto de lo que está construido en Punta del Este.

¿Qué es lo que le atrae del balneario?
Muchas cosas. Tiene la campaña pegada al lado del mar, que es una de las cosas que me gustan más. Es un lugar que, comparado con otros, tiene mucha seguridad, que hay que cuidarla muchísimo, es un país que políticamente no cambió, y me gustan los uruguayos también.

Viñoly habló del interés que hay en el mundo por Uruguay. ¿Qué comentarios ha escuchado usted al respecto?
Son todas estas cosas que le dije. Yo creo que la gente busca lugares seguros, estables. Yo escucho porque estoy ahí, como escucho hablar de otros países.

¿Pero usted escucha que la gente habla de Uruguay como destino, como un lugar interesante?
Sería mejor que se hablara más.

¿Qué tipo de turismo piensa atraer con el nuevo proyecto?
Yo creo que Punta del Este siempre tuvo un turismo de elite entre argentinos y brasileños, pero creo que hay que internacionalizarlo más, que no sea tan local. Creo que el turismo es 80 % argentino.

¿Pero con su proyecto piensa más en un turismo de playa, de casino, de convenciones, de spa?
Yo creo que sería mejor un turismo de gente que viva ahí, que pueda pasar más de 15 días al año. Cuando uno se compra una vivienda la disfruta más que en la temporada.

¿Cómo piensa hacer para que la gente venga a Punta del Este en los meses de frío?
Tenemos bastantes cosas, tenemos el casino, tenemos el spa, las convenciones. Hay que trabajarlo para que la gente se quede más, hay que hacer cosas nuevas para alargar la temporada.

¿Piensa en un turismo de todo el año?
Yo estoy pensando en un turismo que hoy no está. Hoy tiene un turismo de dos meses, una temporada muy corta y hay que pensar algo para que la temporada dure más que los dos meses.

La idea del proyecto entonces apunta también a gente que se quede a vivir.
Absolutamente. Sí. No tiene sentido que la gente esté ahí 15, 20 días. Yo creo que el tiempo es buenísimo para vivir ahí. Creo que es un lujo vivir ahí.

¿Cómo fue el proceso de negociación de la compra del San Rafael, porque Viñoly habló de su empatía para lograrlo?
No. Es una señora (la exdueña, Yolanda Merlo) que tiene muchísimo cariño por el lugar, tiene más de 50 años allí, entonces nunca es fácil cuando uno tiene tanto cariño hacia algo. Pero tampoco es difícil, hay que respetar.

¿Para cuándo está prevista una resolución definitiva sobre el proyecto?
No, no tenemos plazo. Creo que ahora es un momento importante para ver lo que pasa, para reflexionar, ver qué es lo que pasa con la polémica y pensarlo bien.

En caso de que no sea aprobada la construcción de la torre, ¿existe la posibilidad de que el edificio del San Rafael se tire abajo?
Esto lo vamos a ver más adelante. Yo creo que no se puede hablar ahora de lo que no sabemos.
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El proyecto en cifras

67 pisos
300 metros de altura
420 millones de dólares de inversión
1.000 puestos de trabajo
15.575 firmas reunidas al cierre de esta edición en contra del proyecto

Lo que se dijo

William Rey, exdirector de la Comisión del Patrimonio, arquitecto y catedrático de Historia de la Arquitectura en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República: “Como proyecto para Punta del Este, con esas características, me parece desacertado. No es adecuado para el paisaje, no es adecuado para el lugar. Y no porque sea alto. Porque no logra transformarse en un icono singular en términos de valor. No agrega valor al sitio”. (El Observador).

Laura Alemán, profesora agregada del Instituto de Historia de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República: “Me parece un diseño trasnochado que parece de otra época, anacrónico, que además intenta mimetizarse con el edificio del antiguo hotel, replicando las formas de estilo Tudor del hotel”. “Creo que lo más grave es el impacto que tiene por el modo con el que se vincula con la escala del hotel; queda ridículamente instalado frente a todos esos edificios y además tiene un impacto ambiental en una zona costera”. “La arquitectura tiene que tener cierta modestia, cierta pertinencia y esto me parece un ejercicio de gran vanidad. Un gesto absolutamente desmedido. El único móvil que puede haber detrás de esto es un tema de rentabilidad económica. Está clarísimo. No es un proyecto que se haga para mejorar el lugar”. (El Observador).

Rafael Viñoly, arquitecto autor del proyecto: “Veintisiete pisos también es un disparate para Punta del Este. Es peor 27, porque se genera este especie de masa indefinida en la que cada edificio trata de pelear por visibilidad porque le ponen una cosa en la sala de máquina en el techo, o le ponen luces de noche. Sobre todo, que se arruina una de las cosas más importantes que existen en un lugar como este, que es la permeabilidad”. (En la presentación ante la Junta Departamental de Maldonado).

Enrique Antía, intendente de Maldonado: “Impresionante”. “Emblemático”. “Señal muy fuerte de nuestro posicionamiento en el mundo”. “Así como se discutió mucho cuando nació el Conrad, que cambió la calidad de vida de la gente, esto va por el mismo camino”. “Se apuesta al público internacional”. (En la presentación ante la Junta Departamental de Maldonado).

Mariano Arana, arquitecto, exintendente de Montevideo: “La complejidad que tiene esta propuesta para el San Rafael y su entorno, a solo 36 horas de presentada, ya levantó una polémica como si la gente ya tuviera clarísimamente las ideas”. “Impacta por la altura de uno de sus volúmenes. Pero no está entre medianeras. A veces, algunos de los edificios aparecen como apretados, en el propio balneario. Esto tiene un predio de dos hectáreas y media. Todo esto tiene que incidir en cualquier consideración mínimamente seria”.  (FM Gente de Maldonado).

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