Foto: Presidencia.

La cantidad de empresas con negocios en ese mercado se redujo de más de 90 a 32 este año

Venezuela cae a la posición 37 como destino de exportaciones

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Nº1934 - al de Septiembre de 2017

Así como la relación política con Venezuela pasó del calor a una incómoda frialdad para el gobierno del Frente Amplio en poco tiempo, lo mismo sucedió con el vínculo comercial bilateral.

En los primeros ocho meses del año las exportaciones uruguayas de bienes a ese destino fueron por apenas US$ 15 millones. Dicho monto ubica a Venezuela en la posición número 37 como cliente, por detrás de mercados como Bangladesh (US$ 18 millones), Tailandia (US$ 19,4 millones), Vietnam (US$ 22,4 millones), Hong Kong (US$ 31,6 millones), por ejemplo. China (US$ 1.150 millones), Brasil (US$ 809 millones) y la zona franca de Nueva Palmira (US$ 372 millones) ocuparon el podio de los principales destinos en ese período.

Fue el aumento de los envíos a esos tres mercados, además de Estados Unidos (el cuarto en importancia), lo que explicó en buena medida el incremento de casi 10% en las exportaciones totales —por US$ 5.299 millones— registrado en enero-agosto al comparar con el mismo lapso de 2016, según los datos difundidos el viernes 1º por el Instituto Uruguay XXI. Eso se dio en el contexto de una zafra récord de soja, el principal rubro.

Venezuela.

El gobierno de Hugo Chávez entabló una relación de amistad y colaboración con la primera administración del Frente Amplio, que se plasmó en acuerdos comerciales. Así fue que Venezuela llegó a superar los US$ 400 millones anuales en 2012, 2013 y 2014, máximos en la relación bilateral. Por esos años trepó al cuarto lugar en el ranking de destinos.

Los negocios con ese país durante la presidencia de José Mujica también generaron controversias, y la negativa a crear una comisión investigadora por estos temas provocó una fractura en el oficialismo, con la disidencia del entonces diputado del Frente Amplio Gonzalo Mujica. Uno de los negocios que no se investigaron en el Parlamento pero fue llevado a la Justicia por legisladores fue el de Aire Fresco, una empresa que intermedió en varias de las millonarias ventas de arroz y pollos a Venezuela cobrando comisiones por ello. La firma pertenece a una persona vinculada al Movimiento de Participación Popular.

Pero en un contexto de petróleo barato e intervenciones distorsivas en la economía que espantaron a los inversores, Venezuela entró en una profunda recesión. Ello también se reflejó en menores compras desde el exterior; desde antes, algunas empresas uruguayas habían enfrentado dificultades para poder concretar sus ventas a ese mercado, ya sea por obstáculos administrativos o cambiarios. Eso se agravó y afectó especialmente a industrias lácteas —uno de los principales rubros de exportación— con problemas para cobrar los negocios.

Respecto a 2013, por ejemplo, el número de empresas uruguayas que concretaron envíos a Venezuela se redujo a una tercera parte, aproximadamente (pasó de 93 en ese año a 32 en enero-agosto de 2017). La arrocera Saman fue la mayor exportadora con negocios por US$ 4 millones, seguida por la productora agrícola Damboriarena Escosteguy (US$ 2,9 millones) y Urutransfor (US$ 1,5 millones).

Las complicaciones económicas en Venezuela se combinaron con una crisis política interna, que este año derivó en una sanción por parte del Mercosur. El gobierno uruguayo acompañó dicha medida —cuyo alcance práctico quedó para definirse—, fundada en el apartamiento de los principios democráticos por parte de la administración de Nicolás Maduro. El Frente Amplio se ha mostrado dividido respecto a la situación venezolana.

Si las exportaciones a ese país mantienen el ritmo que mostraron en los primeros ocho meses del año, en todo 2017 sumarán unos US$ 22,5 millones, proyectó Búsqueda. Eso es menos de la mitad que lo enviado en 2016.