Foto: Javier Calvelo /adhocFotos

República Afisa busca cobrar créditos bancarios adeudados, mientras que la DGI reclama impuestos impagos a dos de sus empresas, con las que cometió maniobras “ideológicamente falsas”

Brechner maneja una offshore con cientos de miles de dólares pese a que el Estado lo tiene embargado desde hace 12 años

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Nº1974 - al de Junio de 2018
escribe Guillermo Draper

El comienzo de la década del 2000 fue malo para los negocios de Miguel Brechner. La Dirección General Impositiva (DGI) había detectado conductas “ideológicamente falsas” en el pago de impuestos de dos de sus empresas informáticas, y un informe del departamento de Recaudación consideraba al actual presidente del Plan Ceibal “solidaria e ilimitadamente responsable” de una deuda millonaria. Y las cosas solo empeoraban. A mediados del 2002 el Banco Montevideo comenzó el proceso formal para cobrar una deuda que tenía una de esas compañías y cuyo “fiador solidario” era Brechner.

Los dos frentes llegaron a la Justicia Civil por separado. La DGI denunció al ingeniero en 2001 y al año siguiente llegó el turno de la institución financiera. En ambos casos los jueces resolvieron trabar un embargo genérico sobre las cuentas bancarias de Brechner. El jerarca ganó el año pasado el juicio a la DGI, pero todavía mantiene abierto el flanco bancario, según los registros públicos consultados esta semana por Búsqueda.

Nada de esto impidió, sin embargo, que Brechner manejara una offshore de las Islas Vírgenes Británicas con fondos por cientos de miles de dólares, generados con la venta de acciones de la empresa de software Sonda. El ingeniero, que ocupó cargos en todos los gobiernos del Frente Amplio, tenía un poder de administración de esa sociedad anónima (HighTech Pacific Corp.), mientras que su esposa e hijos figuraban como directores y accionistas, según nuevos documentos del bufete Mossack & Fonseca filtrados al diario alemán Süddeutsche Zeitung y analizados por Búsqueda y un equipo de medios de todo el mundo coordinado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).

Cuando fue consultado en abril del 2016, en el marco de la primera publicación de los Panama Papers, Brechner aseguró que creó la sociedad a mediados del 2002 como un Trust Fund “pensando en el futuro” de sus hijos. Agregó que fue utilizada para invertir en dos compañías tecnológicas en Israel y que no tuvo actividad en Uruguay ni en la región. El jerarca no quiso hacer declaraciones al ser interrogado esta semana.

Embargo vigente.

A comienzos de 1993, Coasin S.A. abrió una cuenta en el Banco Montevideo y Brechner firmó un documento como “fiador solidario” de la compañía. De acuerdo con el expediente judicial, al que accedió Búsqueda, la institución financiera comenzó el juicio en 2002 contra el jerarca y la compañía por una deuda de US$ 26.100. Según declaró a la DGI en una investigación paralela, Brechner era director de la empresa desde hacía años y, a partir de diciembre del 2001, dueño de todo el paquete accionario.

Como el Banco Central dispuso la disolución del Banco Montevideo el 31 de diciembre del 2002, el encargado de reclamar la deuda pasó a ser el Fondo de Recuperación de Patrimonio Bancario, que en 2005 pidió el embargo de Brechner y Coasin S.A. A la deuda original de US$ 26.100, el denunciante añadió otros US$ 41.100 por un vale que habían librado los acusados. El adeudo total, contando intereses, era de US$ 90.365.

El jerarca ganó el año pasado el juicio a la DGI, pero todavía mantiene abierto el flanco bancario, según los registros públicos consultados esta semana por Búsqueda.

El juez Ruben Eguiluz dio lugar a la solicitud del embargo en marzo del 2006. Brechner era por entonces director del Laboratorio Tecnológico del Uruguay.

La cartera de deudas que gestionaba el Fondo de Recuperación pasó a manos de República Afisa en 2012, quien pidió mantener el embargo. Cuatro años más tarde, otro juez mantuvo el embargo “de las cuentas y depósitos en los cuales sea titular el ejecutado en entidades del sistema financiero”, excepto las cuentas exclusivas en concepto de remuneración salarial. En esa época, Brechner ya ocupaba el cargo de presidente del Plan Ceibal.

El embargo seguía vigente hasta esta semana, según registros públicos.

Vs. DGI

Brechner tuvo éxito el año pasado en la disputa que le trabó la DGI porque su empresa Fanimur SA no había pagado algunos impuestos. El Tribunal de lo Contencioso Administrativo falló que la administración no podía hacerlo “solidario” de unas deudas generadas después de que el ingeniero había dejado la dirección de la compañía.

Pese a que tiene ese fallo a su favor, en los registros todavía no está actualizada la información.

No era el primer juicio que enfrentaban empresas de Brechner. De hecho, hay otro litigio en curso a Magontek S.A., el nombre que adoptó Coasin S.A. a partir de 2003. Una resolución firmada en 2007 por el director de Rentas de la época, Eduardo Zaidensztat, estableció que Fanimur S.A. y Coasin S.A. eran una “única unidad productiva” y que ambas empresas debían dinero al fisco.

El primer punto de esa resolución explicaba que las empresas habían cancelado “sus obligaciones fiscales con medios de pago ideológicamente falsos” cuando eran dirigidas por Brechner. Cuando declaró en el expediente de la DGI, el ingeniero dijo que los bienes de las dos compañías habían sido vendidos para pagar “pasivos bancarios y comerciales” (ver nota aparte).

En 2007 la DGI pidió a la Justicia Civil que embargara las cuentas de Magontek S.A. (ex-Coasin) por una deuda millonaria. Ese embargo sigue vigente.

Los dólares.

Mientras a comienzos de los 2000 los negocios de Brechner iban en caída, el actual gobernante recurrió a los servicios de MF para conseguir una offshore. Según dijo a Búsqueda en 2016, lo hizo para crear un Trust Fund para sus hijos. Los Panama Papers muestran que esa sociedad —HighTech Pacific Corp.— fue adquirida en 2002 y tuvo como directores a Pablo Brenner, empresario del software, y su esposa Patricia Stainfeld.

Recién el 28 de diciembre del 2004, después de que el Frente Amplio se asegurara el gobierno nacional y antes de que asumieran las nuevas autoridades, se registraron cambios en la dirección de la empresa: el nuevo directorio pasó a estar integrado por Zoides Monge, esposa de Brechner, y Alan Brechner, hijo de ambos.

Brechner tuvo un poder para actuar en representación de la empresa al menos hasta el 2014. Era, además, quien gestionaba los trámites con el bufete panameño, a través del contador Mauricio Zolwker.

Mientras a comienzos de los 2000 los negocios de Brechner iban en caída, el actual gobernante recurrió a los servicios de MF para conseguir una offshore.

En 2014 intentó abrir una cuenta bancaria en un país “fuera del Mercosur”, aunque, según declaró a Búsqueda, nunca lo consiguió. Un correo incluido en los millones de documentos filtrados al diario Süddeutsche Zeitung muestra que Brechner, para ese momento embargado desde hacía años en Uruguay, iba a tener control sobre la cuenta.

“Nuestro cliente aspira a que tanto su esposa, como el hijo de ambos, y él mismo puedan, indistintamente, operar esa cuenta de banco en Panamá”, escribió Zolwker.

Brechner fue quien ordenó a Zolwker en 2017 que tramitara los documentos necesarios para que MF dejara de ser agente residente de la offshore. El bufete panameño estaba perdiendo clientes después de la divulgación de los Panama Papers y el jerarca del gobierno uruguayo no sería la excepción.

Brechner fue quien ordenó a Zolwker en 2017 que tramitara los documentos necesarios para que MF dejara de ser agente residente de la offshore.

Los panameños requirieron para seguir con el cambio una declaración sobre el “origen de los fondos” que administraba la sociedad de Brechner. En el documento que proporcionaron los accionistas (la esposa y dos hijos del matrimonio), fechado el 20 de abril del 2017, declararon que realizaba transacciones anuales por unos US$ 50.000 para comprar acciones de empresas de tecnología en Estados Unidos e Israel.

Mencionaron también como “fuente de fondos” usados en esas inversiones, “ahorros personales” por US$ 250.000.

A su vez, como fuente de la “riqueza” de la compañía, declararon US$ 450.000, provenientes de la venta de acciones de la empresa de tecnología Sonda Uruguay, filial de la multinacional chilena, a la que Brechner estuvo vinculado antes de sumarse al gobierno.

✔️ Queda en familia

*En una primera versión de esta nota, Búsqueda informó por error que la offshore vinculada a Miguel Brechner es panameña, cuando en realidad es de Islas Vírgenes Británicas. 

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