No es broma

Con mis hijos no te metas

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Nº2012 - al de Marzo de 2019
por Kid Gragea

La hija del Boca Andrade podría haber elegido otros disfraces: de Caperucita Roja, de Heidi, de Frutillita, o de Glenda Rondán. Pero no. Eligió el de guerrillera, con metralleta y mameluco camuflado.

¿Y qué?

La gurisa, como cualquier gurisa de 14 años que se va a una fiesta de Carnaval, es libre de elegir el disfraz que se le cante, con total independencia de lo que hace o piensa su papá, ya sea el capo del Sunca, el representante del FMI, el carnicero del barrio o el dueño de 3.000 hectáreas de soja en Cololó.

Es una gurisa que se disfraza, y chau.

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