Eugenio Figueredo. Foto: Javier Calvelo/ adhocFotos

La secretaría antilavado continúa investigaciones sobre el bufete del expresidente de Peñarol y otros profesionales vinculados al caso y espera resolver antes del final del gobierno

El estudio Damiani omitió información a la Justicia sobre sus vínculos comerciales con Eugenio Figueredo

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Nº2053 - al de Enero de 2020
escribe Guillermo Draper

La detención de las principales autoridades de la FIFA mientras estaban reunidas en Suiza, el 27 de mayo del 2015, desató alertas en Ciudad de Panamá y Montevideo. Uno de los primeros en reaccionar fue el estudio JP Damiani & Asociados, que tenía como cliente al expresidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol Eugenio Figueredo, acusado en ese momento de corrupción y lavado de activos.

El titular del estudio, Juan Pedro Damiani dijo en varias declaraciones públicas que fueron los primeros en dar información a las autoridades sobre su cliente. Sin embargo, en la documentación que entregó a la Justicia uruguaya, omitió datos sobre su vínculo comercial con el detenido, según surge de expedientes judiciales y los Panama Papers analizados por Búsqueda en las últimas semanas.

Mientras que al Banco Central del Uruguay (BCU) primero y luego al juzgado les brindó información sobre tres sociedades anónimas de Figueredo, le administraba al menos seis offshore que estaban activas. Una de las offshore que no mencionó en su reporte a las autoridades, además, había enviado dinero a una sociedad del estudio.

Los servicios que le brindó Damiani a Figueredo son objeto de una investigación administrativa de la Secretaría Nacional contra el Lavado de Activos (Senaclaft), que busca determinar si el estudio cometió faltas al no reportar las actividades de su cliente.

El 14 de octubre, la oficina antilavado informó a la Justicia especializada en crimen organizado que había iniciado “actuaciones administrativas” respecto de los profesionales Juan Pedro Damiani, Ricardo Weiss, Daniel Weiss, Víctor Paullier e Ignacio Martinelli, quienes proveyeron servicios a los acusados de corrupción. “Dichos expedientes aún se encuentran en etapa de trámite”, añadió en su escrito.

La oficina antilavado espera llegar a una decisión antes del cambio de gobierno, supo Búsqueda.

Información parcial

Como consecuencia de la diferencia horaria, los uruguayos amanecieron el 27 de mayo del 2015 con la noticia de que Figueredo estaba entre los dirigentes del fútbol mundial detenidos en Suiza por corrupción y lavado de activos.

Ese día, desde el estudio de Damiani se contactaron con el bufete panameño Mossack & Fonseca para sugerirles que suspendieran “sus servicios profesionales” con el expresidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

Los panameños eran especialistas en conseguir sociedades anónimas y cuentas bancarias en paraísos fiscales, y tenían una relación privilegiada con Damiani y sus clientes.

Un correo interno de los panameños fechado el 28 de mayo relata que ese día conversaron con personal del estudio Damiani, que les advirtió que Figueredo era “beneficiario final de algunas sociedades que ellos administran”. Al buscar en Internet, los panameños vieron las noticias de prensa que mencionaban al uruguayo entre los acusados por Estados Unidos de “fraude electrónico, blanqueo de dinero y extorsión”.

Al día siguiente, el 29 de mayo, la oficial de cumplimiento del estudio Damiani, Sandra Morales, —encargada del control antilavado— les envió un mail a los panameños en el cual decía que “de acuerdo a lo solicitado”, adjuntaba la cédula de identidad de Figueredo escaneada, y detallaba las cinco sociedades creadas por el bufete panameño vinculadas al recién detenido.

Informaba que Figueredo era beneficiario final de Remstar Assets S.A., propietaria de un inmueble en Maldonado; Gilson Overseas, dueña de cuatro inmuebles en Montevideo; Jalisco Development Inc., sin activos en ese momento, pero en 2002 tuvo un “crédito local declarado incobrable y ya prescripto”; Trimon Invest S.A., que fue tenedora de un inmueble en Ciudad de la Costa, pero que en ese momento no lo tenía, y Capri Development Inc., una sociedad sin activos, pero que tuvo un inmueble en la capital y una cuenta bancaria (ver imagen).

Una vez que recibió la información, Mossack & Fonseca comenzó los trámites para desmarcarse de las sociedades anónimas vinculadas al escándalo de corrupción; según los Panama Papers, una investigación internacional encabezada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que se basó en millones de documentos del bufete panameño filtrados al diario alemán Süddeutsche Zeitung.

Tres de cinco

El estudio uruguayo, mientras tanto, tenía que hacer frente a sus propios problemas generados por el arresto. Peñarol, presidido por Damiani, fue uno de los clubes del fútbol que acusó a fines del 2013 a Figueredo en la Justicia uruguaya de ser una de las “cabezas de la organización criminal” que estaba al frente de la Conmebol.

 El estudio Damiani siguió trabajando para Figueredo después de esa acusación y no hizo ningún reporte de operación sospechosa de lavado de sus actividades. Ni siquiera después de que el exvicepresidente de la FIFA fue citado en calidad de indagado por la Justicia uruguaya.

Recién cinco días después del arresto en Suiza y luego de tres días de dar detalles de las sociedades a Mossack & Fonseca, el 1º de junio, Damiani presentó un reporte al Banco Central (BCU) y le anunció a Figueredo que dejaría de trabajar para él.

En el documento que presentó a las autoridades, sin embargo, mencionaba solo tres sociedades anónimas: Gilson Overseas, Remstar Assets y Milano Properties (ver imagen).

Damiani entregó ese mismo reporte a la Justicia cuando, el 28 de enero de 2016, declaró como testigo en una causa que investigaba a otros presuntos involucrados en el esquema de corrupción. 

Búsqueda accedió al expediente con la declaración de Damiani en noviembre de 2019, después de pedir autorización a la jueza Adriana Chamsarián y que la magistrada consultara a la Senaclaft acerca de su investigación administrativa. Así es que pudo comparar la información proporcionada por su estudio con los Panama Papers y otros documentos.

El expresidente de Peñarol declaró que cuando detuvieron a Figueredo él también estaba en Suiza y le pidió a su estudio que recabara información sobre las sociedades del dirigente que tenían activos. Esas fueron las tres que luego reportó a las autoridades. Aclaró además que nunca manejaron “un solo dólar de Figueredo”.

El reporte presentado por el estudio Damiani a las autoridades omitió tres de las cinco sociedades anónimas constituidas por Mossack & Fonseca, pese a que a los panameños sí los había alertado acerca de su existencia y actividad, y les había recomendado que cortaran lazos con ellas.

Búsqueda consultó a cuatro expertos en lavado de activo qué camino debe seguir el departamento de cumplimiento de un estudio si uno de sus clientes es detenido. Coincidieron en que el reporte a las autoridades debería incluir a todas las sociedades anónimas del cliente y no solo a aquellas que tenían activos al momento de la detención.

“El reporte se hace por cliente. Es decir, se lo reporta a él como persona física, y en la descripción de la operación indicás que adquirió las cinco sociedades”, detalló uno de los consultados, que es jefe de cumplimiento de uno de los principales estudios uruguayos. Y agregó: “Si no mencionás a todas las sociedades, no estarías cumpliendo con la obligación de que el ROS (reporte de operación sospechosa) tenga información completa. No podés dejar de mencionar a todas las sociedades porque ahí sí lo pueden tomar desde la UIAF (Unidad de Investigación y Análisis Financiero) como que le estás ocultando información”.

Una que falta

Una de las sociedades que Damiani no denunció ante las autoridades uruguayas —pero sí a Mossack & Fonseca— es Capri Develompent.

La investigación judicial a escala local determinó que Capri Develpment giró dinero desde Suiza hacia otras sociedades relacionadas con Figueredo y su esposa. También envió dinero a cuentas de terceros para el pago de las cuotas correspondientes a la participación de la pareja en emprendimientos inmobiliarios como el Hotel Hyatt.

Los peritos uruguayos encontraron una transacción que les llamó la atención y que no estaba en los reportes: El 1º de diciembre del 2010, Capri Develompent transfirió US$ 150.000 a una cuenta de Monviva Investment Services, cuyos accionistas eran Damiani y Juan Fernández Methol, su mano derecha en el estudio y en Peñarol.

Un artículo publicado en enero del 2009 por el suplemento El Empresario, de El País, explica que “el manejo de patrimonios familiares es otra de las unidades de negocio que desarrolla la firma (JP Damiani & Asociados), a través de su agente de valores” Monviva Investment Services. “Yo no intermedio, asesoro. No soy el típico banquero al que le das plata y se la presta a otro. Los clientes nos pagan para evitar cometer errores con su dinero”, declaró Damiani al diario al hablar sobre Monviva Investment.

La pericia recomendaba a la jueza de la causa de la época, Adriana de los Santos, solicitar datos a Figueredo sobre “el carácter y destino” de la transferencia, “así como cualquier otra transferencia o inversión destinada a empresas vinculadas” a Damiani y sus socios (Búsqueda Nº 1.926).

El estudio del expresidente de Peñarol conocía la infomación de Capri Develompent porque la había comprado para Figueredo y había hecho los trámites de apertura de su cuenta bancaria en Suiza en 1999, según documentos incluidos en los Panama Papers.

Además de no brindar al juzgado información sobre la transacción de US$ 150.000 que recibió de Capri Develompent, el estudio Damiani inició “el proceso de solicitud de baja” de Monviva Investment “como agente de valores” ante el Banco Central el 3 de julio de 2015, un mes después de que Figueredo fuera detenido en Suiza, según documentos públicos. La Justicia no siguió la pista de Capri Develompent, surge del expediente.

En mayo del 2018, el fiscal especializado en Crimen Organizado Luis Pacheco solicitó el archivo de la investigación sobre Damiani. Argumentó que ni bien cayó preso Figueredo había presentado a las autoridades la información sobre las sociedades “en las que el estudio había actuado como mandante, y dejando constancia que dicha actuación no había implicado manejo financiero ni de disposición económica”.

Fragmento del mail enviado por el estudio Damiani a Panamá
Foto del documento presentado por el estudio al juzgado
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