Edad: 47 • Ocupación: Fundador de Bankingly • Señas particulares: Empezó trabajando en la fábrica de billeteras de su familia, se quedó encerrado en un ascensor con Bill Gates, tuvo un acercamiento al budismoEdad: 47 • Ocupación: Fundador de Bankingly • Señas particulares: Empezó trabajando en la fábrica de billeteras de su familia, se quedó encerrado en un ascensor con Bill Gates, tuvo un acercamiento al budismo

Entrevista: Martín Naor

4min
Nº2021 - al de Mayo de 2019
Por Patricia Mántaras.

Tenía 16 años cuando empezó a trabajar en la empresa familiar. ¿Qué le dio esa experiencia? Por un lado, creo que mucho respeto por el dinero y por el trabajo, las cosas cuesta conseguirlas, cuesta reponerlas; y una ética de trabajo basada en lo que veía en mi padre, en mi madre, que siempre ha sido muy fuerte. Pero si tuviera que decir una cosa sería el sentido de ownership: ser dueño no es solamente una cuestión de propiedad, es una cuestión de actitud, de comportarse como tal, de mostrarse, de liderar con el ejemplo y, sobre todo, de cuidar los recursos y pensar las cosas bien. Yo creo que una de las razones por las cuales siempre me fue bien en los trabajos que tuve, trabajé en tres multinacionales, fue esa actitud de dueño, de que las cosas me importan, de que quiero que se hagan bien, que no hay que desperdiciar y hay que romperse trabajando.

Su madre alcanzó cargos altos en una época en que no era nada frecuente. ¿Fue un ejemplo? Sí, mi madre siempre trabajó, desde que yo nací. Es psicóloga; primero tuvo un breve paso por la clínica pero después pasó rápidamente a los recursos humanos; en esa época estaba en Price Waterhouse, en el área de selección de personal, y llegó a ser la número uno. Después pasó a otras empresas. Ella constantemente relataba el ser la única mujer en las negociaciones de salarios de los 80 hasta las reuniones de gerentes de recursos humanos, al directorio de las empresas donde trabajaba. Desde muy chico siempre lo que capté es que ella en general era la única mujer alrededor de la mesa. 

Para ser emprendedor, ¿hay que ser más soñador que realista, o al revés? Para ser un emprendedor exitoso, más realista que soñador. Creo que es un balance, y que el emprendedor exitoso es el que logró tener un buen balance entre soñar y ejecutar, pero altísimas cantidades de ambas; una ambición en el sentido del sueño, de esto se puede, se puede desde Uruguay conquistar el mundo y, por otro lado, lo pudo hacer. Ser emprendedor exitoso es difícil: si mirás las estadísticas y los fondos de inversión, 9 de cada 10 small businesses se funden en los primeros tres años. Creo que se requieren ambas cualidades en una proporción mayor que el promedio: no es solo una cuestión del mix sino del valor absoluto.

¿A qué emprendedor admira? A muchos, pero no soy fanático de ninguno, ni soy un abanderado de Steve Jobs, como hay muchos. Tuve más cercanía con Bill Gates por todos los años que trabajé en Microsoft, y más allá de todas sus excelencias técnicas en varias áreas, a mí lo que me llamó la atención —incluso antes de que él estuviera dedicado 100% a la filantropía como está hoy— era que en la cultura de Microsoft el giving back era una cosa omnipresente. Microsoft con sus empleados siempre fue el mayor donante en Estados Unidos. Cómo hacer las cosas es terriblemente importante, en algunos casos más importante que el qué. Tiendo a admirar más a la gente que hace algo especial en el cómo que en el qué. 

¿Llegó a interactuar con Bill Gates? Es una empresa gigantesca, pero un par de veces tuvimos cosas en las que estuve trabajando y estaba él involucrado. Yo estuve muy metido en el negocio de Windows, que para él era el negocio fundacional de Microsoft y muy cercano a su corazón, y en ese contexto tuve un par de presentaciones donde él estuvo. Una vez me quedé trancado en un ascensor con él, en Nueva Orleans, en un evento. No estaba su seguridad, no había nadie, nos subimos nosotros dos en el ascensor de un hotel de esos de cuatro pisos y nos quedamos encerrados dos minutos, después arrancó de nuevo. 

¿Es cierto que su familia es de origen judío y se convirtió al cristianismo? En realidad, mi padre era judío y mi madre cristiana, por lo cual era una cuestión de moneda. Yo me bauticé a los 19 años y sigo contestando la pregunta: ¿para casarte? No, no para casarme, no me lo exigió mi novia; cuando empecé el proceso no conocía todavía a mi actual esposa. Fue un camino interesante desde que salí de la Primaria hasta los 18 años; un período de lento distanciamiento de lo judío y de acercamiento hacia lo cristiano. Después de eso, en algún momento mientras viví en Estados Unidos, vino un acercamiento al budismo, pero es más una cuestión de curiosidad intelectual que de deses-peración religiosa.

Ha corrido varias de las maratones más importantes. En los últimos años, correr maratones se convirtió en otro de los canalizadores importantes de energía. Venía tratando de correr una por año, recorriendo las big six, pero se me desbarajustó en el último par de años: corrí dos hace dos años y el año pasado no lo hice, pero trato de correr una por año. Además, volví al papi fútbol del Seminario, así que por ahora voy a correr media maratón este año y jugar al papi fútbol, y después voy a reevaluar el balance.

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