Pretenden en tres años disminuir los aportes de nutrientes al río Negro, en donde se ubicará UPM. Foto: Nicolás Der Agopián

Gobierno anuncia más controles y nuevas exigencias para atender el problema de contaminación del río Negro con US$ 17,8 millones

3min
Nº2012 - al de Marzo de 2019

Al río Negro y sus afluentes llegan sustancias que escurren de actividades agropecuarias, desechos de aguas contaminadas de la población que no tiene saneamiento, también las de saneamiento luego de ser tratadas y residuos de algunas industrias. Un circuito de pesca y turismo también gira en torno a algunos sitios de la cuenca que tiene problemas de contaminación y floraciones de cianobacterias. Pero esto no es todo: en el río Negro hay tomas de agua que OSE utiliza y potabiliza. Además, es sobre este río que planea instalarse la nueva planta de UPM que también aportará lo suyo.

Este lunes 11 el gobierno anunció lo que llamó Iniciativa para el Río Negro, un amplio paquete de medidas con el objetivo de “prevenir, controlar y revertir el proceso de deterioro de la calidad del agua del río Negro, con énfasis en el desarrollo sustentable de la cuenca”. Si bien hace ya tiempo que el gobierno viene abordando los problemas a través de comisiones de cuenca como la del río Tacuarembó, o la más reciente, el río Yi, el tema “requería una visión más integral de todo el río Negro para atender a los problemas de contaminación que ya se detectan y afectan partes del río de manera más aguda que otras”,  dijo Jorge Rucks, subsecretario del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.

El plan de trabajo del gobierno está inspirado en una experiencia previa en marcha: el Plan de Acción para la protección del agua en la cuenca del Santa Lucía que se lanzó tras problemas de floraciones de cianobacterias. De ese río se toma el agua para abastecer a la mitad de la población del país.

El problema de la calidad del agua asociada al suministro de agua potable también afecta al río Negro, que en su cuenca tiene 17 puntos que toman y potabilizan agua. Por ejemplo, la ciudad de Mercedes, ubicada sobre la margen del río, próximo a la desembocadura en el río Uruguay, usa agua superficial. Se han registrado eventos algales en 2018 y se ha aplicado carbón activado en polvo para lograr que esta agua pueda ser utilizada por la población.

“Se desarrollarán acciones adicionales dirigidas al desarrollo de un plan de seguridad de agua para la cuenca y un sistema de alerta temprana”, indica el documento final presentado el miércoles 13 por el gobierno en Rincón del Bonete, durante la reunión de la Comisión de Cuenca (instancia que se creó en noviembre de 2018). Ese documento, titulado “Iniciativa para el Río Negro, para la mejora de la calidad del agua de la cuenca” que cuenta con la participación de los Ministerios de Vivienda, de Ganadería, Industria, Presidencia y la Secretaría Nacional de Ambiente Agua y Cambio Climático, tiene cinco ejes de trabajo: la mejora del conocimiento de la dinámica del sistema, el agua potable y saneamiento, la gestión sostenible de la producción y la protección de la biodiversidad y fortalecer capacidades locales para el desarrollo del plan.

Millones para el río

La propuesta de trabajo tendrá una primera etapa de desarrollo inicial de tres años, previo a la posible instalación de UPM. Para poner en marcha la iniciativa, el dinero saldrá, principalmente, del Estado con un aporte de UPM. En total serán US$ 17,8 millones. Es que esta iniciativa fue incluida como uno de los puntos que el Estado uruguayo y UPM deben llevar adelante. La empresa se comprometió a “compensar ambientalmente” a Uruguay y a brindar apoyo técnico y financiero para “mejorar” la calidad de aguas del río Negro y “disminuir y evitar las principales causas de contaminación de las aguas en su cuenca”, según consta en el documento.

El Estado asignará US$ 14,3 millones y mediante el Fondo de Innovación Sectorial (resultado del acuerdo con UPM) saldrán los US$ 3,5 millones restantes.

Acciones

Según el documento presentado el miércoles 13, la propuesta incluye “mejorar el conocimiento”, realizar nuevos estudios sobre contaminación y calidad de agua, desarrollar herramientas de monitoreo, modelos predictivos de floraciones de cianobacterias y la instalación de sistemas de alerta y sensores remoto. Dentro de las medidas a tomar, la propuesta define que habrá “requerimientos adicionales” para aquellos que hacen vertidos al río y también delimitación de zonas buffer en las que no se podrá producir próximo a la margen del curso de agua. En tres años los problemas de las cianobacterias no van a poder ser erradicados, pero el gobierno aspira a “disminuir los aportes de nutrientes” al río en este plazo, acotó Rucks.

✔️ Para atender déficit de saneamiento al norte, proyectan “mejoras sustanciales”

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.