Malena Pichot, una de las humoristas más destacadas de la escena porteña y representante del feminismo argentino, se presenta en Montevideo

“Hay un montón de feministas que no me representan”

9min
Nº1977 - al de Julio de 2018
Entrevista: Bernardo Wolloch.

A Malena Pichot la dejó su novio en 2008. Entonces comenzó a subir videos a YouTube con el título de La Loca de Mierda. Esta serie constaba de piezas en primera persona sobre las rupturas sentimentales y hacía tempranas críticas al machismo, entre otros temas, antes de tomar conciencia de lo que significa ser feminista. Más tarde, MTV compró su trabajo y Pichot se convirtió en mediática. La carrera siguió con guiones, sketches en programas de televisión, radio, teatro y, sobre todo, piezas de humor en formato stand up en el escenario argentino

Desde 2017, Pichot asegura que salió del clóset del feminismo y ahora ve todo a través de los lentes de las cuestiones de género. En marzo estrenó en Netflix Malena Pichot, Estupidez compleja, un especial de stand up sobre el feminismo. Previo a las cuatro funciones que dará el jueves y viernes en La Trastienda, Pichot habló sobre el feminismo, el aborto, el caso de Amalia Granata y Nahir Galarza y la “gestión de mierda” de Macri.

¿Qué queda de La Loca de Mierda?
Bastante, después de todo La Loca de Mierda era yo haciéndome la graciosa en mi casa. No había una gran construcción del personaje, pero sí había mucha edición. Ahora todo el mundo hace eso y a mí ya no me gusta. Me refiero a hablarle a la cámara, ya no es tan interesante verlo.

¿La salida del clóset del feminismo fue pensada, una manera de cómo seguir tu carrera?
No. Como todas las feministas, las inquietudes feministas están siempre, solo que hace unos años era muy difícil ponerle nombre porque no estaba tan popularizado el concepto teórico. La Loca de Mierda tiene un montón de cuestiones que tienen que ver con el género y están planteadas en casi todos los capítulos, pero yo no me daba cuenta de que eso tenía que ver con el feminismo. Después lo entendí. Hace unos años nadie hablaba de esto y me parecía importante hacerlo. Ahora que entendieron bien qué es eso (imposta la voz) vamos a hablar en profundidad.

No estoy de acuerdo con que haya muchos feminismos. Lo que hay es diferentes personas. Tampoco creo en el colectivo mujeres; nadie puede decir “las mujeres”. No es un colectivo organizado: hay un montón que son de derecha, fachas, horribles, nazis... No por ser mujer tenés conciencia de género.

Muchos critican la agresividad en tu forma de hablar o en tus argumentos. ¿Por qué elegís dirigirte así al público?
En realidad soy agresiva y violenta cuando me agreden, no desde el vamos. Quizás sí es una decisión política el no ser condescendiente ni estar sonriendo al pedo como la mayoría de las mujeres en los medios. Cuando me hacen una entrevista en la tele, en general, me atacan y yo respondo. No intento bajar los ánimos. Es una decisión política. Respondo como cualquier chabón, pero en mí queda violento porque soy mujer. 

¿La gente espera eso de vos o sentís que acotás el universo de tu público en la forma de dirigirte?
Pase lo que pase, hay gente que te va a odiar y entonces mejor hacer lo que te dan ganas de hacer. No planeo mucho cómo voy a hablar o dirigirme. No hay mucha estrategia ahí. Me doy cuenta que cuando tenía 20 era más sumisa, modosita y dominada y ahora, quizá por cuestiones de la edad o del marco teórico, si tengo que mandar a alguien a la mierda lo mando a la mierda y me parece que está bien.

Jugás un rol dentro del movimiento feminista al tener capacidad de difusión. Muchas militantes lo aprecian pero otras aseguran que no las representás. ¿Eso te incomoda?
Obviamente, a mí hay un montón de feministas que no me representan. Entiendo que les pase eso conmigo. Tiene lógica. Sí me doy cuenta de que, quizás porque hago humor o respondo como mencionabas antes, hay gente que me presta atención. A mí me pasaba en la facultad que la militancia me aburría muchísimo al ver cómo hablaban los militantes. Cuando entraban en el aula y empezaban sus discursos me daba cuenta de que hacían y decían cosas nobles, pero me costaba escucharlos. “¿Cómo puede ser que estén hablando como en los 70? ¿Qué les pasa?”, pensaba. Creo que encontré una manera de militar desde la historia, lo audiovisual o los chistes. Eso funciona bien aunque algunas feministas lo odien.

Tal vez es feminismos y no feminismo y por eso haya diferentes tendencias.
No estoy de acuerdo con que haya muchos feminismos. Lo que hay es diferentes personas. Tampoco creo en el colectivo mujeres; nadie puede decir “las mujeres”. No es un colectivo organizado: hay un montón que son de derecha, fachas, horribles, nazis... No por ser mujer tenés conciencia de género. Volviendo a los feminismos, no creo que haya feminismos: hay algunas variantes que tienen que ver, por ejemplo, con las abolicionistas, las revolucionistas, en cuanto al trabajo sexual o cosas específicas. Las personas son diferentes y no les caigo bien yo, no es que no les cae bien mi feminismo. Un montón de feministas dicen y hacen cosas correctas pero ellas no me caen bien. No es que no les cae bien mi tipo de feminismo.

Malena Pichot

¿El feminismo está en contra del capitalismo?
Sí, la verdad que sí.

¿Tiene que estarlo?
Sí, aunque está esa cuestión idealista de que el capitalismo puede dejar de ser tan salvaje o dejar de existir.

¿No creés que las mujeres son más libres en sociedades capitalistas y desarrolladas?
No. Que en Arabia Saudita las mujeres no puedan manejar no significa que las occidentales seamos libres. No soy ingenua, no digo que el año que viene se va a armar un sistema nuevo de igualdad absoluta y va a estar todo bien. No va a pasar eso. Lo que sí creo es que el feminismo debe luchar para que el capitalismo no se vaya de rosca, como lo hace en la actualidad.

El movimiento feminista de hoy en día surge de las clases más leídas. ¿Está en falta con las clases más bajas o más desatendidas?
Creo que el feminismo siempre brotó de las clases más leídas. Obviamente que las trabajadoras son las que salen a la calle y se terminan instruyendo a partir de conceptos que vienen de las clases más instruidas. Eso siempre fue así con todos los movimientos de izquierda. El Che Guevara era un cheto de Belgrano, no era un trabajador.

¿Alguna vez te señalaron por ser de San Isidro?
Lo dije primero que nadie para atajarme: es fundamental para ser feminista tener conciencia de clase. No me parece tan complejo. Obviamente que tengo todas las culpas de clase que tienen los burgueses progres. No me duele que me digan cheta porque soy consciente de mis privilegios y que la pasé bien en la vida, pero yo estoy haciendo algo al respecto.

¿Qué buscás con la militancia feminista?
Aprovechando que tengo un montón de gente escuchándome y viéndome, intento visibilizar causas y situaciones injustas que los grandes medios no hacen y un montón de figuras prefieren no inmiscuirse. Al final soy muy pesimista y no estoy diciendo (imposta la voz) estoy salvando al mundo. Es la manera de estar y existir. Si tenés todos los derechos del mundo, tenés que luchar porque otro los tenga y si sos libre, tenés que liberar a alguien. Debería ser la responsabilidad de las clases medias y altas. Obviamente no es así, nadie tiene conciencia de clase y en Argentina la mayoría de las personas creen en la meritocracia. Así estamos, un desastre de país.

Hace unos días, en radio, decías que no entendías sobre el feminismo y peleabas a tu pareja, y ahora que sí lo entendés lo que te molesta es el patriarcado. ¿Qué significa eso?
El patriarcado y el capitalismo es lo mismo, es el sistema de cómo están organizadas las cosas alrededor del hombre como sujeto de máximo poder.

El caso de Amalia Granata y la polémica sobre su despido de Canal 9 parece vislumbrar una imposibilidad de disenso. Del lado de enfrente, aparece como una nueva grieta. ¿Eso no es incorrecto?
La figura de la grieta fue un invento hace unos años del hijo de la mierda de (Jorge) Lanata para vender algo. Siempre va a haber dos posturas sobre las cosas, siempre ocurrió históricamente. Mínimo dos. Eso no me preocupa. Creo que el debate sobre el aborto es obsoleto en el sentido de que para muchas de nosotras no debería debatirse en la tele, por ejemplo, porque no es moral. Hay cosas que no se debaten, como el matrimonio igualitario. ¿De verdad estamos debatiendo si dos personas pueden casarse, eh? Son casi trampas retóricas sobre ciertas cosas. Con Granata sucede que vende, da rating ella diciendo pelotudeces y la gente odiándola, por eso la siguen llamando. Por suerte hay poca gente que quiere exponerse como Granata en contra del aborto y no llaman a nadie. Hay un montón de figuras que están en contra pero tienen el tino de no hablar sobre esto.

¿Por qué decís que es obsoleto el debate sobre el aborto?
Los que están en contra siempre le dicen al otro qué es lo que puede hacer con su vida y las que estamos a favor nunca le decimos al otro qué hacer con su vida. Eso para mí es lo imbatible, pero bueno, viste cómo es (imposta la voz) la gente... de derecha...

Es fundamental para ser feminista tener conciencia de clase. No me parece tan complejo. Obviamente que tengo todas las culpas de clase que tienen los burgueses progres. No me duele que me digan cheta porque soy consciente de mis privilegios y que la pasé bien en la vida, pero yo estoy haciendo algo al respecto.

Hablando de derecha e izquierda, ¿qué opinión te merece que un presidente hombre y de derecha haya promovido el debate del aborto y una presidenta mujer y de izquierda en dos períodos no lo haya logrado?
Cristina no era tanto de izquierda, quizá de centro-izquierda. Es muy católica. Cristina no lo planteó porque en su momento estaba muy en contra, de verdad.

Es difícil ser católico y de izquierda...
Así lo creo yo. Por eso estoy segura de que todos los peronistas son de derecha en algún punto, porque son todos católicos. Ahora, hay gente joven y otros movimientos que hacen que el kirchnerismo no sea católico. Es evidente que Cristina lo era. Ella estaba en contra y no había manera de llevarlo a la Cámara de Diputados, no había consenso social y hacerlo era perder. Lo hablé con diputadas del kirchnerismo que siempre tuvieron el pañuelo, lucharon e intentaron involucrarla a Cristina en la cuestión del aborto. Yo no era kirchnerista por la cuestión del aborto, exclusivamente. Lo que decís es insólito en el mundo, ridículo. Obviamente, Macri lo hizo para generar una cortina de humo y hablar de otra cosa, pero se le fue de las manos. En principio lo hizo para que se hablara de otra cosa que no fuera su gestión de mierda. No esperó que hubiera tanto consenso social ni todo lo que ocurrió.

¿Por qué la expedición de la Justicia argentina sobre el caso de Nahir Galarza fue criticado por la velocidad del fallo?
La Justicia es fachista y patriarcal y funciona de manera diferente con hombres y mujeres. Esta es la prueba. En Argentina hay un femicidio cada 30 horas y no pasa esto. No vemos que los juicios se solucionan en seis meses. El mismo día del juicio de Galarza también ocurría el juicio de Natalia Melmann, una chica a la que violaron y mataron unos policías. Al mismo tiempo se absolvía al policía al que se le encontró ADN en la víctima. Eso no salió en ningún lado. Un policía quedaba libre luego de matar a una nena que se la dieron de regalo para que hiciera lo que quisiera. Este caso fue un aleccionamiento. Las mujeres que matan son menores en cantidad en comparación con los hombres y este es un ejemplo para todas las que estamos mirando.

¿El feminismo, y tu manera de ejercer el humor al respecto, te abrió nuevas perspectivas laborales?
No creo que haya sido el feminismo porque hay un montón de personas hablando de eso. De hecho, los medios tradicionales no me dan demasiado espacio y eso me encanta. Cada vez que me ofrecieron un trabajo en medios tradicionales para mí era venderme el enemigo. No me daban la posibilidad de hacer lo que quisiera, siempre me dijeron: “Porque nos venís de coconductora de este Hitler”. Ser feminista no me dio trabajo en la tele. Hace 10 años que lleno teatros y no tengo una sola marca que me esponsoree en nada. Hay un montón de figuras populares que hacen humor y que les va mucho, mucho, mucho, mucho, mucho mejor que a mí; que llenan teatros todas las semanas. Ser feminista no me dio trabajo.

Cómo responder las preguntas que más molestan a las feministas, en clave de parodia

¿El feminismo es como el machismo pero al revés?
Es lo mismo pero con abortos.

¿Por qué las feministas odian a todos los hombres?
Porque inventaron que los perros son el mejor amigo del hombre.

¿No te parece que las mujeres son violentadas, psicológicamente o físicamente, porque se lo buscan?
¿Quién eras vos?

¿Hay que ser lesbiana para ser feminista?
Hay que ser lesbiana. Punto.

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