Nicola Maffiuletti

La moda de la estimulación eléctrica para potenciar el ejercicio es “una locura científicamente”, dominada por intereses comerciales

5min
Nº1964 - al de Abril de 2018
entrevista de María Paz Sartori

“Entrena todo tu cuerpo en solo 20 minutos; los músculos se contraen hasta 85 veces por segundo y se contraen hasta las fibras más profundas”, promociona en su sitio web el gimnasio de fitness con sedes en Montevideo en la zona de Montevideo Shopping, Carrasco y también con presencia en Punta del Este. Ofrece electroestimulación para potenciar el ejercicio físico de fitness. Mientras tanto, un reconocido spa con numerosas sedes en la capital promociona el ejercicio sobre la plataforma vibratoria Power Plate.

Estas formas de ejercitarse son una moda y preocupan al investigador Nicola Maffiuletti, referente en medicina del deporte, en kinesiología y fisioterapia, que actualmente es investigador del Laboratorio de Performance Humana en la reconocida clínica Schulthess de Suiza. Vive en Francia, trabaja en Suiza y viajó a Uruguay para participar como disertante en el curso Biomecánica de la Rodilla en Rehabilitación y Deporte de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, que se realizó en el Hospital de Clínicas con 18 docentes y concurrencia de profesionales vinculados al ámbito deportivo local.

A continuación un resumen de la entrevista que mantuvo Maffiuletti con Búsqueda durante su visita a Uruguay.

—La estimulación de los músculos mediante impulsos eléctricos a través de electrodos (estimulación eléctrica neuromuscular) es algo muy difundido en el mundo. Por ejemplo, se usa tras lesiones para recuperar el músculo. ¿Cómo funciona? ¿Se expandió su uso con suficiente evidencia que lo avale?

—Es una modalidad que tiene muchísimos problemas, sobre todo en la práctica clínica. La persona piensa que cuando se estimula, todo es lo mismo, pero hay muchas formas y aplicaciones. Son tres familias. La primera es para el tratamiento del dolor y no provoca contracción muscular. Posicionas electrodos sobre la piel donde tengas mal y estimula, da una sensación superficial de cosquilleo. Funciona porque activa receptores periféricos que se montan al cerebro y permite bloquear el mensaje de dolor en parte. Es una teoría comprobada, válida, pero es una modalidad muy abusada. Hay muchísimos charlatanes y productores de sistemas que no son clínicamente válidos y el problema es que todo es estimulación para el dolor. 

La segunda aplicación es para generar movimiento en personas con problemas neurológicos como los lesionados medulares. No tienen control del músculo porque el nervio fue dañado. Pierden masa muscular porque no hay actividad y pierden calidad de vida. Se usa la estimulación funcional para inducir contracción muscular y movimiento. Por ejemplo, bajo estímulos un lesionado medular puede pedalear en una bicicleta, mover brazos o piernas. Se hace para mantener la actividad de la piel porque si no hay actividad, no hay circulación, y por ejemplo en personas que no caminan la piel se debilita y genera lesiones. Además, para el paciente neurológico es importante porque levanta el ánimo. Una hora de actividad por día controlada tiene un efecto psicológico importante más que fisiológico. El objetivo no es restaurar un nervio lesionado.

El tercer uso es la estimulación eléctrica neuromuscular que yo uso mucho. Tiene varias aplicaciones, para pacientes que tienen inactividad por una operación o lesión o personas con actividad reducida o para los astronautas, porque la falta de gravedad perjudica el poder ejercitar los músculos. Por ejemplo, una persona con mucho dolor de cabeza que necesita seis días de reposo. Por día la persona en reposo o el astronauta pierden 0,5% de su masa muscular. Imagina inactividad por 20 días, es mucho para el músculo.  También se aplica en personas sin lesión que necesitan aumentar un poco más la fuerza o para un deportista recién operado que necesita recuperar la lesión. Mediante electrodos se genera una contracción que viene de afuera, no fisiológica, y que activa un músculo.

—A usted le preocupa el uso excesivo de esta herramienta para el deporte. ¿Hay que regular?

—Sí, hay dos problemas. La electroestimulación no es como un fármaco. Si te doy un fármaco, sé que un gramo por kilo para ti es bueno. Los problemas son: aplicar una dosis subóptima, que es como tomar un fármaco sin efecto, y el segundo efecto más grave es la sobredosis. Significa que existe el riesgo de generar daño muscular importante.

—Estudió casos de personas que llegan a las puertas de emergencia con dolores intensos por haber usado electroestimulación.

—Sí, es por daño muscular y no es solamente un daño normal. Cuando haces deporte hay daño muscular positivo para reconstruir el músculo. Este otro daño puede generar la muerte de la persona. Los productos del daño van a la sangre y pueden bloquear el riñón y bloquear todo. El daño es sobre todo el de la fibra superficial más próxima al electrodo. Tiene mucho uso por parte de charlatanes y personas que prefieren obtener dinero con un producto sin saber si el uso es correcto. Se llama whole body electric estimulation, electroestimulación de cuerpo completo.

—Es una moda en muchas partes del mundo, chalecos y dispositivos para brazos y piernas combinados con ejercicios de fitness.

—Sí y es una locura científicamente y fisiológicamente. Es muy peligroso. El argumento es que en 20 minutos se obtiene el mismo estrés que en tres horas de actividad física normal. Es para gente con poco tiempo y mucho dinero. En Europa dos minutos salen entre 20 y 40 euros. El problema es que no hay regulación ni se habla de regular. Nosotros vemos los problemas porque nos llegan los pacientes por estas medidas puramente comerciales sin base científica.

—¿Es un problema en todo el mundo?

—Tengo un colega de Israel que tuvo muchos problemas en su hospital. Escribimos un artículo (publicado en el British Medical Journal en 2016)  y pedimos con argumentos a su gobierno regular. Israel tiene 3.000 centros de fitness y estética con esta modalidad. Sponsors y centros de fitness enviaron 200 cartas al gobierno, que se echó para atrás. En América Latina la situación es mucho mejor. En Suiza, por ejemplo, el Power Plate, la plataforma vibratoria, estaba en auge hace cinco años. Había muchos centros de fitness para ejercitarse sobre la plataforma a 30 euros la hora. Hoy han cerrado porque sabemos que la vibración no es mágica y se han transformado en centros de electroestimulación de cuerpo entero. En cinco o 10 años llegará otra moda a remplazarla. Como investigador opino que es completamente destructivo.  

—En Uruguay y la región hay ofertas televisivas de productos para adelgazar sin hacer ejercicio y conectados a electrodos.

—La electroestimulación no tiene un efecto metabólico importante, que es el que necesitas para reducir grasa. Siempre hay personas que piensan que pueden perder peso con eso, piensan que tiene un efecto mágico porque no es una contracción normal y no es así.

✔️ Investigación en músculos de astronautas, obesos y lesionados

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.