Intérpretes de carne y hueso y rellenos de aserrín. Foto: Carlos Rehermann

Vida íntima de una muñeca o el extraño mundo de Sandra Massera

Lady Frankenstein y el joven manos de pinceles

5min
Nº1976 - al de Julio de 2018
Javier Alfonso

La función en la Casa de los Siete Vientos comienza un rato antes de que se habilite la sala. La esquina de Gonzalo Ramírez y Carnelli honra el nombre de la sala: cuando sopla fuerte hay que agarrarse el sombrero y caminar inclinado para llegar a la puerta. Los espectadores son recibidos en el sótano de esta clásica casa montevideana de estilo italiano, donde Polizón Teatro tiene su sala y su escuela. En este refugio cálido y colorido uno puede tomar un café y entretener la vista con las piezas de arte allí expuestas.

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