Dior.

Semana de la alta costura invierno 2019

Lo más exquisito de la moda

6min
Nº2029 - al de Julio de 2019
por Alejandra Pintos

Las piezas que forman parte de los desfiles de alta costura rondan los 20.000 dólares y, precisamente por eso, solo un grupo exclusivo de personas pueden acceder a ellas. Los vestidos están hechos a mano, con una construcción meticulosa que puede llegar a demandar miles de horas y cientos de metros de tela de primera calidad. Con técnicas complejas de bordado, tejido y plisado, la haute couture es la expresión más exquisita de la moda. Por estos motivos solía estar reservada a mujeres mayores y de gran poder adquisitivo, porque eran quienes podían pagar sus elevados costos —se estima que existen unos 4.000 clientes alrededor del mundo. 

Mientras que la prêt à porter cada vez más sostiene la presión de ser comercialmente redituable, la alta costura se convirtió en uno de los pocos espacios en los que las grandes maisons pueden darse el gusto de hacer las creaciones más extravagantes. De esta manera, con la revolución digital, deja de ser solo un producto de elite y funciona también como una acción de marketing al generar contenido e impacto en las redes sociales. Las prendas de alto impacto se viralizan, sobre todo en Instagram, captando la atención de un público más juvenil. “Los millennials y su búsqueda constante de experiencias añaden vitalidad al tema, mientras que las nuevas tecnologías son un aliado formidable para desarrollar la labor artesanal y los materiales: es la 'nueva' alta costura para la nueva generación”, explicó a Vogue el presidente de la Fédération de la Haute Couture et de la Mode de París (FHCM), Ralph Toledano.

Chanel
Chanel
Chanel.
Chanel.

La tradición. Es prácticamente imposible pensar en alta costura sin hablar de Chanel. La maison de 109 años brilla temporada tras temporada, mostrando el elaborado trabajo artesanal de sus cuatro talleres (dos de ellos especializados en lo que se conoce como flou, el diálogo de telas opulentas como la organza y el tul, y los otros dos en sastrería) en más de 60 pasadas.

Esta colección de alta costura invierno 2019 fue la primera a cargo de Virginie Viard, la nueva directora creativa de la marca luego de la muerte del legendario Karl Lagerfeld en febrero de este año. Viard eligió como inspiración la década de 1930, que se vio reflejada en las prendas de siluetas modestas, actitud relajada y a la vez aire sofisticado. Para la presentación la diseñadora decidió montar una biblioteca de tres pisos en el Grand Palais, donde tienen lugar todos los desfiles de Chanel. 

Dior también decidió apostar a la silueta clásica de la maison para su última colección: predominó el estilo New Look, con cintura marcada y falda voluminosa, que popularizó Christian Dior en la década de los 50. En cuanto a la paleta, el clásico negro fue omnipresente.

La directora creativa de la marca, María Grazia Chiuri, decidió volver a apostar al enfoque intelectual que la caracteriza. Después de leer el ensayo del autor austríaco-estadounidense Bernard Rudofsky, Are Clothes Modern? (¿Es la ropa moderna?) de 1947, encontró el camino para el desarrollo de esta colección. También incorporó el trabajo de la artista feminista Penny Slinger, que creó el set y un vestido surrealista con forma de edificio.

Dior.
Dior.

La favorita de las últimas temporadas. Desde que Pierpaolo Piccioli asumió la dirección creativa de Valentino en 2016, la firma ha triunfado en la alta costura gracias a su uso audaz del color, con combinaciones inesperadas como lila y anaranjado o verde agua y rojo. Las paletas que usa el diseñador suelen ser saturadas e impactantes, con los colores usados de forma plena, y están acompañados por algunas piezas de estampas intrincadas, brocados, encajes y bordados. El volumen es otra de las claves de la era Piccioli en Valentino: faldas, capas y mangas de grandes proporciones. El resultado son piezas exuberantes y a la vez divertidas, que balancean a la perfección lo artístico con lo comercial.

En su colección más reciente, Pierpaolo exploró el uso de la lana de una forma que no se suele ver en la alta costura, normalmente predominada por textiles de lujo. Abrió la pasarela con un espectacular vestido amarillo, que combinaba el uso del material al natural con un bordado de pedrería. Y así, a lo largo del show, fue contrastando piezas de día con noche, líneas simples y clásicas con volúmenes novedosos, demostrando, una vez más, que es el nuevo rey de la alta costura. 

En la primera fila, Gwyneth Paltrow, Naomi Campbell y Céline Dion aplaudían sin parar. “La única forma de mantener la alta costura viva hoy en día es incorporando a mujeres de diferentes identidades y culturas”, dijo Piccioli- a la prensa luego del desfile, que tuvo como modelos a mujeres de todas las etnias y edades, incluyendo a la actriz de Hollywood Lauren Hutton, de 75 años.

Iris van Herpen.
Iris van Herpen.
Givenchy.
Givenchy.

El futuro. Iris van Herpen, en cambio, es una joven diseñadora que desafía las convenciones y señala hacia dónde va el futuro. La holandesa de 35 años se presenta en París desde 2011 y sus diseños, de carácter surrealista, tienen un estilo etéreo y combinan materiales típicos de la alta costura, como la seda y la organza, con otros atípicos para generar estructuras, como el aluminio y el acero inoxidable. Al igual que lo hace con los materiales, Van Herpen combina técnicas clásicas, manuales, con la tecnología, haciendo uso de la impresión 3D y el corte láser.

Su colección más reciente se titula Hipnosis y busca reflejar “la belleza y la complejidad del medioambiente”, replicando los patrones y estructuras que se encuentran en la naturaleza. “La colección es una hipnótica visualización del tapiz de la naturaleza y de los ciclos simbióticos de nuestra biósfera, que se entrelazan en el aire, la tierra y los océanos. También refleja los ritmos de la vida y la fragilidad de esos mundos entretejidos”, dijo la diseñadora a la prensa.

En los vestidos que conforman Hipnosis no están claras las barreras entre el cuerpo y la prenda, lo que hace difícil distinguir para el espectador dónde empieza uno y dónde termina el otro. Al mismo tiempo, las organzas superpuestas producen una ilusión óptica de ondas en movimiento.

Para la presentación trabajó con el artista Anthony Howe, que creó una suerte de marco para la pasarela con una escultura en constante movimiento llamada Omniverse, que consistía en un marco de metal del cual nacían “hojas” de seda que giraba sobre sí mismo, lo que causaba un efecto de pulsión hipnótica. El desfile cerró con el “vestido Infinito”, un diseño que, al igual que la escultura, se mantenía en constante movimiento.

Valentino.
Valentino.

Números

50 diseños son los que deben presentar por temporada las casas de alta costura.

70 costurerasaproximadamente, trabajan en los ateliers de Chanel y Valentino.

135 horasde confección lleva el vestidopromedio de Dior.

1.000 horaspuede llevar una chaquetade Chanel.

4.000 son los clientesde alta costura alrededordel mundo.

US$ 300.000puede costar un vestidode haute couture.

El club más exclusivo

La capital de la alta costura es París, donde el término es protegido de forma celosa y por la vía legal. Para que una marca pueda decir que está presentando un desfile de alta costura debe cumplir con tres requisitos: diseñar a medida para clientes privados, tener un atelier en París que cuente por lo menos con 20 empleados a tiempo completo y presentar una colección de mínimo cincuenta diseños originales al público cada temporada. 

Hoy en día, la Fédération de la Haute Couture et de la Mode cuenta con 15 miembros en Francia (Adeline André, Alexandre Vauthier, Alexis Mabille, Chanel, Franck Sorbier, Giambattista Valli, Givenchy, Jean Paul Gaultier, Julien Fournié, Maison Dior, Maison Margiela, Maison Rabih Kayrouz, Maurizio Galante, Schiaparelli y Stéphane Rolland), siete corresponsales (entre ellos Valentino) y 15 invitados.

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.