“Tomo un medicamento que no cubre mi seguro médico. Voy a la farmacia y pago unos 300 dólares cada vez y me pregunto: ¿por qué tanto si yo sé cuánto costó desarrollar este medicamento?”, planteó Lawrence Lesko. Foto: Nicolás Der Agopián

En 2018 la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos aprobó 55 nuevos fármacos innovadores; el 50% fue para enfermedades raras y cuestan mucho dinero

“Número récord” de fármacos ingresaron al mercado; los altos precios, el marketing y los logros en investigación inciden

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Nº2021 - al de Mayo de 2019
entrevista de María Paz Sartori

El auge de los medicamentos para enfermedades raras, la acelerada salida al mercado de fármacos para el cáncer y el aumento en las aprobaciones de nuevos medicamentos, todo eso tiene una explicación de base. Para Lawrence Lesko, profesor emérito y fundador del Centro de Farmacometría y Farmacología de Sistemas del Colegio de Farmacia de la Universidad de Florida, hay razones comerciales, pero en el fondo se debe a los logros científicos que van marcando el rumbo. Lesko trabajó durante 20 años en la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de Estados Unidos, que es referencia en todo el mundo y estuvo al frente de la oficina de Farmacología Clínica.

En este aumento de medicamentos aprobados está jugando un papel la farmacometría. Es una “ciencia de datos” aplicada en farmacología, dijo a Búsqueda Manuel Ibarra, profesor adjunto del Área de Biofarmacia y Terapéutica del Centro de Evaluación de Biodisponibilidad y Bioequivalencia de Medicamentos de la Facultad de Química de la Universidad de la República. “Apoya el desarrollo de medicamentos y la optimización de tratamientos farmacológicos en la práctica clínica”, explicó. Permite estudiar el efecto de los medicamentos y optimizar los tratamientos. Puede responder preguntas como, por ejemplo, ¿cuál es la dosis adecuada que se debe indicar para un medicamento y cada cuánto? Para lograrlo los científicos usan modelos computacionales para entender y predecir variables asociadas a la interacción entre el medicamento y el organismo de una persona.

“Se viene utilizando mucho en el descubrimiento y el desarrollo de fármacos. En la FDA en el último año todos los nuevos medicamentos que se han aprobado tienen componentes de farmacometría” en sus etapas de desarrollo e investigación clínica, dijo Ibarra durante el evento en el que disertó Lesko, organizado por la Red Iberoamericana de Farmacometría y la Sociedad Internacional de Farmacometría en la Facultad de Química en abril. “Se ha establecido como una herramienta fundamental para apoyar la toma de decisiones en el descubrimiento y desarrollo de nuevos medicamentos”, agregó.

En América Latina el tema lentamente viene creciendo mientras en Europa y Estados Unidos ya está instalado hace tiempo. En 2017 se formó la Red Iberoamericana de Farmacometría, una asociación de grupos de investigación que Ibarra integra.

A continuación un resumen de la entrevista que Lesko mantuvo con Búsqueda.

—Trabajó durante 20 años en la FDA. ¿Cómo ve el tema de la evaluación de la seguridad de los medicamentos que se aprueban? ¿Cuáles son los desafíos?

—La FDA y los gobiernos en todo el mundo han aprobado un número récord de medicamentos para el público en los últimos años. En 2018 la FDA aprobó 55 nuevos fármacos en Estados Unidos, similar en Europa, y América Latina probablemente se acerque a eso. Hace unos años podrían ser la mitad. ¿Qué pasó? La tecnología, el modelaje y la simulación han permitido diseñar mejores estudios clínicos. Eso quiere decir que hay más estudios exitosos para los desarrolladores de las drogas y más aprobaciones también. Ese es el primer motivo.

Segundo, las compañías farmacéuticas, como por ejemplo, Novartis, Merck, Pfizer y las agencias regulatorias como la FDA, tienen como misión lograr que los medicamentos lleguen a la gente, que funcionen y sean seguros. La manera de hacerlo es conseguir la mejor dosis que podrían lograr para los pacientes que tienen que tomarlos. Al final del día, toda esta actividad de modelaje tiene como intención que los medicamentos sean seguros y eficaces.

La siguiente parte: por limitaciones en cómo puedes estudiar los fármacos, no puedes estudiarlos en todas las poblaciones. Por ejemplo, si una droga no se estudió en China, estudiarla en cada población sería demasiado costoso. Entonces, se tiene que usar el modelaje para extrapolar a poblaciones que no han sido estudiadas. Esto ha sido de gran ayuda para la pediatría, por ejemplo. No puedes ir a estudiar la droga en niños pero puedes extrapolar los resultados. Creo que eso es un gran beneficio.

—¿Qué explica que ahora haya más aprobaciones de medicamentos?

—Si vas para atrás, muchos estudios clínicos fallaron, no mostraron beneficio significativo. Muchas veces el riesgo era más que el beneficio. La seguridad, los eventos adversos eran problemas. Fallaban en el desarrollo. Tal vez el 10% lograba pasar y ser aprobado por la FDA. Lo que cambió es que las aprobaciones se incrementaron hasta el 80% porque ahora la gente entiende esta cuestión del modelaje y cómo lograr la mejor dosis para que el medicamento funcione. No hay tantos fracasos. Luego tienes lo que llamamos en ciencias una buena señal de eficacia y beneficio. Si tienes la dosis adecuada, tendrás mejores resultados y mejor tasa de aprobación. Es una parte de la historia.

—¿La otra parte de la historia cuál es?

—Si miras todos los medicamentos que en 2018 aprobó la FDA, más del 50% son enfermedades raras, huérfanas, o como quieras llamarlas. Es notable, es bastante alto, durante años estas enfermedades no lograban captar la atención. A menudo tienen una base genética que ha sido descifrada, como la atrofia muscular espinal (una enfermedad que ataca las neuronas de la médula espinal). Entonces, cuando comprendes la enfermedad es más fácil desarrollar un medicamento que pueda golpear en el objetivo, en el blanco correcto. Obviamente, ahora están cobrando por los medicamentos.

—Los precios altos de los medicamentos nuevos son motivo de preocupación. Las farmacéuticas usan el argumento de que el costo de la investigación justifica el precio. ¿Qué rol juega la investigación en el precio?

—La parte linda de estar en la FDA o en una agencia reguladora es que no te tienes que preocupar por el costo. Supuestamente debemos ignorar el costo y dejarlo a un costado. La medicación es muy costosa para las enfermedades raras y medicamentos huérfanos (los fármacos para tratarlas). No hay muchos pacientes y tienen que cobrar mucho dinero. Ahora hay cambios sobre eso, en Estados Unidos al menos. Las compañías subsidian el costo al paciente porque quiere un retorno de su inversión. Es bueno para las compañías, es buena publicidad e inspira a que se haga más investigación.

—En el fondo es marketing.

—Siempre hay marketing en las compañías. Son organizaciones con fines de lucro y nunca me ha molestado, pero tienen que hacer buena investigación. La FDA asegura que la hagan, pero también tienen que conseguir dinero para seguir haciendo su negocio. Entonces, son realmente una parte esencial. Nuestro gobierno (el de Donald Trump en Estados Unidos) se está enfocando en el costo de los medicamentos. Les dice a las farmacéuticas: ¿por qué están cobrando tanto? No cuesta tanto hacer la investigación. En cierto grado eso es verdad. Pero los medicamentos innovadores llevan mucha investigación para solamente entender una enfermedad, son caros. Primero, la compañía entiende la enfermedad y después recién desarrolla el medicamento.

Es justo que se cuestione el costo de las cosas. Yo tomo un medicamento que no cubre mi seguro médico. Voy a la farmacia y pago unos 300 dólares cada vez y me pregunto: ¿por qué estoy pagando tanto si yo sé cuánto costó desarrollar este medicamento?

—¿Cuánto costó?

—Probablemente el 20%. Pero a medida que hace el recorrido en el mercado… Ahora tenemos una campaña presidencial en Estados Unidos y todos los demócratas dicen que Trump no ha hecho suficiente para controlar el precio de los medicamentos. Pero las compañías que ponen a disposición buenos medicamentos para la gente tienen que poder tener un retorno. ¿Cuál es el precio legítimo?

—Hay medicamentos que fueron aprobados por la FDA y logran una sobrevida de unos meses más solamente con respecto a otros en el mercado y a menor precio. No parece una gran diferencia. Ocurre mucho con los oncológicos. Las personas enfermas se ilusionan y los costos son elevados. ¿Cuál es su opinión al respecto?

—Es un dilema ético. Es debatido en todo el mundo entre eticistas, médicos y pacientes. Puedo hablar de la FDA en Washington: una de las tendencias es incluir la voz de los pacientes en el proceso de aprobación de medicamentos. Algunas no hacen gran diferencia en términos de resultados. Pero ¿si eres una madre de un niño enfermo y quieres verlo graduarse de la escuela? Un mes puede hacer la diferencia. Es importante en esto lo que piensa el paciente. La otra cara de la moneda es ¿quién paga para que viva seis meses más si tenemos fondos limitados? ¿Vamos por 10 pacientes a 500.000 dólares al año o atacamos con ese dinero el tratamiento de la diabetes y la obesidad? Es un debate y no digo que esté mal o bien.

—Entonces, ¿cuál es su opinión?

—OK, aquí está mi opinión. Muchas enfermedades que están matando gente en el mundo: diabetes, obesidad, hipertensión, ataques cardíacos, son enfermedades crónicas. Pueden ser controladas por los cambios de comportamiento, como hacer ejercicio, comer sano o no fumar. Podemos tener mejores resultados sin drogas al modificar comportamientos.

Cuando miro a un paciente oncológico… Yo tuve cáncer así que puedo hablar como paciente oncológico también. No pedí la enfermedad, estaba en mis genes, tuve cáncer, cirugía y sobreviví. No tuve opción de medicamento, pero si lo hubiera tenido, les diría a esos pacientes: “tú no pediste esta enfermedad, lo tienes en tus genes y no puedes controlar tu genética”. Tengo más empatía hacia esa gente. El cáncer no es el asesino principal de la gente en el mundo. Si vas a Japón y Estados Unidos, son las enfermedades cardíacas primero, la diabetes y la obesidad y en el número seis o siete aparece el cáncer.

—¿Por qué las farmacéuticas hacen tanto foco en el desarrollo de nuevos medicamentos para cáncer? ¿Por qué no otras enfermedades más frecuentes?

—Cerca del 50% de los fármacos en compañías que realizan innovación y desarrollo son sobre cáncer. Una de las razones es que hay un montón de descubrimientos sobre los orígenes del cáncer. Ahora sabemos que lo más importante en cáncer es el sistema inmune. Muchas drogas nuevas tienen un efecto notable en el beneficio, han logrado entender el rol que juega el sistema inmune en el crecimiento del tumor, entre otras cosas.

Hay drogas —llamadas inhibidores de punto de control inmunitario— que están extendiendo la vida mucho más que unos meses. Si la gente antes se moría de cáncer en entre tres y seis meses, ahora tienen resultados de cinco años de sobrevida. Ocurre en cáncer de mama, por ejemplo.

—Es el momento de la medicina de precisión.

—Y es por eso que están todos en la oncología. No sabemos hacer medicina de precisión en diabetes, en hipertensión. No entendemos el Alzheimer, la esquizofrenia. Hace 20 años que no tenemos una droga nueva para el Alzheimer y la que hay no es muy efectiva.

—Entonces es producto de que los científicos están llegando a entender la oncología.

—Están logrando entender la causa de los tumores. Si descubren un gen que predice la depresión, puedes apostar que habrá muchas nuevas drogas para la depresión. Entonces, el mayor desafío es entender la biología de una enfermedad. En los próximos años podríamos esperar un gran número de productos genéricos que hagan bajar los costos. También nuevas terapias, más logros en inmunoterapia, en tratamiento del cáncer. En cáncer de páncreas y renal todavía hay problemas.

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