Nicolás Maduro. Foto: AFP

Uruguay “apoya la tiranía” de Maduro en Venezuela porque “durante todos estos años se ha generado un entramado de lealtades”

7min 9 1
Nº2006 - al de 2019
entrevista de Raúl Santopietro

Lorent Saleh tiene 30 años. A su edad es de los venezolanos que conocen “la tumba”. Así le llaman al centro de reclusión del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), donde lo retuvieron cuatro años y un mes. Se convirtió en preso político o, como él se define, “secuestrado político”, por liderar un movimiento estudiantil que, desde que Hugo Chávez era presidente, se oponía al gobierno. En “la tumba” dice que conoció “la perversidad humana”, al punto de intentar suicidarse varias veces. Su lucha fue galardonada en 2017 por la Unión Europea con el premio Sajarov a la libertad de conciencia, lo que meses después sería la base para su liberación.

La comunidad internacional se alineó tras su causa y en la medida que la crisis venezolana se agravó, el gobierno de Nicolás Maduro decidió sacarlo de la cárcel y extraditarlo a España en octubre del año pasado. Desde ese momento Saleh recorre el mundo para convencer a gobiernos de todos los partidos a que ayuden a ponerle fin a lo que define como “el régimen”.

Saleh dice que por eso le “duele” la postura del gobierno uruguayo frente al conflicto venezolano. Considera que al no respaldar la autoproclamación de Juan Guaidó, “apoya a la tiranía”. Y tiene una hipótesis clara de por qué aún hay gobiernos que no condenan fervientemente a Maduro: “Porque durante todos estos años se ha generado un entramado de lealtades convenientes, de negocios”.

Lorent Saleh.

—¿Cómo fue ser un preso político durante cuatro años en Venezuela?

—Son cuatro años bajo un estado profundo de terror. Son cuatro años de secuestro, porque nosotros deberíamos cambiar el término de preso político por secuestrado político. Porque no hay juicio, no hay audiencias, no hay tribunales, no hay derecho a nada. Simplemente te toman, te meten en una caja de concreto, y ellos deciden cuándo y cómo te sacan, cual rehén.

—¿Qué le tocó vivir dentro de la prisión?

—Me tocó vivir la perversidad humana. Es conocer hasta dónde puede llegar el ser humano para herir a alguien. En Venezuela la prisión política y la tortura son unas de las tantas herramientas que usan para generar terror, miedo y pánico en la colectividad. ¿Qué gana el gobierno generando esto? Control social. ¿Y para qué lo quiere? Para mantenerse en el poder. ¿Y para qué quiere mantenerse? Para seguir robando y viviendo vida de reyes mientras el pueblo pasa hambre.

—Usted envió un mensaje donde dice que le “duele” la postura del gobierno uruguayo que “consiente al tirano Nicolás Maduro”. En estos días, además, Uruguay se ofreció como sede para una eventual negociación. ¿Qué piensa de la posición que adoptó el gobierno de Tabaré Vázquez?

—Imagínate por un momento que Uruguay, Dios no lo quiera jamás, cae en una dictadura narco-militar y que por 20 años estén sometiendo al pueblo a un estado de terror. Y que lleven a Uruguay al peor estado de miseria y hambruna, y que salgan cinco millones de uruguayos huyendo, abandonando y dejando todo, que asesinen a niños, jóvenes y ancianos por protestar porque tienen hambre. Y que el gobierno de Venezuela apoye la dictadura en Uruguay. Obviamente eso le va a doler al pueblo uruguayo. Porque la verdad es que las tiranías y los regímenes toman el tamaño que toman porque hay una comunidad internacional que se lo permite. Y muchas veces, como ha pasado con el gobierno de Uruguay, apoyan a las tiranías. ¡Y claro que duele! Porque estoy seguro de que ese no es el sentir del pueblo uruguayo. La geopolítica desde 2014, cuando me detuvieron, ha cambiado y América Latina es otra. También Venezuela ya no tiene dinero, es un país quebrado. Es como dice el dicho: el amor con hambre no dura. Entonces ya les cuesta mucho a los gobiernos seguir callándose ante las violaciones que suceden en Venezuela. Por eso espero que el gobierno de Uruguay reflexione y en vez de ayudar a un tirano ayude al pueblo.

" En Venezuela la prisión política y la tortura son unas de las tantas herramientas que usan para generar terror, miedo y pánico en la colectividad. ¿Qué gana el gobierno generando esto? Control social. ¿Y para qué lo quiere? Para mantenerse en el poder".

—¿A qué atribuiría la postura de Uruguay? Porque lo que manifiesta ante organismos internaciones es que la mejor opción para una salida pacífica es el diálogo y no otra medida.

–¿Pero acaso Guaidó está llamando a la guerra? ¿Guaidó anda con un fusil dando declaraciones? ¿Guaidó anda diciendo que tiene que hacerse matar por la revolución? ¿Guaidó está rodeado de grupos paramilitares y colectivos armados diciendo que esto es un proceso armado y que se va a defender? ¿Quién usa la violencia? ¿Nosotros o los leales a Maduro? Entonces, es incoherente que quienes creen en la paz, en la negociación, en la política apoyen a Nicolás Maduro.

Suponiendo que se instala este ámbito, ¿es posible negociar con Maduro?

—Nosotros lo estamos planteando. Estamos planteando una reconciliación e incluso estamos planteando una ley de amnistía. Yo fui torturado por cuatro años como muchos han sido y están siendo torturados. Y ayer mis compañeros, todos los que sufrimos la represión, dijimos que estamos dispuestos a perdonar y a olvidar, porque entendemos que lo que nos pasó, por más duro que sea, no está por encima de la nación. Pero quien se niega a todo esto es Nicolás Maduro.

—La autoproclamación de Guaidó es considerada por dirigentes de la izquierda como un acto inconstitucional. ¿Qué piensa?

—¿Qué no es constitucional? ¿Por qué no?

Porque consideran que no cumple con los requisitos necesarios para esa proclamación.

—Pero justamente es constitucional. Aquí no hay una estrategia, ni un plan, ni un derecho, es un deber. En Venezuela lo que está pasando es que estamos tratando de rescatar el orden. Guaidó justamente lo que está haciendo es obedecer un mandato. ¿Por qué? Porque los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución Nacional establecen que frente a la ruptura del orden constitucional, frente a la usurpación del poder, frente a un vacío el presidente de la Asamblea Nacional está obligado a asumir el poder político y a hacer regresar el orden constitucional. En Venezuela hay una usurpación del poder porque no hubo elecciones o, por lo menos, no como deben ser. Porque no fueron justas, porque estaban presos todos los líderes de los partidos de oposición, porque no fueron transparentes. Entonces, por lo tanto, esas elecciones, que la comunidad internacional no reconoció, no dieron legitimidad a Maduro. Maduro usurpa el poder y la Asamblea tiene que cumplir el deber.

—¿Una acción como la de Guaidó no podría generar más violencia y enfrentamientos en Venezuela?

—¿Es en serio la pregunta? O sea, yo pregunto: ¿Usted está viendo a Guaidó con un fusil en la mano? ¿Quién asesina? Es justamente la acción de Maduro la que genera más muertes y sufrimiento y es justamente la inacción de la comunidad internacional la que genera más muertes y sufrimiento. Después de 20 años no podemos ser tan miopes. El 23 de enero salió la gente a la calle. ¿Viste a la gente armada? No.

Saleh durante una conferencia

—¿Por qué cree que si esto es tan claro, no es suficiente para algunos gobiernos al definir su postura?

—Porque durante todos estos años se ha generado un entramado de lealtades convenientes, de negocios. Ahí vimos qué pasó con Odebrecht. ¿Qué pasaba? Que todos estos gobiernos están involucrados en uno de los mayores escándalos de corrupción de toda la humanidad. Aquí no se trata de izquierdas ni de derechas, aquí se trata del crimen organizado que tomó el poder político de nuestro país. Pero entiendo que para los gobiernos es difícil. ¿Qué pasa cuando una persona se mete a una mafia y después quiere salir? Eso está pasando.

—¿Hay posibilidad de tener elecciones libres?

—No es una posibilidad. Es una obligación. No es una alternativa, estamos obligados.

"Imagínate por un momento que Uruguay, Dios no lo quiera jamás, cae en una dictadura narco-militar y que por 20 años estén sometiendo al pueblo a un estado de terror. Y que lleven a Uruguay al peor estado de miseria y hambruna, y que salgan cinco millones de uruguayos huyendo, abandonando y dejando todo, que asesinen a niños, jóvenes y ancianos por protestar porque tienen hambre. Y que el gobierno de Venezuela apoye la dictadura en Uruguay".

Le pregunto porque el último triunfo de la oposición en que ganó el poder del Parlamento el gobierno de Maduro instaló la Constituyente. ¿Puede darse una situación similar?

—Eso dependerá de la comunidad internacional, porque quien reconoce al régimen no son los venezolanos. Es la comunidad internacional. Entonces, de eso se trata. Depende de si continúan respaldando estas ilegalidades o si realmente juega democráticamente. Nosotros no pedimos que se inventen recetas, es que se respeten las normas. No le pedimos al gobierno de Uruguay que se invente una fórmula mágica. No. Estamos pidiendo que respete la Constitución y que tenga la mínima decencia de no apoyar ilegalidades.

—¿Si no hay negociación, cuál es la alternativa?

—La guerra. Y nosotros no estamos dispuestos a usar las armas. No lo hemos hecho en 20 años y no lo vamos a hacer ahora. Quedará en la conciencia de muchos haber sido cómplices de tantos asesinatos. Fíjense lo que pasó con los grandes tiranos. ¿Hasta dónde la comunidad internacional le permitió llegar a Hitler? Por eso es importante para nosotros comunicarles lo que está pasando. No puedo darles la excusa de que no saben lo que está pasando, ellos lo saben.

—¿Apoyaría una intervención militar?

—No, no la apoyamos. Y justamente por eso le pedimos a la comunidad internacional que no siga siendo cómplice porque con su silencio causan las guerras.

—¿Cómo definiría a Venezuela hoy?

—Un país que está sufriendo profundamente y que está clamando auxilio.

—¿Qué le diría a los miles de venezolanos que han llegado a Uruguay?

—Que no se rindan, que pronto vamos a regresar a nuestro hogar.

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.