EDAD: 39 • OCUPACIÓN: ESCRITOR Y DIRECTOR DE PROGRAMACIÓN CULTURAL DE LA DIRECCIÓN DE CULTURA DE LA INTENDENCIA DE MALDONADO • SEÑAS PARTICULARES: TRABAJÓ EN UNA ESTACIÓN DE SERVICIO, ES HINCHA DE NACIONAL ANTES QUE DE LA SELECCIÓN, VIVIÓ EN UN HOTEL DOS AÑOS

Valentín Trujillo

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Nº1977 - al de Julio de 2018
Entrevista: Bernardo Wolloch.

¿De dónde es? Soy fernandino. Los únicos que son fernandinos son los nacidos en San Fernando de Maldonado, la capital. Los del departamento son maldonadenses y los de Punta del Este, puntaesteños. Soy fernandino de pura cepa.

¿Es profesor y periodista? Profesor de Lengua y Literatura, eso significa que soy profesor de español y literatura. Me recibí en 2001 en el CERP del Este (Centro Regional de Profesores del Este). Trabajé en Secundaria, di clases en Maldonado, Punta del Este, en Pan de Azúcar y Montevideo hasta el 2006. Abandoné porque durante un año intenté hacer periodismo en El Observador a la par con la docencia. Era una locura absoluta. A partir del 2006 me dediqué solamente al periodismo.

¿Vivió en un hotel? Viví casi dos años, durante 2008 y 2009, en el querido Hotel Crillón, en la calle Andes casi San José. Fue una etapa Jagger, llevaba una vida con un poco de rock. Es divertido vivir en un hotel y era más barato que alquilar. Volvía los fines de semana a mi casa en Maldonado.

¿Y sus cosas, sus libros? Los tenía en una heladerita sin enchufar. El frigobar era mi biblioteca. Me hice amigo de los porteros, las mucamas. Durante ese tiempo tuve mi vida adentro de una valija. Me gustaba mucho la lógica del hotel. Era un lugar donde podía escribir en la cafetería de noche o en la mañana y ver todos los diarios. Cuando llegaba a El Observador ya tenía todo leído. Trabajé hasta el 2015.

¿Lo extraña? Por supuesto que sí. Todo el tiempo me cruzo con notas y digo “esto es para un artículo”, “este es un buen perfil”. Tengo buenos amigos y relación con editores y periodistas. Cada tanto sugiero y escribo. Todavía tengo una columna semanal.

¿Cuántos kilómetros hace por semana? Unos 1.000 kilómetros. Es el momento de leer, dormir, pensar.

¿Es un calvario? Hay días en que es difícil y otros en que es un disfrute. Me gusta manejar y a veces voy en auto viendo el clima y el paisaje. Obviamente, me sé de memoria cada pastito de cada kilómetro de la ruta. Es el trabajo que tengo en este momento y estoy contento.

¿Se imaginaba ocupando un cargo en la Intendencia de Maldonado? Nunca.

Si lo tildan de burócrata, ¿qué respondería? Y bueno... De alguna manera creo que tendrían razón. Es feo el término, tiene una connotación negativa, pero en los hechos lo soy. Nunca me lo hubiera imaginado. De hecho, me sorprendió cuando me lo ofreció el intendente Antía. Entendí que de alguna manera podía estar del otro lado. Luego de trabajar en un medio durante una década, de estar en el lado evaluativo de la realidad, me pareció que podía estar del lado propositivo para aportar al departamento donde nací. De alguna manera, entre comillas, fue como un acto de madurez de responderme “y ahora, ¿qué podés hacer?”. Un autodesafío. Soy autocrítico.

¿Tiene temor de quedar asociado con los blancos o Antía? No, porque lo hago como fernandino, lo hago por el departamento. No soy dirigente político ni militante. Estoy ahí porque alguien creyó que podía ser útil para Maldonado en este período y  acepté el ofrecimiento. Pretendo que mi obra como escritor quede por fuera de cualquier coyuntura política.

¿Qué elegiría, Uruguay Campeón del Mundo o Nacional Campeón de la Copa Libertadores? Sin lugar a dudas, Nacional Campeón de América. Soy hincha de Nacional. Uruguay es algo que viene lejos, atrás.

¿Por qué? Nacional es el equipo con el que vibro todo el año, todos los fines de semana. Todavía me duele la derrota con Estudiantes, sigo caliente. Todo el año se está sufriendo y alegrándose con el equipo al que se le pone todo el sentimiento. Uruguay es una reunión que pasa cada tanto y como no me gusta el estilo Tabárez, le pongo cierta distancia. Soy uruguayo; si gana, obviamente me pongo contento.

¿Cuál es el mejor futbolista que vio jugar? Ruben Sosa en 1998. Luego agregaría a Horacio Peralta.

¿Le interesa el nomenclátor de las calles? Me interesa muchísimo. Atrás del nombre de una calle hay siempre una buena historia, salvo cuando le ponen Hortensia o Camino de los Chingolos. En Cómanse la ropa, mi primera novela,  ganadora del Premio Onetti, el personaje principal es el Coronel Brandzen, que es la callecita lateral, oscura, paralela a 18 de Julio donde se hacen las cosas escondidas y el que va de trampa anda por ahí. Brandzen fue mucho más que una calle, era un tipo con una historia increíble que usé literariamente.

¿Siempre está buscando historias? Inevitablemente. Como escritor de ficción o ensayista me interesan los buenos argumentos, anécdotas o personajes. La biografía de Real de Azúa me atrajo por la peripecia del personaje y lo que significaba para la historia intelectual de Uruguay, pero sobre todo porque había una muy buena historia. Obviamente que tengo muchas más historias rondando dentro que las que puedo escribir.

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