Resistida al principio, la transparencia tributaria se abrió paso

REDACCIÓN  

Pocos años atrás no había en Uruguay un gravamen a la renta personal como el actual, existían las sociedades anónimas financieras de inversión que aseguraban un amplio anonimato y el secreto bancario era férreo. Además, prácticamente no se intercambiaban datos con las administraciones tributarias extranjeras pese a que el país contaba con un par de tratados de colaboración para la lucha contra la evasión.

Esta nota es exclusiva para suscriptores de BÚSQUEDA
Elegí tu plan y suscribite

Suscribite

¿Ya sos suscriptor? Iniciá sesión

Probá nuestro servicio, registrate y accedé a una nota gratuita.