De las pioneras a las sobrevivientes

escribe Silvana Tanzi 

El daguerrotipo elegido para la portada es una reliquia. En la solapa del libro se informa que posiblemente haya sido tomado en 1860 y que es único porque no se conoce otro daguerrotipo, ni siquiera a escala internacional, que muestre la fachada de una librería. En este caso es la de la Librería Española de Real y Prado, ubicada en la calle Misiones de la Ciudad Vieja. “Gran surtido de libros”, anunciaba el comercio debajo de su nombre, y aclaraba que en ese “surtido” había ejemplares de religión, instrucción, derecho, historia y medicina. Fundada por el español Hipólito Real y Prado, la librería fue una de las primeras en integrar el paisaje urbano montevideano de la Ciudad Vieja, que después se extendió principalmente al Centro y el Cordón.

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