Siniestros atípicos pegarán en la rentabilidad de las aseguradoras pero abren “oportunidades” para vender nuevas coberturas

escribe Ana Morales 

Las lluvias intensas y de corta duración que en enero causaron la inundación en algunas manzanas de la capital, la turbonada que a mediados de julio ocurrió en Paysandú y, luego, la explosión de un edificio en Villa Biarritz y el incendio de Punta Shopping fueron cuatro eventos con pérdidas —en algunos casos catastróficas— que tendrán impacto este año en el resultado de las compañías que ofrecen coberturas pero, en especial, en la conciencia aseguradora, señalaron a Búsqueda ejecutivos del sector.

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