Vuelve el teatro mientras el gobierno descarta para este año habilitar fiestas y casamientos con más de 100 personas

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Nº 2082 - 30 de Julio al 5 de Agosto de 2020

escribe Federico Castillo

Las perillas del gobierno que regulan las reaperturas de actividad en medio de la pandemia se mueven como buscando una sintonía fina de ajuste y equilibrio que nunca termina de conformar a todos los sectores. Ahí están los shoppings que lograron volver a abrir sus puertas, algunos boliches que recién pueden ofrecer algo parecido a recitales musicales con público limitado, las iglesias que ya empezaron con sus misas, los centros educativos con un horario de emergencia, el fútbol que aguarda con expectativa que regrese el juego a las canchas después de cinco meses sin noticias de la pelota. Y ahora los museos y teatros, porque después de una encendida polémica con el gobierno, el miércoles 29 salió el humo blanco para la reapertura de las salas con un estricto protocolo sanitario para evitar más contagios de coronavirus.

Pero también están los que siguen reclamando a ver cuándo es que les toca a ellos ese giro en la perilla.

En la última semana hubo una reunión entre el gobierno y los representantes de los salones de fiestas y eventos. El encuentro fue en el Ministerio de Salud Pública (MSP) el martes 21. Los empresarios plantearon la situación del sector —inactivo desde mediados de marzo— y quisieron saber si hay una fecha estimada para que se puedan volver a organizar casamientos, cumpleaños y otro tipo de eventos en sus instalaciones. La respuesta de las autoridades sanitarias no fue alentadora. No hay nada previsto. Ni a corto ni a largo plazo. No hay eventos autorizados oficialmente. Todo esto mientras se busca detener las fiestas clandestinas que vienen en aumento. Los empresarios que trabajan en este rubro, y que cargan con el estigma de que el primer brote de la enfermedad en Uruguay tuvo su origen en un casamiento, asumen que este año ya está “perdido”, que la situación es “muy grave”, y que “seguramente” no habrá eventos de este estilo hasta el 2021.

La devolución del gobierno no les deja margen para evaluar un escenario más optimista, dijeron a Búsqueda fuentes empresariales. “Es prácticamente un hecho que los salones para más de 100 personas no van a volver a tener actividad en lo que resta del año”, afirmó un empresario del sector. Y por eso ahora están reclamando una subvención estatal que les permita tener oxígeno para capear el temporal que se les avecina.

Ya hubo una reunión con el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Isaac Alfie, y también buscan negociar algún tipo de ayuda económica con los ministerios de Trabajo y de Economía. Un primer planteo de los empresarios fue la exoneración de los pagos de impuestos.

Fuentes del MSP confirmaron a Búsqueda que el único protocolo que cuenta con el visto bueno de la cartera —y que está actualmente a estudio de la OPP— es el que prevé el retorno de fiestas con menos de 50 personas. Aunque aclararon que tampoco hay una fecha a corto o mediano plazo para que esto ocurra. Y que cuando los locales con esta capacidad queden habilitados, su aforo será de forma progresiva. “No vamos a ir de cero a 50. Será gradual, primero con fiestas de 20, 30 personas. Escalonado”, dijo un integrante del MSP y enfatizó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó a los eventos con más de 100 personas como de “alto riesgo”.

El  protocolo presentado por la Asociación de Salones de Fiestas del Uruguay (ASFU), que fue rechazado por el gobierno, establecía para estas fiestas un momento de baile reducido en dos bloques. En una primera fase, bloques de una hora y media y en la segunda, de dos horas cada uno, realizando una desinfección entre cada bloque.

Sin pelotero y con regalos desinfectados

Las medidas sanitarias  para los salones de fiestas con menos de 50 personas, por ejemplo, para un cumpleaños infantil, también son particularmente estrictas: una persona cada cinco metros cuadrados, sin baile, sin pelotero, sin camas elásticas, sin ningún tipo de inflables, con una duración máxima de dos horas. “Nada de niños corriendo para un lado y para el otro”, bromeó, resignado, uno de los representantes de los salones. Hay otras pautas de prevención previstas por la ASFU que ahora estudia la OPP. Toda información de invitados y clientes se archivará en forma confidencial por 30 días; se exigirá el uso del tapaboca al entrar; se aplicará alcohol en gel a la entrada y salida del local; se dispondrá de una alfombra sanitaria. Y los regalos recibidos serán guardados en bolsa o recipiente desinfectado y serán entregados al final del evento.

El telón arriba desde agosto

El jueves 30, el Ministerio de Educación y Cultura anunció oficialmente la reapertura de las salas teatrales y los museos. Será a partir del lunes 3 de agosto y con un protocolo único para todos los casos. En museos y teatros se permitirá el ingreso del 30% del público sobre el máximo de sus respectivos aforos. El protocolo para los teatros tiene algunos detalles más complejos. Se podrán usar solamente las filas pares para mantener distancia con el escenario. Las familias numerosas se podrán sentar de dos en dos, con una butaca de separación. Se desaconseja el uso de las alfombras sanitarias. Y se permite llevar celulares en la medida que estén higienizados. Se sugiere que no se use secamanos de aire en los baños. Se sugiere también que la población de riesgo no concurra, aunque no se lo prohíbe. Habrá limpieza completa de las salas en el caso de dos funciones en el mismo día y zonas aisladas para dejar efectos personales. Las propuestas artísticas podrán alternar puestas escénicas virtuales con las presenciales. Todas las salas quedarán habilitadas, pero las autoridades exhortan a que las salas más grandes puedan ofrecer sus instalaciones a los teatros con menos capacidad de público.

Información Nacional
2020-07-30T00:00:00