Lust señaló a un asesor de máxima confianza de Manini Ríos como “torturador”

Los intentos del diputado por matizar como una “generalización” sus dichos de que en Cabildo Abierto “la mitad” son “torturadores” se contraponen a las grabaciones en las que cita a Radaelli como ejemplo y en las que también queda claro que conocía el procesamiento de un militante por violencia de género al que defendió

12 minutos Comentar

Nº 2158 - 20 al 26 de Enero de 2022

El jueves 13 de agosto de 2020, Eduardo Lust llegó de muy buen ánimo a su despacho de diputado en el cuarto piso del edificio anexo del Palacio Legislativo, donde en una hoja pegada junto a la puerta podía leerse una de sus frases de cabecera: “Alea jacta est” (la suerte está echada). Recién llegaba de Ciudad Vieja, de una audiencia en Fiscalía donde había ratificado una denuncia penal de 28 carillas contra el expresidente Tabaré Vázquez y su gabinete por el contrato del Estado uruguayo con la empresa UPM.

Eran las 16:34 y Lust se disponía a recibir a tres ex asesores políticos, a quienes había citado con la idea de rearmar su agrupación en Cabildo Abierto (CA) ante las elecciones departamentales y municipales para las que faltaban 45 días.

Rara avis de la política, como se autopercibe, Lust es abogado constitucionalista y profesor de Derecho grado 4. Se estrenó diputado en plena pandemia y enseguida se convirtió en una de las caras más visibles de su partido en la Cámara Baja. Lo logró no solo enfrentando al Poder Ejecutivo —también al actual de Luis Lacalle Pou— por la instalación de UPM, sino marcando cierta distancia de la conducción partidaria en varios asuntos políticos, lo que le mereció más de un llamado de atención.

Pero esa tarde el diputado quería reunirse particularmente con dos excolaboradores suyos, Víctor Acosta y Adrián Puppo, con quienes dijo sentirse en falta porque tras conseguir su banca por Cruzada Oriental (lista 84) no había tenido tiempo de conversar con ellos, dada la “locura” de la agenda parlamentaria.

Cargos

Al principio de la reunión, que duró casi una hora y media y fue grabada con permiso del diputado porque dijo que lo que decía en privado lo defendía en público, Lust contó que lo había visitado en su despacho el teniente coronel retirado Eduardo Radaelli, entonces titular de la junta departamental de CA en Montevideo, quien le planteó solucionar “los líos de la lista 84”.

“Ellos (por los dirigentes) dicen que ustedes quieren destruir a Cabildo”, contó Lust, de cara a la visita. “¿Se sienten amenazados por nosotros que somos dos pelotudos?”, bromeó uno de ellos.

Lust siguió contando su charla con el militar retirado. “A Radaelli le dije: ‘Mirá, yo soy una persona agradecida... Y yo si estoy acá es por Adrián Puppo y Víctor Acosta, y por una cantidad de muchachos más que me trajeron. Eso es así”, dijo Lust y hablaron de cargos.

Según el diputado, Radaelli le dijo que Cabildo había designado a varios dirigentes de su grupo en el gobierno y citó por ejemplo al director general de Secretaría del Ministerio de Turismo, Ignacio Curbelo. “¡Pero yo no lo puse a Curbelo! Ustedes le dieron el cargo y si yo no hubiera estado se lo daban igual”, protestó el legislador, según su propio relato.

Radaelli también nombró al director nacional de Vivienda, Jorge Perini, que renunció a su cargo por motivos de salud. “¡Pero Perini entró porque habló con Manini! Yo no dije que pongan a Perini”, apuntó Lust, y también reprochó que el partido haya nombrado como director de Medio Ambiente a Eduardo Andrés, que “está a favor de UPM” y solo lo había visto una vez.

Lust insistió en que él no había pedido ningún cargo para su grupo. “Solo uno”, se corrigió, para la dirección de Zoonosis, un puesto honorario que depende de Salud Pública.

“Yo no sé cómo repartieron los cargos públicos ustedes, pero Eduardo Lust no hizo entrar a nadie en la administración. ¡A nadie! Y hubo gente que me trajo acá y la dejaron tirada”, recordó haberle dicho el diputado a Radaelli.

Torturas

Luego de eso, Lust se interesó por la situación judicial y disciplinaria de Puppo —uno de sus interlocutores, con quien tenía amistad— porque el diputado estaba al tanto de que este militante había sido condenado por violencia de género y suspendido por el tribunal de disciplina de CA.

“¿El tema penal tuyo aquel cómo está?”, consultó Lust, y Puppo contó que en meses terminaba su condena y quedaba liberado para irse del país.

Al final del encuentro, el legislador insistiría sobre el punto. Fue entonces que dijo, con ánimos de defender a su excolaborador, que “la mitad” de los cabildantes “fueron torturadores” durante la dictadura (1973-1985) y sin embargo están en CA sin reproche alguno.

“¿Y a vos que estás procesado porque le pegaste una piña a una mina te van a echar…?”, dijo Lust. El aludido, Puppo, aseguró que no había golpeado a su exnovia. Y el legislador le replicó: “Le hubieras pegado, porque te hicieron una cosa... A vos te la pusieron (por la sanción que le aplicó el partido) de garrón. ¡Sos un nabo!” (Búsqueda Nº 2.157).

Segundos antes de decir la frase que generó diversas repercusiones en la última semana (“La mitad de Cabildo Abierto fueron torturadores y están acá”) Lust prometió volver a reunirse con Radaelli y avanzó lo que supuestamente le diría: “A Eduardo Radaelli le voy a decir: ‘Mirá, estoy trabajando con los muchachos de la 84… Y estoy en desacuerdo con ustedes, yo tengo que saber qué hicieron”. Luego continuó con tono socarrón el diálogo imaginario: “Yo sé que vos mataste a un tipo y lo enterraste en el Pinar y estás acá”. Finalmente, ya envalentonado por el efecto de esa afirmación, añadió un comentario más, aunque advirtió que esto no se lo diría: “Estuviste 10 años preso en Chile torturando gente…”.

Radaelli ha dicho estar harto de ver su nombre asociado al caso Berríos, según contó a Búsqueda tiempo atrás. El hoy dirigente político entró a la Escuela Militar en 1976, donde conoció a Guido Manini Ríos, uno artillero y otro infante, y desde entonces son “amigos de toda la vida”.

En 2015, Radaelli fue condenado en Chile, según él “injustamente”, como autor de secuestro y asociación ilícita en relación al homicidio del bioquímico chileno Eugenio Berríos, que integró la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) durante la dictadura de Augusto Pinochet. A fines de 2016, volvió a Uruguay a cumplir su condena y en diciembre de ese año recibió libertad condicional.

Integrante de Cabildo desde sus orígenes, Radaelli mantiene un perfil público bajo, aunque es muy activo en la interna partidaria y como “padrino político” de la diputada Elsa Capillera. Fue coordinador electoral en las municipales y trabajó para el comando territorial de la campaña de la candidata a intendente por Montevideo por la coalición Laura Raffo.

Eduardo Lust. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

“No es fácil decirle eso a Manini”

Los comentarios de Lust publicados el jueves 13 en Búsqueda no cayeron bien en la dirigencia de CA.

Manini, que entonces estaba de vacaciones, se comunicó con Lust para confirmar si la información era correcta. El diputado le dijo que era cierto, aunque le explicó que “la barbaridad” que dijo sobre los torturadores de Cabildo había sido una broma, que lo sacaron de contexto.

“(Lust) me expresó claramente no pensar ni por asomo un disparate como el que dijo”, contó Manini al reproducir parte de su charla con el diputado en su audición partidaria del martes 18 emitida por Radio Oriental. “No pudo haber expresado lo que dijo en serio. Pues si él pensara lo que dijo, no hay explicación para que haya permanecido desde entonces en el partido”, indicó Manini, convencido de que “eso que dijo el diputado, indudablemente, lo dijo sin sentirlo y no lo dijo con seriedad”.

Tras la repercusión generada por la noticia, por la tarde del jueves Lust decidió disculparse por sus expresiones en el programa Esta boca es mía, de Canal 12.

Allí asumió que había dicho una “barbaridad” —en cuanto a que “la mitad de Cabildo Abierto fueron torturadores”—, pero lo matizó diciendo que se trató de una “generalización”, según puso como ejemplo, equivalente a decir que “todos los sindicalistas son de izquierda” o que “todos los funcionarios públicos no trabajan”.

Por otra parte, según la versión pública del legislador, él desconocía que Puppo hubiera sido procesado por violencia de género y, por tanto, al principio de la charla, no le parecía correcto que fuese expulsado del partido.

“Él me estaba contando que había sido procesado por una situación que no había hecho, y yo dije eso en broma. Pero después me mostró la tobillera y entonces vi que sí había cometido el delito. ‘Está mal que le pegues a una mujer, es un delito y está bien que te juzguen, Adrián’, le dije, y eso claramente no se divulgó en el audio”, relató el diputado ese día en la versión web de El País, algo similar a lo que dijo en la tele.

Búsqueda no transcribió ese pasaje porque no surge de ningún tramo del audio al que tuvo acceso. Según la grabación, desde el principio de la charla el diputado se mostró al tanto de la situación judicial de su exasesor y sí prometió conseguir el expediente abierto por el partido a Puppo y Acosta.

La defensa pública de Lust se basó en que en realidad Puppo fue aquel día a pedirle un cargo, pero eso tampoco surge de la charla. De hecho, fue el diputado quien protestó porque su grupo recibió “cargo cero” y porque Cabildo favoreció a los militares retirados y a sus allegados.

En esa línea, destacó que el único político que se animó a plantarle cara al excomandante en jefe por eso fue el también diputado cabildante Sebastián Cal en una reunión partidaria. “Cal le dijo a Manini, así, delante mío: ‘Porque yo veo la lista acá y ustedes le dieron trabajo a todos los militares y a las mujeres de los militares, y a nosotros no nos dieron nada’”, relató Lust, y contó la reacción del conductor de Cabildo: “Manini se puso colorado. ‘¡Pero cómo me dice eso!’, dice... ‘Los militares serán el cinco por ciento (de los cargos)’, dijo Manini. Y Cal: ‘No, es el cincuenta por ciento…’”, siguió el legislador para concluir: “No es fácil decirle eso a Manini”.

“Sicarios”

Para descomprimir la tensión interna que generaron sus dichos, Lust buscó mostrar una versión más liviana ante las cámaras de televisión, donde suele sentirse cómodo. Sin embargo, no convenció a su propio partido, según reconoció el presidente de Cabildo Abierto, Guillermo Domenech, tras escucharlo y leerlo.

Oficialmente CA rechazó los comentarios del legislador por considerarlos “desafortunados” y distantes de los valores partidarios.

Domenech sostuvo que las aclaraciones que dio el diputado sobre sus propios dichos no fueron suficientemente claras. “Por lo menos a mí no me quedó muy claro”, dijo el también senador que negó de plano que su partido cobije a torturadores y tomó radical distancia de toda expresión que legitime actos de violencia hacia las mujeres, según declaró a 970 Noticias de Radio Universal.

“Cabildo Abierto repudia la tortura” y ningún integrante del partido avala “pegarle una piña a una mujer”, zanjó Domenech.

Por su parte, el líder de Cabildo Abierto y socio de la coalición de gobierno decidió atacar a quienes divulgaron la información y calificó a esos medios de “sicarios”.

A las 9:57 del viernes 14, Manini publicó en su cuenta de Twitter un mensaje que acompañó de una imagen donde aparecen varios ejemplares de Búsqueda. Hay medios que se tomaron en serio su papel de sicarios al servicio de intereses inconfesables... Todo les sirve: inventar o tergiversar hechos, pagar por grabaciones de conversaciones privadas sacadas de contexto, promover divisiones internas…”, escribió Manini.

Y al hilo añadió: “La estrategia es clara: el medio ‘madre’ saca la ‘noticia’ y un coro de medios la replican, arman programas de radio y TV, etc., instalando el tema. En ese juego se turnan… Los medios varían, los que no cambian son sus mandantes y el miedo a un partido que no se les subordina…”.

En respuesta, el director periodístico de Búsqueda, Andrés Danza, marcó la posición de su redacción en un par de tuits: “En Búsqueda ni tergiversamos, ni pagamos por información, ni operamos, ni sacamos de contexto. Hacemos periodismo independiente, le pese a quien le pese. Será por eso que este año cumplimos 50 años, honrando nuestro pasado para seguir construyendo futuro”.

Anunció además que informará sobre esta “muy grave” situación a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de los Estados Americanos (OEA). “Muy grave desde el punto de vista institucional. Que uno de los socios del gobierno acuse de ‘sicarios’ a periodistas es intolerable”, indicó.

“100 chorizos y 100 tortugas”

Al finalizar aquella charla con sus excolaboradores, Lust propuso organizar “una chorizada” con todos sus dirigentes para “rearmar” el grupo. “Yo pongo 100 chorizos y 100 tortugas”, los animó. Pero antes quería estar seguro de que podría contar con ellos e intentó orientarlos para refinar su estrategia y centrarse en lo que se venía.

“Yo puedo quedarme acá (en el Parlamento) haciendo los trabajos jurídicos y en el 2024, después de haber ido a 800 programas de televisión, creo que la gente me vota igual”, dijo, como una primera opción a futuro. “Lo otro que puedo hacer es tratar de seguir con la gente que me puso acá y que a esa gente la reconozca” CA, agregó.

Lust explicó que aun haciendo cualquiera de esas cosas podía intentar una tercera opción. “Ver cómo se sigue desenvolviendo Cabildo Abierto y no hacer una agrupación dentro de dos años (sino) hacer un partido: Partido Constitucional Ambientalista”. Y remató su plan: “Entonces renuncio a Cabildo y hago un partido propio con el discurso mío”.

Secciones
2022-01-20T00:47:00