• Cotizaciones
    martes 25 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Cartas al Director El ajuste fiscal (I)

    Sr. Director:

    Cobremos más a los que ganan más, termina resultando empobrezcamos más a los que tienen menos y pueden menos. Quien no lo crea deberá analizar lo que pasará en muchas casas de los uruguayos.

    Seguramente Búsqueda le estará dedicando un espacio importante al ajuste fiscal y a las distintas opiniones, y reacciones, que el mismo ha despertado.

    Esta carta la pensaba mandar cuando se hizo el ajuste a las tarifas públicas, bien llamado tarifazo, pero al no mandarla enseguida el tema después de un tiempo pierde vigencia. Hoy, con la duplicidad tarifazo/impuestazo, me veo tentado a, finalmente, prepararla y mandarla.

    Va a haber muchas opiniones técnicas sobre lo que se está haciendo y lo que se debió hacer o si se dijo o no se dijo la verdad o si el sacrificio se le está pidiendo nada más que al empleado, etc., etc. Hoy no voy a hacer uso de mis pretensiones de economista; voy a hacer uso de mis condiciones de jubilado, que sirve igualmente para la de empleado, aunque muchas cosas de las que diga tienen diferencias menores entre uno y otro.

    Ambos tienen algo en común: quien lo recibe normalmente vive de ese ingreso. Parte del ingreso la gente lo gasta en vivienda, alimentación, vestimenta, salud, educación, servicios públicos, impuestos, servicios domésticos (limpieza, cuidado de hijos, entre otros) y si queda algo en ahorro para emergencias, vacaciones, mejorar su retiro en la vejez. No estoy considerando inversiones tales como autos, casa de veraneo, etc. Ninguno de los que son gastos debería ser eliminable, sobre todo cuando en la casa hay hijos y ambos padres trabajan, pero pueden ajustarse. El ahorro uno puede eliminarlo y si no hay más remedio deberá hacerlo, pero en los tiempos actuales, cuando no hay seguridad de empleo, cuando ningún seguro de salud cubre el 100% de los gastos frente a una enfermedad, tampoco es muy deseable no tener algo de dinero ahorrado.

    Las tarifas y el aumento de impuestos, en la forma que el gobierno trata de fundamentarlo, no tiene en cuenta estos elementos. La gente, el salario lo tiene totalmente asignado para gastos y para ahorro. Si aumentan las tarifas, o gasta menos o ahorra menos. Si suben los impuestos, o gasta menos o ahorra menos. Parecería que el gobierno piensa que esto no acurre, que si sube las tarifas y los impuestos la gente frota la lámpara de Aladino y le pide al genio que surja que le dé plata para pagarlo sin impactar ninguno de los otros rubros.

    Veamos de dónde sale la plata para pagar las nuevas tarifas y los impuestos. Si soy jubilado y si ya no estoy en un espacio mínimo para vivir, me achico. Como me achico, dejo de tener ningún empleado que haga ninguna tarea en mi casa, ni jardín ni limpieza ni cuidado, ni salidas a comer afuera. Dudo que un jubilado pueda sacar plata de sus ahorros. Todo esto deprime la economía y baja la utilización de personas que no tienen capacidades para ir a buscar otro trabajo.

    ¿Tengo que decir que para un empleado la situación no es muy diferente? Entre bajar los gastos de educación de mis hijos o la salud o la comida, lo primero que bajo son los gastos en servicios o recreación. Que, por supuesto, afecta el empleo de gente que no tiene mucha capacidad de reeducarse.

    Por eso, mucho de este ajuste tarifario y de impuestos lo van a pagar los que tienen menos y pueden menos.

    Hasta los sistemas populistas más perversos dicen que a los más necesitados hay que darles pero no darles mucho porque se pueden educar y dejar de depender del gobierno, pero como contrapartida, para tenerlos con el sistema, siempre hay que venderle esperanza. No están lo mejor que se puede estar pero ya vendrán tiempos mejores, tiempos que nunca vendrán, pero que la gente queda esperando que vengan.

    Este tarifazo e impuestazo tal como se presenta no transmite esperanza. Por eso nadie cree en que resuelva nada. La gente sabe y si no sabe percibe, que el gobierno despilfarró los dineros de la época de bonanza. Que nos llenamos de empleados públicos que ahora planeamos sacarlos con cuenta gotas, en lugar de eliminar el ingreso por vacantes vamos a tomar “solamente” dos de cada tres que se jubilen o se mueran, por lo que el ajuste se producirá cuando la mayoría de la gente trabajadora de hoy ya no esté en este mundo.

    El mensaje es poco halagador y el futuro, tal como se lo plantea seguirá siendo sombrío. Un empleado en la faja media salarial en Uruguay pagará a partir de enero de 2017 un 43% de sus ingresos en impuestos, para recibir servicios de educación, de salud o de limpieza de tercera. El mensaje de esperanza se lo olvidaron.

    Wilmer Gueçaimburú

    CI 653.601-5