• Cotizaciones
    sábado 15 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Debate sobre la historia reciente

    Sr. Director:

    Contestando y refutando al “periodista-historiador” Gerardo Caetano. Así como Ud., operador de la guerra psicológica, se ha dirigido indirectamente a mí (como oficial superior del Ejército), le voy a contestar sus atrevidas y falaces expresiones, realizadas ante un auditorio de análisis histórico académico. Me dirijo a Ud. como soldado, por vocación e imperio de la ley, de lo cual me siento orgulloso; hoy día soy integrante de la reserva, tal cual lo marcan las normas del Estado. Al enemigo se lo respeta como tal, lo cual no significa que no se le combata, neutralice, disminuya sus capacidades militares y políticas, o elimine su voluntad de agresión. Y quien nos indica o determina quién es el enemigo es el poder político de la nación, el cual ante necesidad o peligro real o potencial acciona al factor militar, y este dispone de sus medios de combate para destruir o neutralizar al agresor. El Ejército y todos sus escalones de mando cumplen la misión dispuesta por el superior (o sea el gobierno) sin cuestionar las decisiones adoptadas en la situación: desde el general hasta el cabo jefe de grupo cumplen sus tareas de combate sin hesitación de ninguna clase… Esa es la esencia de una Fuerza Armada, tanto en nuestro país como en todos los ejércitos del mundo. En concreto, una Fuerza Armada, como es nuestro Ejército, se instruye, estudia, analiza y entrena para destruir al enemigo, con el costo mínimo de vidas humanas, pero los comandantes de fracción saben que inevitablemente existirá un costo humano indeseado, pero costo al fin; no hay que eludir, sorprenderse, o “edulcorar” para conceptuar la función militar. Ud. en su gramsciana y “ocurrente” alocución ( de “historiador” sesgado total) ha evitado exprofeso mencionar hechos que se enmarcan en la situación regional y continental del momento… No mencionó qué eran y quiénes auspiciaban la Ospaaal , tampoco la Olas, mucho menos se refirió al actual Foro de San Pablo y Grupo de Puebla… No se refirió a la preparación militar y de inteligencia de cuadros del PCU, ni del MLN-T, como tampoco del OPR 33 (PVP) en países tan lejanos como Checoeslovaquia, URSS, Alemania Oriental o Cuba, sin olvidar la “Universidad” Patricio Lumumba; mucho menos habría de recordar o explicar que era (o es) la JCR… En resumen… la Guerra Fría. Ud. como “agente de medidas activas” se ha “olvidado” de nombrar a más de 50 agentes policiales ejecutados por decision de los “tribunales populares”, con la finalidad de amedrentar a la Policia; tambien se “olvidó” de las ejecuciones de militares con la misma finalidad de atemorizar a la Fuerza y arrinconar al poder político del momento. Mucho menos va a nombrar las fugas de guerrilleros imputados por la Justicia, desde las mismas sedes, con la complicidad de algunos jueces y funcionarios judiciales o las escandalosas fugas desde los mismos centros de reclusion estatales, también se le pasó por alto la ejecucion de un alto funcionario político desde la azotea de un templo religioso llevada a cabo por otro “periodista y académico” como Ud. Quizá se le “olvidó” relatar los secuestros de funcionarios del gobierno o de diplomáticos extranjeros (incluido el asesinato de uno de ellos) mantenidos en cautiverio en las “cárceles del pueblo”, de repente su memoria podría recordar el alije de armas destinadas al PCU desde aguas internacionales… Y hablando de armas, a Ud. “descuidadamente” se le olvidó nombrar el reciente depósito de armas del Cr. Feldman, quien “padecía” del síndrome de Diógenes, de acuerdo al bochornoso dictamen de juez y fiscal actuantes del momento, y de protagonismo actual. La lista de sus olvidos (u omisiones) es más extensa… Creo que los nombrados le podrán ayudar a recordar algún que otro “detalle”. El enfrentamiento se desarrolla hoy día en el factor sociocultural (desde donde Ud. actúa); no hay más violencia física en esta etapa; pero sí hay violencia psicológica, usada con extrema sutileza, de la misma peligrosidad. El combate se desarrolla disolviendo a la sociedad, poniendo en duda sus valores y creencias; incidiendo sobre los programas de estudios de los institutos de enseñanza (falseando la historia tal cual Ud. hace); minimizando el valor de la familia; poniendo en duda la biología y sexualidad; cambiando groseramente el idioma; uso exagerado de ONG de dudoso origen; organizaciones sociales notoriamente de izquierda y financiamientos de sospechoso origen; radios comunitarias incitando a la separación/quiebre social; prensa y medios de comunicación diseminando información sesgada o medias verdades; proliferación de “sitios de la memoria” obviamente rememorando guerrilleros o militantes activos; operadores judiciales y fiscales cometiendo tropelías jurídicas que no cumplen las reglas básicas del derecho, procesando y condenando a miembros de las FF.AA. ; desjerarquizando los tradicionales festejos patrios; ataque sistemático a integrantes de las FF.AA. por el “pasado reciente”; y la falacia del “terrorismo de Estado”; usando muletillas y slogans facilongos de repetir… El objetivo de todo ello es desmantelar al Estado liberal republicano y a sus FF.AA., última herramienta a emplear por parte del gobierno ante crisis o peligros inminentes, como sucedió en el pasado. La nación no lleva a cabo “terrorismo de Estado”, la nación emplea sus medios legales y militares para defenderse, como lo fue en su momento decretando Medidas Prontas de Seguridad y mas tarde un “Estado de Guerra Interno” con la férrea oposición de miembros del Parlamento adictos a los terroristas… Todos ellos de su preferencia política. En resumen, la mochila de la falsedad, la mochila marxista-leninista, la mochila apátrida antinacional, la mochila del resentimiento, la mochila de la venganza y la mochila del odio solapado es la que usted carga permanentemente. Yo (nosotros) cargamos orgullosamente la mochila de un Ejército que ha neutralizado a los enemigos de la patria en cuanto a lo militar, Ejército que en alguna circunstancia aislada (jamás fue la norma) “perdió los marcos de referencia” (expresión oficial del Tte. Gral. Hugo Medina), pero un Ejército que actuó con profesionalidad y eficacia, admitiendo errores operacionales, de los cuales debemos analizar y aprender (lecciones aprendidas) pero nunca se actuó por venganza ni resentimiento. Se buscaba con ahínco “información de combate” como lo marcan las órdenes del superior y los reglamentos, se buscaba información de las células “ajusticiadoras” (armadas) del enemigo, así como sus importantísimos apoyos logísticos, de inteligencia, políticos, propagandísticos y los contactos con los servicios de inteligencia extranjeros. Y para su conocimiento, cargamos la mochila (con el mismo orgullo) de apoyar, mediante orden superior, empleando los medios humanos y materiales en inundaciones, cobijo a desamparados, pandemias (como la actual), traslados de emergencia, instalación de puentes de emergencia, abastecimiento de agua, y un muy largo etc., sin ser estas tareas o misiones típicas de una Fuerza Armada. Esa es una parte de la verdad histórica, Ud. de “historiador y periodista” tiene tanto como yo de poeta. Como está mencionado al principio de esta, al enemigo se le respeta como tal, aún en el fragor y descontrol del enfrentamiento violento, pues tiene el coraje y las agallas de llevar a cabo sus acciones; a quienes no respetamos moralmente son a los “guerrilleros del papel, de escritorio o de WhatsApp”, quienes mediante un falso relato siembran veneno en la sociedad, particularmente “dando manija” a los jóvenes, explotando su juventud idealista y su inexperiencia de vida. Y finalmente: nuestra fortaleza indestructible tiene como fuentes nuestra convicción, el espíritu militar, de cuerpo, el patriotismo y la confianza en quienes nos comandan, más allá de discrepancias puntuales; somos seres pensantes y analíticos, no robots que actúan mecánicamente; nuestra cohesión férrea tiene como base la disciplina militar.

    Cnel. Eduardo A. Ferro Bizzozero

    Promoción 1967 José Enrique Rodó

    NOTA: esta carta fue escrita a mano, enviada a un camarada para transcribirla y proceder su distribución a medios de prensa de capital e interior. Como no dispongo de medios electrónicos por el momento, decidí que esa era la mejor forma de expedición; por esa razón no está firmada, autorizo a mis camaradas a hacer uso de ella como estimen conveniente.