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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn el mayor evento de la publicidad uruguaya, llamado Desachate, y donde se entregan premios a las mejores piezas, sucedió algo que no tiene explicación, al menos para mí.
Reza el diario El País del domingo pasado: (La empresa de publicidad) “Larsen se quedó con el Balero (el segundo premio) a la mejor idea por su trabajo ‘Mural’, para Cinemateca Uruguaya. La pieza, realizada junto al Colectivo Licuado, consistió en la renovación de la icónica fachada de Cinemateca Uruguaya (en 18 de Julio y Yi) presentando la imagen de cuatro emblemáticos directores: Luis Buñuel, Federico Fellini, Alfred Hitchcock y Lucrecia Martel”.
Cuando un día hace ya más de un año pasé por la esquina de 18 de Julio y Yaguarón (no Yi como dice la nota de El País), miré hacia Cinemateca y me llamó la atención un formalmente bien realizado mural. Me detuve y en principio no reconocí a ninguno de los cuatro personajes estampados. Luego de un instante presté más atención y me di cuenta de que uno era Alfred Hitchcock. Me ayudó la imagen del cuervo en su brazo. Los demás no llegué a saber quiénes eran. Por otra parte, no había nada que asociase esas imágenes a Cinemateca. Solo una visión endogámica podía entender todo. Se trata del mismo tipo de degeneración que tienen los coleccionistas (de sellos, de monedas, etcétera), con conocimiento atesorable, pero que no se comunican con el público o lo hacen mal, como, por ejemplo, aquel ciclo El sello de hoy, que se emitía por Canal 5.
¿Cuántas películas vi en mi vida? Muchas, muchas. ¿Reconozco los rostros de los directores? De muy pocos. Porque directores de cine, escritores, pintores no son como los cantantes y/o autores de todos los géneros populares. A ver: ¿que hubiese sido de Los Olimareños sin el letrista y compositor Ruben Lena? ¿Quién identifica su rostro? ¿Qué hubiese sido de Los Beatles sin Brain Epstein y George Martin? ¿Quién conoce los rostros de estas dos personas? ¿Y el de Brain Eno y su gravitante alianza artística con los U2? Nadie los conoce en imagen facial, como tampoco nadie conoce a los cuatro retratados en 18 de Julio y Yaguarón.
Alguien dijo que las organizaciones culturales deben tratar de habitar en la mente y el corazón de los ciudadanos. Creo que el autor de esta idea es Toni Puig, un catalán especialista en gestión de organizaciones culturales, que la oficialidad local trajo a Uruguay hasta el hartazgo. Pero más allá de esto último hay que destacar que es un hombre lleno de ideas, un gran provocador, muy estimulante, como pocos.
Pues bien, el referido mural de Cinemateca no habita en la mente ni en el corazón de nadie. Siendo esto así, los publicistas uruguayos han trabajado y opinado contra la mejor relación del vínculo con los ciudadanos. Y la agencia Larsen y Cinemateca hicieron lo mencionado y la “crema” de la publicidad los premió. Qué mal sabor tiene todo esto. Así son las cosas porque Cinemateca siempre fue así, endogámica.
En el cine lo que importa como ícono visual son los actores. Desde Darín, pasando por Barden y llegando a Meryl Streep y muchos más. Un posible mural, que hubiese buscado sintonía con los ciudadanos, podría haber estado compuesto por: el fotograma de Psicosis con la mujer (Janet Leight en la ducha grita con desesperación); un cuadro de ET donde una persona lleva en bicicleta a ET entre el cielo y la luna; el de Anibal Lecter (Antony Hopkins con esa especie de casco con protector de boca, para que no muerda o se coma a nadie), y, por último, Ricardo Darín en El secreto de sus ojos. Los comentarios sobre esta posible propuesta —puede haber otras— que los hagan los lectores. Pero eso sí, apuesto a que en encuestas y focus groups mi propuesta es ganadora en todos los ítems ante la Cinemateca-Larsen, una sociedad para darle la espalda al público.
Para terminar seré tajante. El sector público no debe darle ni un solo peso, ni un solo recurso a una institución que trabaja para iniciados, que es endogámica y cuyo director o líder de la modalidad de gestión es la señora María José Santacreu, una persona a la que le gusta ver cine, hacer festivales maratónicos, conocer personas del mundo del cine alternativo, inflar de manera desorbitante la importancia del archivo, no llevar información ordenada sobre la gestión y, la que tiene, esconderla. Hay más defectos graves, dejo por acá.
Señora ministra de Educación y Cultura, doctora María Julia Muñoz: no entregue las salas del edificio de la CAF, pensadas inicialmente para Cinemateca, porque constituye un despropósito de los fondos públicos. Cinemateca: llegó el momento donde todos los dirigentes actuales desaparezcan de la institución y el Estado intervenga esa sociedad civil. La ley habilita.
Manuel Esmoris
CI 1.530.424-3