El nivel del mar en la desembocadura del río con mayor caudal del mundo ha aumentado 12,4 cm en tres décadas, lo que ha provocado la erosión de las zonas ribereñas y ha alterado la economía local, según un análisis inédito. Las lluvias y sequías intensas en la Amazonía cambian la interacción entre la desembocadura del río y el Océano Atlántico, creando mareas altas y salinizando la costa. Las consecuencias de estos cambios se observan en la disponibilidad de las especies más pescadas en la costa amazónica. También están íntimamente relacionadas con la deforestación en el continente: para 2050, una reducción del 45% de la selva podría hacer que la pluma del Amazonas llegue con menos fuerza al Atlántico