Las conocemos. Confiamos en ellas. Siempre están impecables. Lucen seguras y plantadas. Hablan fluido, con una cadencia reconocible y un tono que inspira credibilidad. Son serias pero afables; agudas y también cercanas. Viviana Ruggiero, Malena Castaldi y Romina Andrioli aparecen en los informativos de los canales 4, 12 y 10, respectivamente (Viviana y Malena en la conducción y Romina como columnista, además de conducir con Emiliano Cotelo En Perspectiva). Y el televidente asocia inevitablemente sus rostros al rigor de la primicia, a la solvencia informativa y al pulso firme de la pantalla chica.
Son las mismas tres mujeres que acaban de entrar a los 40 y que se encuentran con Galería para hablar sobre sacudirse el corsé del periodismo serio y formal para zambullirse en una zona de inexplorada vulnerabilidad. El vehículo de esa transformación es Nada está resuelto, un videopodcast en el que abordan temas que las interpelan, como la maternidad, la amistad, el propósito de la vida, la pareja o el paso del tiempo. Todo desde una charla llana y acompañadas de distintos invitados en cada capítulo, como la comunicadora y actriz Adriana da Silva, los sobrevivientes de los Andes Gustavo Zerbino y Roberto Canessa, o el psicólogo y conferencista argentino Ale Schujman.
Si bien la propuesta —que en este primer ciclo tiene seis episodios— tuvo un año y medio de gestación, la génesis del proyecto hunde sus raíces en dos décadas de amistad que comenzó en las aulas de la Universidad Católica (UCU). Noches de estudios, juntadas todas las semanas y una vida con menos preocupaciones forjaron una amistad unida por la vocación que se mantuvo en el tiempo. Lo singular es que en 20 años nunca habían trabajado juntas.
Malena Castaldi, Viviana Ruggiero y Romina Andrioli.
Mauricio Rodríguez
“No se nos había dado de trabajar juntas, pero teníamos ganas de sacudirnos un poco, probarnos y mostrarnos desde un ángulo distinto. Queríamos mostrarnos más personas reales de carne y hueso con situaciones, emociones y en una charla de amigas. Esa siempre fue la idea del proyecto”, explica Andrioli.
Y, en ese sentido, si bien ninguna de las tres soñó con ocupar el lugar que hoy tiene en los medios, Ruggiero reconoce: “Una de las cosas que siempre tuve en la cabeza desde chica es que a los 40 quería emprender. Y me di cuenta de que esto fue en ese sentido”.
Casi en simultáneo las tres recuerdan y recalcan que sí tuvieron a un equipo detrás, a saber: Jorgelina Sánchez Cores, su productora ejecutiva; Mauricio Rodríguez, el community manager; la estilista Carolina Carrara y la maquilladora Dahiana Di Vito. La producción audiovisual está a cargo de Hint Films.
Para Castaldi, hacer Nada está resuelto no es solo materializar una idea. “Lo más rico fue todo el camino que recorrimos y todo el aprendizaje que nos llevó a llegar a esto. El tras bambalinas nos deja lo más valioso a las tres”, indica.
Es que la convivencia empresarial requirió establecer responsabilidades claras y descubrir aptitudes operativas en la otra que permanecían inéditas. En el ínterin hubo mucho aprendizaje. “Era un desafío y capaz que al inicio lo habíamos romantizado mucho. Porque una cosa es cuando vos en el laburo tenés una discusión y otra cosa es nosotras que somos amigas de hace 20 años”, admite Andrioli.
Así, las periodistas fueron tomando distintos roles en el videopodcast, hasta que llegaron a una especie de equilibrio simbiótico. Es unánime en el grupo que Castaldi aportó el rigor metódico, el orden y la obsesión por el detalle. Ruggiero dice que ella funcionó como el nexo articulador y el pivote estratégico; mientras que Andrioli aportó una impronta de distensión y equilibrio frente al caos creativo.
Como todo sucede en primera persona, los episodios exploran los recovecos de la madurez a los 40 años, un mojón vital donde, según las comunicadoras, las certezas de la juventud se desvanecen. “A los 20 empezás a responder todas las preguntas y cuando las respondiste todas, te cambiaron las preguntas”, grafica Ruggiero.
Qué sí y qué no
Más allá del emprendimiento, antes de empezar a grabar sí hubo que llegar a acuerdos sobre los límites de la intimidad, esto es: qué contar y qué no. “Hicimos un acuerdo de sentirnos en libertad para ser espontáneas y contar lo que queríamos contar. Y respetar lo que cada una quería compartir”, indicó Castaldi, quien, por ejemplo, en el capítulo sobre las parejas reconoció haber revisado un celular y haber descubierto una infidelidad de esa manera.
Ciertas fronteras vinculadas con la salud, los vínculos cercanos o las decisiones complejas se conversaron de antemano, aunque Ruggiero apunta a que gran parte de la riqueza de los intercambios brotó de manera orgánica al calor de la conexión genuina con los invitados y las propias vivencias de cada uno. “En lo personal, hoy en día tengo ganas de hablar de algunos temas que hace un tiempo no tenía ganas”, suma.
Andrioli añade que en cada tema sus vivencias han sido distintas y, por tanto, ciertos tópicos le quedaron más cómodos a una y otros a otra. “En la amistad es obvio que tenemos la experiencia para hablar, pero en la maternidad o en la pareja las tres tenemos experiencias distintas”, ilustra.
Hacia el pasado y el futuro
Las amigas y colegas coinciden en que, de haber hecho un ciclo similar a sus 20 años, el eje habría gravitado ineludiblemente en torno al periodismo, la vorágine de la profesión, la urgencia de la conquista de la autonomía económica y las pasiones de la juventud.
Y al idear un eventual rencuentro dentro de dos décadas, cuando la cercanía de la jubilación invite a replantearse los horizontes, con humor aseguran que tendrían que abordar temas de seguridad social y su plan de fundar una residencia propia para envejecer juntas.
El amor, en tanto, les parece un tópico que atravesó y atravesará sus vidas en todas las etapas.
Malena Castaldi, Viviana Ruggiero y Romina Andrioli cuando estudiaban en la Facultad de Comunicación de la UCU.
Seis conversaciones corales
La primera temporada del videopodcast consta de seis episodios temáticos articulados como charlas cruzadas de calidad con invitados. De estos, tres ya están publicados en YouTube, el resto saldrá en las próximas semanas.
La pareja
La conversación con Ale Schujman aborda el miedo al compromiso, las nuevas formas de vincularse, la diferencia entre el enamoramiento inicial y construir una relación duradera, los celos, el elegir, el sanar y el poner límites.
La amistad
Las periodistas sacaron a Zerbino y Canessa de la clásica charla sobre los Andes para que les cuenten cómo construyen su amistad en la actualidad. Si bien la tragedia está presente en el intercambio, también apuntaron a que ser amigos implica celebrar, escuchar y decir verdades.
Encontrar el propósito
De la mano de Da Silva, las periodistas se cuestionan si existe una meta única en la vida. Así, discurren sobre cómo el sentido de la vida cambia con la edad, la autenticidad es un hilo conductor para afrontar la incertidumbre con pragmatismo y el valor de aprender de manera constante.
Maternidades y mandatos
La crianza impone preguntas cotidianas e incómodas para las que no existen respuestas prefijadas. Andrioli, la única que es madre, adelantó que en este capítulo se abrirá sobre el cuestionamiento constante de si está cumpliendo bien con su rol. A su vez, el programa aborda los contrastes de la decisión de ser o no madre. Aquí habrá dos invitadas que todavía no fueron reveladas.
La transformación del cuerpo con el tiempo
El cuerpo y su desgaste constituyen otro de los ejes vertebradores de Nada está resuelto. Sometidas permanentemente a la exposición pública por la naturaleza de sus trabajos, las comunicadoras admiten que la percepción del reflejo en el espejo muta con el tiempo. “Una se puede hacer la superada y decir ‘no importa si tengo 5 kilos de más o de menos’, pero hay veces que te mirás en el espejo y no te reconocés”, admite Castaldi.
La vejez de los padres
Observar el desgaste físico o cognitivo de los padres, dicen las conductoras, las confronta con una doble realidad: la urgencia de asumir el cuidado de quienes antes cuidaban y la toma de conciencia de ser las siguientes en la línea temporal de la vida.
Agradecemos a CASA & SAMIC por su colaboración en esta producción.