“Los sistemas tienen que ser sólidos” desde todo punto de vista, dijo Santiago Fariña, director del Programa de Lechería de Inia La Estanzuela.Además de la solidez económica, este técnico se refirió a los aspectos medioambientales y exhortó a cumplir con todas las reglamentaciones vigentes en ese sentido. Pero puso especial énfasis en que es necesario tener en cuenta el “bienestar de las personas” en el diseño de los sistemas de producción. Dijo que la intensificación incorporó una mayor “complejidad de manejo”, pero que esto, “aunque no siempre, a veces va en contra del bienestar y de la comodidad de las personas en el trabajo del tambo (que es) un empleo cada vez menos atractivo”. Sostuvo que “hay tecnología, desarrollo e investigación para hacer que esos tambos intensificados también sean lugares de trabajo atractivos, principalmente pensando en las futuras generaciones”.En otro orden, Fariña resaltó que una de las “fortalezas” de Uruguay es “la capacidad de articulación de diálogo y trabajo conjunto” entre las instituciones privadas y oficiales, con los grupos de productores, la industria y la investigación. Destacó la “facilidad” de trabajo que ejemplificó con la Jornada de Lechería vivida en La Estanzuela, en la cual participaron más de 300 productores, y “de muchas otras” que se realizan en conjunto.

