• Cotizaciones
    martes 25 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Cuidados y bienestar infantil: disyuntivas de política

    N° 1986 - 13 al 19 de Setiembre de 2018

    La provisión de sistemas de cuidados institucionalizados para la población inactiva se encuentra en el centro de la discusión internacional sobre la reconfiguración de los estados de bienestar.

    En ausencia de dispositivos de política, el cuidado de los adultos mayores y de los niños descansa en los recursos del hogar; con los conocidos sesgos de género que imponen cargas de trabajo más que proporcionales a las mujeres y las desigualdades inherentes al estatus socioeconómico de la familia. Aquellos hogares con medios suficientes pueden recurrir a arreglos de mercado para proveerse de cuidados —contratación de personal doméstico, adscripción a instituciones externas de cuidado como guarderías o casas de salud—, mientras que los hogares más carenciados no tienen otra alternativa que asignar tiempos de los restantes miembros a la tarea. Como resultado, las oportunidades objetivas de las mujeres para desarrollar actividades externas al hogar se ven fuertemente resentidas, constituyendo en sí un mecanismo que fomenta trampas de pobreza, en tanto limita la capacidad para trabajar, estudiar o desarrollar otras actividades que puedan afectar positivamente la movilidad social. Uno de los aspectos que explica las menores tasas de participación laboral femenina en los tramos inferiores de la distribución del ingreso en Uruguay es la asignación de su tiempo a actividades de esta naturaleza.

    La expansión de la oferta laboral femenina y su mayor adscripción al mercado de trabajo o actividades externas al hogar —como la educación de jóvenes y adolescentes— no trajo consigo una redistribución proporcional de trabajo no remunerado intrafamiliar. La demanda por la provisión de sistemas de cuidados universales y accesibles hunde sus raíces en preocupaciones objetivas y no es de extrañar que en el mundo desarrollado se comenzaran a implementar hace ya varias décadas esquemas de política más institucionalizados.

    Sin embargo, el debate sobre su efectividad relativa no se ha agotado. Dos dimensiones o áreas de potencial impacto de las políticas de cuidados concentran la atención. En primer lugar, sus efectos sobre la oferta de trabajo y las remuneraciones de las mujeres adultas en el tramo etáreo donde suele ser más frecuente la actividad laboral (por ejemplo, entre los 24 y 60 años). En segundo lugar, el efecto de los sistemas de cuidados tempranos sobre la acumulación y desarrollo de habilidades cognitivas y no cognitivas de los niños.

    Sobre la primera dimensión, existe evidencia robusta y consistente de que la incorporación de sistemas de cuidados amplios destinados a la primera infancia incrementa la oferta laboral de las madres, la calidad de su empleo y el nivel de remuneraciones; fundamentalmente entre los hogares con mayor nivel de privación. Una clave para estos resultados es la amplitud del sistema. Cuando los cuidados se brindan en un horario amplio que permite una integración plena al mercado laboral, los resultados son mucho más claros que bajo esquemas de provisión parcial durante el día; en tanto persisten las dificultades para acceder a los segmentos del mercado de trabajo de mejor calidad.

    Con respecto al impacto sobre los niños, la evidencia académica era parcial y centrada en efectos de corto plazo; en tanto su incidencia de más largo aliento es difícil de identificar, tanto por el período necesario para su evaluación como por la disposición de información pertinente para aislar el efecto específico de los sistemas de cuidados en las trayectorias vitales.

    Sin embargo, un estudio desarrollado por Tarjei Havnes (Universidad de Oslo) y Magne Mogstad (Universidad de Chicago) aporta evidencia muy relevante en esta materia.1 A comienzos de la década de los setenta, Noruega cambió radicalmente su sistema de cuidados, introduciendo un esquema universal y altamente subsidiado. La política no solo declara el derecho al acceso a sistemas de cuidados para los niños como un bien público disponible para todos; también define las características de la prestación, que debe apoyarse en la presencia de contenidos educativos iniciales, requerimientos de formación adecuada del personal a cargo y de condiciones edilicias mínimas. La instrumentación efectiva de la política quedó en manos de los gobiernos municipales; donde hubo importantes diferencias en la velocidad de despliegue del sistema. Los autores explotan estas diferencias para identificar el impacto del sistema sobre aquellos niños que crecieron en los setenta bajo la égida de sistemas universales y amplios de cuidados, comparándolos con niños con características similares que no tuvieron la misma oportunidad.

    En promedio, la probabilidad de que los niños cubiertos abandonaran el sistema educativo en educación se­cundaria es 6% menor y 7% la probabilidad de que concurran a la educación superior. A su vez, encuentran que en la adultez el ingreso laboral es sustancialmente mayor, en especial entre los niños provenientes de contextos más desfavorables. El sistema de cuidados funciona como un mecanismo igualador de la distribución del ingreso en la adultez. Concomitantemente, se redue el grado de dependencia de las transferencias públicas de manera sistemática, lo que es un indicador de que los propios sistemas de cuidados colaboran a la sustentabilidad fiscal de largo plazo.

    Estas constataciones acumulan evidencia a una creciente literatura académica, que a partir de registros administrativos que siguen el desempeño de las personas a lo largo del ciclo de vida muestra efectos de largo plazo positivos y amplios de los sistemas de protección a la infancia con distintos dispositivos de política, como son la presencia de transferencias no contributivas a los hogares donde crecen los niños o arreglos institucionales más sofisticados, como la presencia de sistemas de cuidados de calidad. Políticas públicas robustas y de amplio alcance muestran resultados auspiciosos. Los sistemas de cuidados son una herramienta potencial para nivelar la chancha en la primera infancia. Sin embargo, su eficiencia radica en su capacidad de priorizar con claridad a niños y jóvenes, su carácter de bien público accesible en horarios amplios y la calidad de sus prestaciones.

    Uruguay se encuentra en la etapa de construcción y despliegue de su propia política en la materia y estos resultados son un aliciente para avanzar en su consolidación. Las lecciones provenientes de otras latitudes, que muestra impactos muy distintos en función del diseño específico de la política, constituyen un insumo relevante para maximizar su potencial incidencia en la evolución de la productividad y de la integración social y la justicia distributiva.

    ?? ¿Son válidas las comparaciones internacionales?