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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáÉrase una vez una rana que se disponía a cruzar un río. Un alacrán la vio y como también necesitaba cruzarlo le pidió que lo llevara en su lomo. La rana en un principio se negó, porque sabía que el alacrán era traicionero y podía picarle, sin embargo, el alacrán insistió mucho hasta que por fin la convenció, trepó en ella y se lanzaron al río y a la mitad del mismo el alacrán la picó. Al sentir el aguijonazo, antes de hundirse, la rana le preguntó: —¿Por qué me picaste si te ayudé? Y el alacrán le contestó: —Es mi naturaleza, soy así
La fábula en cuestión suele atribuirse a Esopo. A falta de documentación que compruebe ese extremo, propongo que asociemos su moraleja al personaje uruguayo que la viene protagonizando en forma sistemática, sin mostrar asomo alguno de vergüenza ni deseo de ocultar su vocación alacranesca.
1) Empiezo por la demostración más reciente. El personaje en cuestión propone la candidatura de Yamandú Orsi en los siguientes términos: “Se trata de un hombre afable, de buen diálogo, que se entiende con todo el mundo. Es el candidato adecuado para un país que es una penillanura suavemente ondulada, como dicen los libros de escuela”. Traducido al dialecto “mujiquista”: “No es un águila que vuela en las alturas como yo, pero para gobernar a este paisito de atorrantes y mediocres alcanza”. Bueno, a los pocos días resultó que la candidatura de Orsi no iba en serio, y el águila altanera presentó su propia candidatura.
2) Con respecto a su esposa, Lucía Topolansky, manifestó a los entrevistadores que recogieron sus dichos en Una oveja negra al poder algo así como: “ Lucía no es la genialidad, pero es una militante tesonera”.
3) Con respecto a Danilo Astori: “Danilo carece de sex appeal y no se siente cómodo con la gente, al punto tal que no se animó a orinar en un rincón por vergüenza”.
4) Con respecto a Tabaré Vázquez: “Tabaré está siempre componiendo un personaje, impecable, bien peinado y lustrado”.
5) Con respecto a Luis Ignacio Lula da Silva, y en la misma serie de entrevistas: “Lula es admirable, pero es imposible gobernar a Brasil sin recurrir a una trama de sobornos, él mismo me lo confesó”.
6) Con respecto a los Kirchner y el peronismo en Argentina: “Los peronistas son mafiosos, pero es imposible gobernar a Argentina de otra manera que con métodos mafiosos”. Y con referencia al matrimonio Kirchner, vale la pena recordar lo de “esta vieja es peor que el tuerto”.
7) Invitado a Chile para apoyar la candidatura de la Concertación Democrática, se dirige al público asistente al acto final de la campaña electoral y hace un elogio encendido a Piñera, el candidato que competía con el de la Concertación.
8) A diferencia de Tabaré Vázquez, quien no duda en burlarse públicamente de Lacalle Pou y de Larrañaga, Mujica nunca se ha referido despectivamente a sus adversarios políticos, ni en público ni en privado, al menos en lo que han recogido sus entrevistadores en Pepcoloquios y Una oveja negra...
¿Qué respondería Mujica si se le preguntara por qué insiste en zaherir a sus allegados, aún los más íntimos? Quizás diría, como el alacrán de la fábula, que está en su naturaleza.
Y ya que estamos hablando de Mujica, corresponde hacerle acordar a quien se vanagloria de su austeridad y la reivindica como la virtud suprema, que Hitler era muy frugal —no bebía, no fumaba, comía poco, no era lascivo— y, en términos generales, sumamente moderado en sus apetitos y necesidades personales. En cambio, y no es una asociación caprichosa, su ambición de poder no tenía límites. La de Mujica no le va en zaga, aparte de que no puede ocultar que se considera a sí mismo como uno de los hombres más sabios y moralmente superiores entre los que habitan este planeta. Tal soberbia desenfrenada es lo que explica su vocación de alacrán: cuando menciona a algún personaje, no puede resistirse a la tentación de sugerir que se trata de alguien muy inferior al propio Mujica —el más sabio, el más astuto, el más sano y virtuoso— en méritos morales e intelectuales.
Charly