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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa Concertación de papel y la Concertación de la gente. Hay dos Concertaciones: la de papel y la de la gente.
De la primera hubo noticias el domingo pasado por la prensa, cuando su presidente, diligente ante un mandato de sus mandantes, los líderes políticos de los partidos tradicionales, ha notificado públicamente que al espacio político que respalda a Edgardo Novick le estará prohibido competir a nivel nacional en las próximas instancias electorales dentro del partido en el cual fue el más votado (¡!).
Luego de adjudicarle el merecido chocolate por la noticia, pues tal prohibición ya ha sido tramitada meses atrás, cae de maduro que tal inhibición no alterará el rumbo de los acontecimientos que impone la realidad nacional.
Por lo visto hasta ahora, Novick no podrá ser candidato por el partido de la Concertación de Papel. Pero está la otra, la Concertación de la Gente. La que responde el clamor que dice en todo el país que colorados, blancos, frentistas desencantados, independientes, deben juntarse en un gran frente opositor, sin perder identidades partidarias.
Pero la importante votación de Novick en Montevideo disparó todas las alarmas en los cuarteles generales de aquellos que pierden inexorablemente el favor ciudadano. Y la dirigencia política del sistema actúa exactamente en la forma inversa a la esperable. Reacciona tratando de castigar, de aislar al exitoso, recurriendo a recursos burocráticos que sólo son relevantes en la Concertación de Papel.
Pero está la otra, la de la gente, en la que estén tranquilos, muchos ciudadanos de a pie van a persistir. Se percibe como una promesa.
No se trata de cerrar caminos, sino de abrirlos. No se trata de crisparse, sino de entusiasmarse. Seguramente pensarán que mucho (o poco a esta altura) hay para perder quienes tienen compromisos partidarios. Novick no los tiene; recorre, escucha, convoca, planifica.
Con paciencia tibetana ha reiterado a los dirigentes políticos que el camino es concertar; no juntarse para tratar de sacar del gobierno ineptos para encumbrar otros, sino para sintonizar con el sentir generalizado que pide un verdadero cambio de rumbo en la conducción de la cosa pública. Pero la Concertación de Papel va por otro lado y sus mandantes mandan a un mandatario a hacer un mandado: “correveidiles” que no pueden usar la Concertación de Papel a nivel nacional.
Acorralan a Novick a ir por el camino de la Concertación de la Gente.
Andrés Merino
CI 1.504.167-3