La Jefatura de Montevideo comenzará a aplicar a partir del lunes 12 un nuevo despliegue policial que implica aumentar la “prevención” y “disuasión”, para contrarrestar el aumento de la delincuencia.
La Jefatura de Montevideo comenzará a aplicar a partir del lunes 12 un nuevo despliegue policial que implica aumentar la “prevención” y “disuasión”, para contrarrestar el aumento de la delincuencia.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa estrategia, diseñada por el comando del jefe de Policía, Mario Layera, incluye crear Unidades de Respuesta de la Policía de Montevideo (URPM) que serán destinadas a patrullar “sectores de la ciudad”.
Layera y el director de la Policía Nacional, Julio Gaurteche, presentaron el despliegue a todos los oficiales de la capital el viernes 2 durante una reunión en el quinto piso de la Jefatura de Montevideo.

Cada URPM consistirá de un patrullero con chofer, dos policías y un oficial, cuatro motos y un auto sin identificación policial con cuatro detectives vestidos de civil. “Todos menos el comisario y el subcomisario deben estar en la calle”, explicó Layera a los oficiales de Montevideo.
Cuando la URPM no está respondiendo a una llamada de emergencia tiene que dedicarse a la “disuasión”, lo que implica, entre otras cosas, que durante las noches deben patrullar con las luces de la sirena encendidas para que sean visibles. En una segunda instancia deben dedicarse a la “prevención”, identificando personas sospechosas.
“El policía debe ser un faro: visible para los buenos y disuasivo para los malos”, dijo Layera.
Durante la reunión del viernes, el director de la Policía Nacional, Julio Guarteche, les dijo a los oficiales de Montevideo que los cambios en la jefatura de la capital buscan mejorar la situación de seguridad, porque todavía se está “a tiempo de hacerlo”.
“La situación que tenemos hoy es nuestra responsabilidad, pero los que van a estar al frente de la Policía en el futuro son ustedes”, dijo.
Guarteche hizo énfasis en que mejorar la respuesta policial al delito debe estar acompañada de una “buena atención a la población. “Por más heroísmo que demostremos, si cuando la gente se contacta con nosotros la tratamos mal, seguiremos siendo los malos”, explicó el oficial.
Según los datos presentados el lunes 2 por el Ministerio del Interior, en el primer semestre del 2013 las denuncias de rapiñas aumentaron un 8% en comparación con igual período del año pasado, mientras que los hurtos y los homicidios bajaron.
Con respecto al aumento de las rapiñas, el delito que más preocupa a las autoridades, el Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio señaló: “Aunque no es posible afirmar nada respecto de lo que ocurrirá en la segunda mitad del año, dicho incremento parece interrumpir la consistente tendencia a la desaceleración que esta modalidad delictiva venía mostrando desde 2011”.