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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSoy vecino del balneario Parque del Plata desde hace más de 25 años. Deseo poner en su conocimiento que debido al accionar de la naturaleza y las intervenciones exclusivamente paliativas que ejecuta la Intendencia Municipal del departamento de Canelones, no se ha podido solucionar el acceso a la playa de forma directa para vecinos y turistas. Esto acontece fundamentalmente en la zona comprendida entre las bajadas 14 y 24.
Esa zona consta de dos líneas de médanos paralelas, las cuales se encuentran la primera a unos 100 m de la orilla y la otra a unos 80 metros de la primera, pero literalmente al borde de la rambla.
Lo que acontece es que al soplar los habituales vientos del cuadrante sur, la arena de los médanos junto a la rambla tienden a “trasladarse” por el “efecto de dinámica costera”, cubriendo total o parcialmente dicha vía de circulación, lo que hace imposible transitar por ella. Incluso, esto sucede tan rápido en ocasiones, que se transforma en un inminente peligro para el tránsito.
La Intendencia, en un loable esfuerzo, trata de solucionar este inconveniente en uno o dos días, removiendo solamente la arena que invadió la rambla o muy poco más, utilizando para esto máquinas del tipo payloader. Esto dura tanto como el tiempo que transcurre hasta el próximo viento sur.
Las calles que “desembocan” en la rambla sufren el mismo problema, llegando a ser invadidas en un buen trecho por la arena que ya había invadido la rambla, siendo una trampa mortal para los vehículos, que se entierran frecuentemente.
Además del riesgo para el tránsito, cabe consignar que esta situación hace extremadamente difícil el acceso a la playa, especialmente para niños y ancianos.
Pero la exposición de la problemática corresponde vaya acompañada de una propuesta de solución. Desde mi punto de vista, y considerando que entre ambas “líneas de médanos” existe un importante desnivel con profundos zanjones, muy por debajo del nivel de la rambla, bien podrían ser rellenados con la arena de los médanos que están sobre la rambla. Sin dudas es una tarea mayor, que implicará más tiempo y esfuerzo, pero seguramente podría ser una solución definitiva, creando además en esos espacios (que podrían fijarse con piso de balasto), lugares para estacionar los vehículos de la gente que llega a la playa. Esto incluso evitaría la enorme cantidad de autos estacionados sobre la rambla con el consabido peligro de ascender y descender de ellos en una vía donde los vehículos circulan con cierta velocidad, y no tiene veredas.
Adicionalmente a lo anteriormente comentado, existe un problema entre las paradas 26 a 22 aproximadamente, que les plantea un inconveniente más a los que logran sortear las líneas de médanos y zanjones: no pueden llegar hasta el mar, porque el arroyo Solís chico “generó” una lengua de agua paralela a la costa, que no permite llegar hasta este. Para hacerlo, o bien se debe caminar unos 500 metros aproximadamente, rodeando esta lengua de agua, o animarse a pasarlo a nado con el riesgo implícito que esto tiene.
Sugiero se bloquee ese ramal del arroyo Solís chico con algún espigón adecuado, de modo que retome su curso normal y desemboque de modo rectilíneo a su curso.
Sr. Intendente: los vecinos de esta zona pagamos tributos como el resto de las zonas, pero no podemos utilizar las vías de tránsito ni las playas del mismo modo. Esperamos que atienda de modo definitivo esta problemática que tanto afecta a turistas y a quienes vivimos aquí.
CI 609.391-4