Comenzó cuando el CD ya estaba en pleno declive pero aún reinaba en el mercado. Cinco años después encuentra a la industria discográfica uruguaya literalmente rescatada por un actor que se había jubilado y que volvió con juveniles bríos: el vinilo. La sexta edición del Día de las Disquerías, que la Cámara Uruguaya del Disco celebra este viernes 18 en las tiendas de discos de todo el país, coincide con el crecimiento de las ventas de vinilos al entorno del 30% del total del mercado de música en formato físico, según informó la Cámara Uruguaya del Disco (que nuclea sellos nacionales y extranjeros) a Búsqueda. A 25 años de la llegada del CD, y luego de 15 años de constante crecimiento de los formatos digitales, este año la CUD anuncia que la facturación de vinilos —que cuestan entre 30 y 100 dólares por unidad— logró compensar la caída de ventas de compactos. En cantidad de unidades vendidas, el CD sigue a la cabeza, pero la vedette son esas seductoras placas vinílicas que han copado las bateas —hay unos 2.000 títulos nuevos— y permiten mantener abiertos unos cuantos negocios.

