Este lunes la diseñadora Gabriela Hearst volvió a ser ovacionada al presentar su nueva colección de otoño-invierno 2026 en la Semana de la Moda de París.
La musa de su nueva colección ready to wear fue la activista británica Eglantyne Jebb, fundadora de Save the Children
Este lunes la diseñadora Gabriela Hearst volvió a ser ovacionada al presentar su nueva colección de otoño-invierno 2026 en la Semana de la Moda de París.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDentro de las majestuosas bóvedas del emblemático Petit Palais, la uruguaya saludó al público con una remera de Save the Children, una elección que no fue casual: desde diciembre del 2025, Hearst es embajadora de la ONG que trabaja por los derechos de los niños, un rol que no solo la compromete a hacer grandes donaciones de las ganancias de su marca homónima, sino que también la inspira a la hora de diseñar sus piezas.
En este caso, la musa de su nueva colección ready to wear fue la activista británica Eglantyne Jebb, fundadora de Save the Children y parte fundamental en la promulgación de los derechos del niño realizada por Naciones Unidas.
“Eglantyne vivió con pasión, pero su trabajo estaba cuidadosamente planificado y estudiado. Su rigor se honra a través de los materiales y técnicas de esta colección, que aportan profundidad, experiencia y humanidad a cada detalle y a cada prenda”, señala un comunicado de prensa de la firma.
Además de ser reconocida en el mundo por defender a los niños, Jebb practicaba montañismo y equitación y andaba en bicicleta, facetas que la diseñadora también quiso transmitir en sus diseños, al igual que su coraje y determinación. Predominaron las piezas sobrias, funcionales y elegantes en colores tierra y negros, que las modelos llevaron con un estilismo relajado, de maquillaje suave y cabello despeinado. La música del desfile, en tanto, estuvo a cargo del uruguayo Juan Campodónico, con producción de Danilo Astori Sueiro.
En concreto, las modelos lucieron conjuntos de sastrería en pana de cachemira, chaquetas de aviador en cuero, pantalones cargo, prendas de punto, vestidos fluidos con referencias a los inicios del siglo XX y abrigos de shearling —provenientes de Sudáfrica— gabardina y tweed de Donegal, varios por encima de los vaporosos vestidos. Por otro lado, se repitieron detalles como los flecos, el encaje y las botas cowboy pintadas a mano por la artista española Almudena Cañedo.