El 78.2% de las ventas al exterior de los productos del rubro ovino, correspondió a lana y productos de lana, que totalizaron 253 millones de dólares, disminuyendo un 4.6%, con respecto al año 2014.
Fueron 32 los destinos de las ventas al exterior de lana durante el año 2015. Analizando en términos de valor las exportaciones de lana sucia, lavada y peinada, totalizaron 237 millones de dólares, lo que implica una baja del 4.6% respecto al período enero a diciembre 2014.
El 54.6% se exportó peinada, el 23.9% sucia y el 21.5% restante lavada. Las ventas al exterior en volumen físico disminuyeron en lana sucia y peinada en 14.9% y 5.1% respectivamente. La lana lavada aumentó un 5.4% comparado con igual período del año anterior. China es el principal mercado para las lanas nacionales, a donde se remiten, en valor, el 89% de la lana sucia, el 75% de la lana lavada y el 40% de los tops.
La diferencia existente entre la lana exportada y la producción nacional, se explica por las importaciones en admisión temporaria (AT) que anualmente se realizan para complementar algunas finuras o calidades específicas de la lana y que han permitido sustentar la estructura industrial del país compuesta actualmente por cuatro fábricas activas. En el periodo 2014/2015, las importaciones de lana sucia en AT superaron los 15 millones de kilos, un 6% inferior al periodo anterior. El principal origen de estas partidas fue Brasil, que con Perú explican el 90%. Las importaciones de lana sucia en AT constituyeron el 90% del total importado de lana sucia.
Estas importaciones representaron en el entorno del 35% del material procesado por la industria nacional, según surge del Anuario de la Oficina de Programación y Políticas Agropecuaria (Opypa) y fuentes consultadas.
Según Otegui “China sigue siendo el principal destino de las lanas de todo el mundo. El 40% va a China, otro 40% a la Comunidad de Países de la Unión Europea y un 20% se comercializa en otros mercados. Otegui señaló que la actitud de los compradores, hasta ahora ha sido de “cautela” mientras van viendo cómo se “reacomodan los jugadores en la cancha, han ido postergando sus decisiones de compra para ultimo momento”. Se mostró optimista en cuanto a que la zafra se va a seguir con un buen ritmo y que terminado el año, como ya es histórico en Uruguay, se finalizará una zafra lanera sin remanentes o sin arrastres de lana de una zafra para la otra.
La industria nacional y su lugar en el mundo
De la totalidad de lana peinada exportada, Lanas Trinidad es responsable de entre el 35 % y el 40% de ese volumen. Otegui aseguró que “sigue preocupando, que Uruguay sea un país caro para producir en dólares, tanto en el campo como para agregar valor a lo largo de la cadena industrial”.
Tal es la preocupación, que “pensando en que Uruguay es un país netamente productor y exportador, en algún momento se tiene que poner competitivo a escala mundial para insertarse en los mercados”. Dijo que esto, que “suena simple”, no parece serlo tanto y que el mundo no espera. Sostuvo que Uruguay, “en el rubro que sea”, tiene que ofrecer cantidad, calidad, precio y servicio, tanto en la pre-venta como en la post-venta. Indicó que si algunas de estas piezas no está alineada, es “difícil” convencer a los clientes en el mundo”. Dijo que esos clientes “constantemente están recibiendo ofertas de varios países y proveedores mediante nuevos acuerdos internacionales y marcos de negociación donde nuestro país se está quedando fuera”.
“El mundo tiene su dirección y su ritmo, aunque a Uruguay le guste más o le guste menos. Un país productor-exportador, tiene que pensar en el mercado de Brasil y Argentina, pero no se agota en el barrio el mercado, y si no tenemos buenas relaciones y acuerdos, o canales de comercio que permitan competir tanto en los costos internos como en las condiciones de mercado, creo que estamos dando un hándicap donde a la corta o la larga, alguien nos va a pasar factura” agregó el industrial.
El principal actor en el mercado es Australia, y tanta importancia en el negocio tienen los indicadores que desde allí llegan, como también otros aspectos que hacen a los costos dentro de nuestro país, apuntó. Remarcó que “un flete de camión de Artigas a Montevideo, es más caro que un barco de Montevideo a Europa o a China”. Dijo que para exportar un contenedor, es necesario cruzar por el puerto para llegar al barco, y en el puerto se pagan tres tarifas distintas. Por un lado la ANP, la terminal de cargas por otro, y la Agencia Marítima, que es el representante en tierra del barco. Sumados esos tres actores, se vuelve a dar el mismo ejemplo que el flete de Artigas a Montevideo. Las tres facturas, sumadas, salen más caras que un contenedor de Montevideo a Alemania”. La energía eléctrica se hace sentir, “una industria que trabaja las 24 horas del día no tiene como escaparse de la tarifa cara de UTE”, señaló.
Más ovejas, más lana
Para Otegui “la caída del stock no deja de preocupar, y de alguna manera hasta ahora, parte de esa caída se ha corregido porque algunas fabricas que estaban ya no están más. Y por otro lado las empresas han estado trayendo materias primas. Se ha importado de países de la región ya desde hace unos años”. En el caso del peinado, “Uruguay en el mundo tiene un nombre, es bien reconocido por su cantidad, calidad, precio y servicio, destacó. Y dijo que lo que debe primar es que Uruguay tenga más ovejas y que produzca más lana”.
El mercado interno
Entre julio y agosto de 2015 se dio una caída de los precios producto de la menor cantidad de negocios, los atrasos en las esquilas por las lluvias y el receso de Australia. Desde fines de octubre la industria aumentó la demanda, lo que ha llevado a que los precios suban hasta alcanzar valores cercanos a U$S 5,3. Estos precios de la lana Merino se encuentran cerca de un 6% por encima de los valores registrados un año atrás.
En cambio, los precios en las categorías de mayor micronaje continúan estables, cotizando desde U$S 3,50 a U$S 4, siendo la calidad y el grifado las que aportan mayor valor a este tipo de lana, existiendo, por entonces, una mayor fluidez de negocios por lanas finas en el mercado interno.
Para Ricardo Stewart, Presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores Laneros del Uruguay, “si bien el mercado internacional abrió con cierta estabilidad, estamos con un mercado por debajo del cierre de diciembre. Esto derivó a que en lo local no se genere una apertura de mercado para quienes no vendieron sobre los últimos meses del 2015”.
China y su receso por las festividades de fin de año prolongan las expectativas y, de momento, los pocos valores hablados por lanas puntuales,están “bastante por debajo de lo que se venía hablando”. Stewart señaló que los negocios de lanas Corriedale grifa celeste se ubican en el eje de los US$ 3,50 y sin acondicionar en U$S 3,40. Merino en el entorno de U$S 5,30 o U$S 5,40, pero indicó que no son demasiadas las referencias. Contó que en lanas de la raza Ideal hubo algún negocio aislado en US$ 5,50 sin ser negocios de volumen ni de referencia, “más bien nominal”, aclaró. Incluso en las planillas de los consignatarios figuran siempre en enero con un valor nominal.
Dijo Stewart que en síntesis, observan a los productores a la expectativa de que se active una demanda más sostenida, y con una mejora sensible en los valores con la referencia de Australia.
Mirando el negocio en una perspectiva más amplia, “la oferta de lanas de calidad en el mundo es escasa, y el Uruguay “puede y debe jugar en esa cancha” , para lo que precisa lanas acondicionadas y en lo posible de grifa verde, manifestó el presidente de la asociación de Cosignatarios de Lana. Indicó que “a mediano y largo plazo la demanda es buena, lo vemos en los remates de Australia donde se vende del 93% al 97% en todos los remates”.
Aclaró que “el tema de las monedas afecta” y que el “sube y baja” del indicador de mercado se basa en las diferencias cambiarias . Sin embargo aseguró que, no obstante, “en Uruguay, todo lo que era lana de buena presentación grifa verde siempre tuvo buena demanda y buenos valores” indicó Stewart.
Este consignatario señaló que “es increíble que un producto demandado, con buenos valores y con un dólar sensiblemente mejor, resulte muy tentador, pero que no haya logrado estabilizarse para lograr un crecimiento en el stock”. Señaló que ya sea por el clima con sus excesos de lluvias y pariciones complicadas, con el abigeato, más allá del compromiso del ministro en temas de seguridad, o con los depredadores naturales como los perros, entre otros. Sin embargo, también se mostró optimista en que, gracias a los valores y a que el clima esté jugando un poco más a favor de los ovinos, en la zafra próxima se puede dar el quiebre y empezar a incrementar el stock”.
Enfatizó Stewart que “la demanda por lana en el mundo está, y especialmente si se trata de fibras de alta calidad. Amerita que se le preste especial atención a esa cuestión y su presentación”. Consideró que “hay un trabajo firme desde el SUL, no solo en la presentación de la grifa verde, sino en mejorar la grifa celeste, además de hacerse mucho hincapié en cuestiones de manejo, en la capacitación a los operarios”. Dijo que hay que apuntar a sistemas como los australianos o neocelandés, “donde un productor hoy, con una moto y un perro, maneja mil o dos mil ovejas”. Afirmó que “la cuestión es que el país y sus productores se adapten a los tiempos modernos”.