• Cotizaciones
    miércoles 26 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Mariano Mores

    Sr. Director:

    Sin perjuicio de que Búsqueda tiene a la persona calificada para este tema, el señor Antonio Pippo que, en su columna “La aventura del tango”, semana a semana nos deleita, enseña y recuerda anécdotas de la historia del tango, me atrevo a dar mi humilde opinión subjetiva simplemente como alguien a quien le gusta el tango.

    A Marianito Mores lo considero el más grande compositor de todos los tiempos y como en la historia del tango hubo muchos grandes, él fue el más grande entre los grandes y ese calificativo se lo atribuyo a dos factores: el talento que le permitió sus creaciones y la longevidad que le permitió durante muchos años mantenerse vigente  junto a varias generaciones de sus pares.

    Se inició profesionalmente muy joven, como le escuché una vez a alguien “a poco de dejar los pantalones cortos”, como pianista de la orquesta del maestro de siempre, Francisco Canaro, y desde 1944, año en que se separó del maestro, inició una trayectoria que se prolongó hasta pocos años antes de su muerte difundiendo la música popular rioplatense por casi todo el mundo.

    Como compositor fue el autor de temas que están en el repertorio de todas las orquestas y se escuchan todos los días en todas las emisoras que difunden la temática tanguera, en el Río de la Plata y en el mundo. Incluso vi y escuché por televisión una versión de “Taquito militar” ejecutada por la Filarmónica de Berlín (comentaba Silvio Soldán que era el autor que, frente a otros nacionales y/o extranjeros, más cobraba en Sadaic, por derechos de autor). Sus obras musicales, aun sin el complemento de sus letras, son muy hermosas, gratas y agradables de escuchar incluso para los que conocemos poco de música y fueron complementadas por versos de poetas que son los letristas más destacados de la historia del tango como, entre otros: Batistella, Discépolo, José María Contursi, Rodolfo Taboada, Ivo Pelay, Homero Manzi, Cátulo Castillo y de esa común unión de compositor y letrista surgieron obras inolvidables que cada una tiene su historia. Entre otras, “Cuartito azul”, “Taquito militar”, “Uno”, “Cafetín de Buenos Aires”, “Sin palabras”, “Cristal”, “Grisel”, “En esta tarde gris”, “Frente al mar”, “Porque la quise tanto”, “La Calesita”, “El firulete”, “El patio de la morocha”, “Negra María”, “Adiós Pampa mía” y “Una lágrima”.

    Formó orquestas “espectáculos” donde introdujo instrumentos no tradicionales de una orquesta tanguera y según entendidos relacionó el tango con el folklore, la música gauchesca y la lírica clásica, lo que lo llevó a presentar shows formidables que disfrutamos hasta no hace muchos años.

    Como persona era excelente. No tuve la suerte de conocerlo personalmente pero, a través de reportajes tanto de la prensa escrita, radios o televisión, se veía a una persona humilde, simpática, agradable, que le gustaba contar anécdotas y daba gusto escucharlo, lamentando quien lo oía que tanto la anécdota como el reportaje llegara a su fin. Tuvo en su vida la peor desgracia que le puede suceder a un ser humano: la pérdida de su hijo Nito, un muy buen cantor, en plena juventud, hace como 30 años atrás, etapa que, según se lo escuché a él, la superó por su fe ya que era un gran creyente.

    En los versos que le puso Ivo Pelay a su música de “Adiós Pampa mía”, que es un adiós a su Argentina, dice en una parte: “…si no volvemos a vernos quiero que sepas que al irme dejo la vida”. Pues se fue, dejó la vida y mucho más, nada menos que sus obras y su trayectoria.

    Alguien dijo estos días que se habían acostumbrado tanto a convivir con él hasta sus 98 años que creían que era inmortal y realmente es inmortal porque no estará físicamente pero estará siempre en el recuerdo, ya que cumplió con creces aquello de Santa Teresa: “velar se debe la vida de tal suerte que viva quede en la muerte”.

    Miguel Ángel Estévez